El pasado 25 de agosto una nutrida columna encabezada por familiares y organizaciones de derechos humanos, se concentró en el Obelisco en Montevideo y marchó hasta el Hospital del Filtro, donde hace 21 años se dio una feroz represión contra quienes se manifestaban en contra de la extradición de militantes vascos requeridos por la justicia española.
Miércoles 26 de agosto de 2015
Al llegar a las inmediaciones del Hospital, Norma Morroni, madre de Fernando, uno de los asesinados en aquella cruel represión, habló de su intensa búsqueda de justicia, y agradeció a todos los presentes, en especial a los docentes, estudiantes y trabajadores de la educación que venían de luchar contra el decreto de esencialidad impuesto por el gobierno frenteamplista para obligar a retomar las clases.
También mencionó que las tratativas con el Ministerio del Interior vienen hasta ahora fracasando ya que cínicamente el Ministro Bonomi prometió brindar información acerca de los responsables de aquel operativo y la nómina de quienes intervinieron, pero al día de la fecha esa información todavía está guardada bajo siete llaves. Bonomi demuestra una vez más que defiende a esa casta de hombres armados que protegen a los empresarios y a sus políticos y reprime las luchas de los trabajadores y criminaliza a la juventud pobre.
Aquel fatídico 24 de agosto de 1994, mientras Luis Alberto Lacalle (Partido Nacional) era presidente, organizaciones como el PIT-CNT y movimientos sociales y políticos (como el mismo Frente Amplio) convocaron a una movilización que fue multitudinaria, en las puertas del Hospital del Filtro, donde se encontraban alojados los militantes vascos. Cuando el PIT-CNT de un momento a otro decide marcharse, junto a los principales referentes políticos del momento (entre ellos el inefable Eleuterio Fernández Huidobro, hoy ministro de Defensa de Vázquez, y antes de Mujica) se desató una feroz represión con balas de plomo, impactando en la manifestación, con el saldo de dos muertos (Fernando Morroni y Roberto Facal) y más de 100 civiles heridos.
Fernando Morroni fue prácticamente fusilado por 12 disparos por la espalda. Roberto Facal, trabajador de la universidad (afiliado al gremio AFFUR) fue asesinado con 12 puñaladas.
La jornada se dio a conocer como la Masacre de Jacinto Vera o Masacre del Hospital Filtro.
Se va a acabar la impunidad en el Uruguay
La exigencia de juicio y castigo a los responsables materiales e intelectuales de este crimen atróz ocurrido en democracia sigue vigente ya que a la fecha no hay nadie procesado y mucho menos condenado.
Este hecho se suma a la impunidad de los crímenes de la dictadura que, debido a la existencia de la Ley de Caducidad, no se pueden juzgar a los militares que torturaron, asesinados e hicieron desaparecer a toda una generación de luchadores y militantes políticos y sociales provenientes de la clase trabajadora y la juventud.