Más de 500 personas se reunieron en Antofagasta y otras 300 participaron en el Encuentro #FueraPiñera en Santiago. Trabajadores, estudiantes y pobladores discutieron medidas para enfrentar la represión y para organizar la huelga general hasta que se vaya Piñera.

Fabián Puelma @fabianpuelma
Lunes 11 de noviembre de 2019 22:53
Este sábado se realizó en Santiago el Encuentro abierto #FueraPiñera en el Hospital Barros Luco, organizado por la Fenats (federación de salud) del emblemático hospital junto con el Cordón Santiago Centro; y en Antofagasta el Encuentro de sectores en lucha organizado por el Comité de Emergencia y Resguardo, instancia levantada por el Colegio de Profesores de Antofagasta y que reúne a trabajadores, pobladores, profesionales y estudiantes y que ha funcionado como un centro de organización de las movilizaciones.
Más de 500 personas participaron del Encuentro en Antofagasta, que reunió a representantes de distintas organizaciones de trabajadores como el Colegio de Profesores, la Constramet Norte, Unión Portuaria, la Coordinadora No+AFP, miembros del Frente de Trabajadores Mineros, gremios de la salud. También participaron organizaciones de pobladores de la Cachimba del Agua, Playa Blanca y Miramar. A su vez, se sumaron representantes de la Agrupación de Sitio y Memoria Providencia, la Asamblea de Psicólogos, Asamblea de Artistas Escénicos y estudiantes secundarios, representantes de la toma del Área Clínica de la Universidad de Antofagasta y estudiantes del INACAP.
En Santiago cerca de 300 personas se hicieron parte del Encuentro #FueraPiñera. Además de la Federación Unitaria de Trabajadores de la Salud (Fenats) del Hospital Barros Luco y el Cordón Santiago Centro, se hicieron parte representantes de las y los trabajadores del Hospital Sótero del Río y del Hospital Dr. Eloísa Díaz de La Florida. Participaron organizaciones de DD.HH como la Comisión Ética contra la Tortura, la Defensoría Popular, la Comisión Chilena por los derechos juveniles (CODEJU). También participaron representantes de del Liceo 7 de Santiago en toma, compañías artísticas como Tarea Urgente y artistas como Evelyn Cornejo.
El Encuentro de Antofagasta tiene una enorme importancia, no sólo por su masividad, sino porque concentró a parte importante de las organizaciones obreras, estudiantiles y populares que han encabezado la rebelión en la región, incluyendo a sectores estratégicos de la clase trabajadora. Cómo organizar y garantizar una verdadera huelga general para que se vaya Piñera fue una discusión concreta. Y para esto se conformó una “mesa ejecutiva” para mantener la coordinación de las distintas organizaciones presentes.
Uno de los ejemplos vivos de este diálogo entre trabajadores, pobladores, profesionales y estudiantes lo expresaron los pobladores de la Cachimba del Agua. “Somos los únicos que cortamos el camino a la minera porque es la única manera en la que le podemos tocar el bolsillo al presidente y eso le duele”, planteó uno de sus representantes. Y en diálogo con las y los estudiantes, propusieron ocupar las dependencias educacionales cercanas a su población para organizar la lucha y también el resguardo frente a la represión, coordinando estudiantes, apoderados y profesores.
Otro gran punto de discusión en el Encuentro se centró en la importancia estratégica de que los mineros paralicen, y el rol que podían jugar estudiantes, pobladores y trabajadores de otros sectores para convencer y organizar la huelga. A su vez, el Encuentro se propuso en una de sus resoluciones, plantearle a los sectores organizados de la locomoción colectiva que pongan el servicio de transporte a disposición de los manifestantes.
Cómo enfrentar la represión del gobierno fue una pregunta vital. Impulsar una gran campaña nacional e internacional contra la agenda represiva de Piñera, por el juicio y castigo a los asesinos del pueblo, por la libertad de los detenidos y por el derecho a manifestarse fue un punto común entre ambos Encuentros. Una verdadera urgencia en un contexto en donde se mantiene una brutal represión, con casos aberrantes como el de Gustavo Gatica, quien recibió perdigones en ambos ojos. La necesidad vital de fortalecer la auto-organización para el resguardo y la autodefensa frente a la represión fue una de las conclusiones.
Ese fue el diálogo que se expresó en el Encuentro #FueraPiñera de Santiago, entre las y los trabajadores del Hospital Barros Luco y estudiantes secundarios del sector. Poner a disposición la Fenats para este objetivo fue una de las propuestas, luego del crudo testimonio de una trabajadora del Barros Luco que ha participado activamente de las brigadas de socorro a manifestantes en las calles de Santiago. En el Encuentro en Santiago participó Natalia Sánchez, doctora del Hospital Regional de Antofagasta, en representación del Comité de Emergencia y Resguardo, contando la experiencia de la Comisión de Asistencia y Salud impulsada por trabajadores y estudiantes de la salud.
Justamente uno de los rasgos distintivos de los Encuentros en Santiago y Antofagasta, fue proponerse medidas de lucha y organización en común entre sindicatos, organizaciones estudiantiles, de Derechos Humanos, pobladores y el activismo, como la campaña contra la represión, y acciones de cara a la huelga general convocada por la mesa de Unidad Social, planteando claramente la demanda de Fuera Piñera y ninguna negociación con este gobierno asesino. Esto marca un contrapunto con la política del Partido Comunista y el Frente Amplio en la mesa de Unidad Social, que además de desechar la lucha porque se vaya Piñera por un “diálogo sin exclusiones” con un gobierno repudiado y manchado con sangre, han direccionado los cabildos como instancias consultivas para darle “insumos” a estos partidos para una propuesta constitucional, y han mantenido los “comité de huelga” como instancias cupulares y cerradas, sin capacidad de decidir las acciones y el programa a seguir.
Otra de las cuestiones fundamentales es que en los Encuentros se votaron exigencias a las organizaciones de masas, que mayoritariamente se agrupan en la mesa de Unidad Social, para que las principales organizaciones sindicales y sociales incorporen la lucha porque se vaya Piñera, como también la necesidad de impulsar unitariamente coordinadoras y comités democráticos, con delegados de base y basados en asambleas en cada lugar de trabajo, estudio y en los territorios, única forma de organizar y garantizar una huelga general efectiva y que tenga como norte no un “diálogo” con los asesinos, sino el inicio de un plan de lucha que culmine en una verdadera huelga general para echar a Piñera y a todo este régimen.
La pelea por imponer el frente único a las principales organizaciones sindicales y sociales del país
Desde el Partido de Trabajadores Revolucionarios, y las agrupaciones que impulsamos junto con independientes en todo el país como Vencer, Pan y Rosas y agrupaciones político-sindicales, fuimos activos impulsores de los Encuentros de Santiago y Antofagasta. Desde los primeros días de la rebelión nos propusimos levantar en conjunto con diversas organizaciones sindicales, sociales y políticas instancias de coordinación para la lucha, como el Comité de Emergencia y Resguardo en Antofagasta y el Cordón Santiago Centro, además de participar activamente en el paro de las y los trabajadores del Barros Luco, buscando desarrollar la coordinación con pobladores y estudiantes del sector. Nuestra militancia se ha puesto en completa disposición para esta tarea. Así también lo hemos hecho con La Izquierda Diario, que se ha ganado el reconocimiento y respeto de miles por ser una herramienta a disposición de la rebelión popular y su organización alcanzando el récord de 2 millones de visitas en poco más de tres semanas.
En Santiago le propusimos a la Fenats del Barros Luco impulsar un Encuentro con el eje Fuera Piñera, y la idea fue tomada como propia por las y los trabajadores de ese hospital, quienes se pusieron a la cabeza de organizarlo. Tanto en Santiago como en Antofagasta hablamos con un amplio arco de organizaciones sindicales, estudiantiles de DD.HH y organizaciones de izquierda para organizar en común los encuentros. No queremos que los espacios de coordinación en donde participamos se mantengan como instancias de reagrupamiento de un sector reducido del activismo, sino que realmente avancen a ser organismos de auto-organización reales, con base en lugares de trabajo, estudio y poblaciones. Es decir, nos organizamos para imponer el frente único (golpear juntos y marchar separados), a las organizaciones de masas, hoy dirigidas mayoritariamente por partidos reformistas como el Frente Amplio y el Partido Comunista.
Nosotros sabemos que ellos no quieren impulsar la auto-organización y llevar la lucha hasta el final. Esto lo vimos el sábado, porque mientras se realizaba el masivo Encuentro en Antofagasta, un puñado de dirigentes de la Mesa de Unidad Social se reunía en otro lugar, pese a que fueron invitados y llamados a organizar la instancia en conjunto, y pese a que en el Encuentro participaron también sindicatos que forman parte de Unidad Social, como la Unión Portuaria. Nosotros sabemos por experiencia propia que la burocracia sindical huye como la peste de todo espacio que no puedan controlar. Por eso impulsamos la más amplia coordinación, porque el frente único no lo lograremos por acuerdos diplomáticos, sino que debemos tener la fuerza suficiente para imponerlo.
El Encuentro de Antofagasta mostró que esto es un objetivo concreto. El Comité de Emergencia y Resguardo y su ampliación luego del Encuentro, muestra que éste ya es un espacio de organización de las movilizaciones en Antofagasta, ampliamente reconocido y con peso político en la ciudad. Una muestra es que sus referentes son invitados a la televisión local para discutir sobre el futuro de la rebelión. Nosotros somos impulsores y organizadores, pero se trata de un espacio más amplio en donde existen distintas posturas políticas. Nuestra apuesta como organización, es que el Comité avance a transformarse en un verdadero germen de poder obrero y popular a nivel local, que sea capaz de organizar la huelga general. El Encuentro es un importante punto de apoyo para esto, pero sabemos que todavía implica una enorme pelea por delante.
En Santiago existe un nivel de dispersión mayor y la burocracia sindical tiene un peso mayor. En ese marco, el Encuentro #FueraPiñera significó fundamentalmente un polo de reagrupamiento político y del activismo, con el objetivo de potenciar la voz de quienes luchamos porque se vaya Piñera y rechazamos cualquier negociación con este gobierno asesino. Pero a diferencia de otros espacios, éste tuvo como base una importante organización sindical que ha mostrado enorme capacidad de movilización, como es la Fenats del Barros Luco y otros sindicatos de la Salud como la del Hospital Sótero del Rio y del Hospital Eloísa Díaz que también fueron impulsores.
Es por esto que resulta derechamente incomprensible que organizaciones como la ACES o la coordinación de asambleas territoriales, ambas organizaciones que comprometieron su asistencia, finalmente no asistieran, sin plantear ninguna diferencia política. Quien quiera “cocinarse en su propia salsa” y dividir a los sectores que compartimos la lucha por Fuera Piñera y ninguna negociación, o le hace el juego a los partidos reformistas, o derechamente no está a la altura de una de las rebeliones populares más importantes de la historia de Chile.
Por eso seguiremos insistiendo en que todos los sectores y organizaciones que queremos luchar por el Fuera Piñera, que no aceptamos el diálogo como pide Mesa de Unidad Social con un gobierno que tiene las manos manchadas de sangre, que denunciamos cuando las organizaciones de masas quieren mantener todo en cúpulas burocráticas en 4 paredes (como ha hecho la Mesa de Unidad Social), como venimos haciendo y también la ACES, nos unifiquemos en un polo que luche por desarrollar la unidad de acción en común de todas las organizaciones obreras, sindicales, estudiantiles, democráticas y de DHHH, con un programa independiente a la burocracia, por el Fuera Piñera y la huelga general, y avancemos en la coordinación y unidad para dar esta pelea, más cuando el gobierno y el régimen nos busca desviar para salvar a Piñera y a las instituciones herederas de la dictadura.
¿Por qué la auto-organización? Una urgencia estratégica
Desde nuestro punto de vista, impulsar organismos de auto-organización tiene una potencialidad estratégica mayor al de la sola coordinación de la lucha. Estamos en un momento crucial de la movilización. La enorme demostración de masas de este viernes en respuesta a la agenda represiva anunciada el jueves por el gobierno, significó una derrota política que lo dejó sin piso. Por eso ahora plantea una nueva trampa, con su apertura a discutir cambios constitucionales o una nueva constitución a través del Congreso. Una trampa por donde se la mire: el objetivo de Piñera es llegar a un acuerdo con la ex Concertación para salvar su gobierno e intentar canalizar el estallido social en los marcos de este régimen putrefacto. Todo, sin renunciar al discurso del “orden público” para justificar la represión a quienes seguimos en las calles.
Que triunfe esta trampa ya no depende de Piñera, que es un muerto en vida. Ni siquiera de la ex Concertación, sino que del Frente Amplio y el Partido Comunista. Éstos han rechazado el llamado “Congreso Constituyente”, exigen Asamblea Constituyente e insisten con la idea de reforma constitucional para habilitar un plebiscito que decida la forma en que se elaborará una nueva Constitución. ¿Por qué insisten en un plebiscito si las calles hace semanas que ya se pronunciaron? Porque es la única “vía institucional” para validar una Asamblea Constituyente. Pero un plebiscito sólo puede ser vinculante si parte de la derecha aprueba esta idea en el Senado. La burguesía y la derecha ya han dicho que la Asamblea Constituyente es una “línea roja” que no cruzarán. Por lo que la estrategia de transformar la rebelión en una moneda de cambio para presionar al régimen (pasando desde el “todos los canales de diálogo abiertos” de Pablo Vidal, hasta la exigencia de “diálogo sin exclusiones” del Partido Comunista), es un callejón sin salida que lo único que hace es validar a Piñera en el gobierno y mantener en pie este régimen putrefacto y asesino.
Las calles piden decidir y cambiarlo todo. Una Asamblea Constituyente realmente democrática debe elegir representantes cada al menos 10 mil electores, constituyentes que ganen lo mismo que una profesora y sean revocables si traicionan el mandato popular, donde también los mayores de 14 años puedan votar y ser electos. Una asamblea que sea libre de discutir todo sin amarres, y que sea realmente soberana, es decir que ninguna institución esté por encima de ella. Es evidente que para lograr una salida realmente democrática como esta no será en los marcos de este régimen y con Piñera en el gobierno.
Por lo mismo, una Asamblea Constituyente realmente democrática, libre y soberana sólo podrá ser convocada y organizada por las instancias de coordinación y organización que surjan al calor de la lucha, las que como dijimos, deben ser impulsadas por las principales organizaciones de masas y deben expresar el frente único obrero. Para nosotros, la necesidad de impulsar y potenciar comités, cordones, coordinadoras y Encuentros tiene esta urgencia estratégica, y es la pelea que damos en todas las instancias de organización de la que participamos.
Como marxistas, somos conscientes que las Constituciones y las leyes son sólo una expresión de la correlación de fuerzas entre las clases. Por eso el discurso de la burguesía en defensa de su régimen y sus instituciones, no es más que la forma velada de defender su dominio de clase, de explotación y opresión. Y como lo estamos viendo en Bolivia, cuando la situación lo requiere, no tienen problemas en pasar por encima de su propia institucionalidad y hacer pesar su poder económico y militar para defender sus intereses.
En Chile, luchamos porque se vaya Piñera a través de la huelga y planteamos una salida democrática como la Asamblea Constituyente Libre y Soberana para acabar con toda la herencia de la dictadura, discutiendo medidas de emergencia para poner fin al saqueo y la explotación, y ponga los recursos en manos de la clase trabajadoras y el pueblo para salarios, pensiones, salud, educación, vivienda, derecho a la auto-determinación de los pueblos, y todas nuestras reivindicaciones. Pero sabemos que los poderes reales como los empresarios, las Fuerzas Armadas, resistirán cada medida que afecte sus intereses. Preparar desde ya organismos de autorganización, que en perspectiva puedan transformarse en embriones de poder obrero y popular, es la única forma de derrotarlos, acabar con la dictadura del capital y avanzar hacia un gobierno de las y los trabajadores en ruptura con el capitalismo.
Por eso, esta pelea va unida a la lucha por construir un Partido revolucionario de la clase trabajadora, que esté en primera fila de la lucha de clases y de una batalla por constituir organismos de auto-determinación de masas para pelear por un programa que permita echar a Piñera y a todo este régimen, y avance a a una salida favorable a los trabajadores y el pueblo; una fuerza que pueda ganar peso en amplios sectores para que impida que nuevamente sea este régimen y sus trampas, así como los desvíos del PC y el FA que llevan todo al viejo parlamento empresarial, los que se impongan para mantener todo igual como antes.

Fabián Puelma
Abogado. Director de La Izquierda Diario Chile. Dirigente del Partido de Trabajadores Revolucionarios.