La comunidad educativa de la Escuela Municipal República Mexicana hace más de 7 años que ha estado impartiendo clases en containers a la espera de tener un establecimiento para poder funcionar adecuadamente, pero a pesar de tener un recinto construido no lo pueden ocupar porque el municipio no lo inaugura.

Álvaro Pérez Jorquera Profesor de Historia y Geografía, historiador y músico
Jueves 29 de julio de 2021
Una situación realmente dramática es la que vive la comunidad educativa de la Escuela Municipal República Mexicana, que desde el 2013 se encuentra realizando sus clases en containers con condiciones precarias para las y los estudiantes y trabajadores de la educación. Lo paradójico es que existe un moderno recinto escolar construido a pocos metros, que cuenta incluso con aire acondicionado y ascensores para quienes tienen movilidad reducida, y que ha sido ocupado para las últimas elecciones, sin embargo no lo pueden ocupar porque el actual alcalde Luis Astudillo, ex militante del Partido Socialista, no lo inaugura y tampoco da razones de peso para no hacerlo.
Una larga lucha para tener un lugar de estudio.
Desde La Izquierda Diario conversamos con tres de las dirigentes del Centro de Padres y Apoderados, Nelly Kerbernhard, Simoney Herrera y Valeska Valenzuela quienes nos detallaron la lucha que han tenido que dar para lograr obtener una educación digna para las niñas y niños.
Según Nelly todo esto comenzó debido a que “el colegio anterior era muy antiguo y se hizo un proyecto para mejorarlo, cambiar de ambiente, pero fue toda una pelea para que los niños quedaran repartidos en otros colegios, algo que ya había ocurrido antes y que los apoderados y la directora no queríamos y por eso aceptamos en un principio hacer clases en estos container que iban a ser no más de dos o tres años. Entonces se licitó y se llevó adelante el proyecto de mejoramiento”.
Y continúa “Cuando nos cambiamos, lo tuvimos que hacer nosotros. Yo no fui a trabajar ese día porque vi a la profesora del curso de mis hijos acarreando las sillas y ahí organizamos a los apoderados, con carros de feria, para llevar sillas, mesas, etc. Con todo esto, la directora se enojó mucho y llamó a la municipalidad para que ayudaran a mover los estantes, que eran súper pesados y se movieron con los camiones del municipio. Y ese fue el único aporte, la directora se tuvo que ir a pelear prácticamente para que nos ayudaran. Y esa ha sido lo que hemos tenido que hacer desde siempre, hemos tenido que pelear por todo. Cuando el proyecto estuvo listo, los papeles estuvieron listos, tuvimos que ir a protestar al Ministerio de Educación porque la ministra Carolina Schmidt, en el primer gobierno de Piñera, no quería firmar”
De esta forma, desde los inicios de este proyecto, en el 2013, presentado por la alcadesa de ese momento, Claudina Núñez, hubo dificultades que hicieron necesario la movilización de la comunidad educativa.
Un colegio con buenos resultados pero sin infraestructura.
A pesar de todos estos problemas, la escuela en su nueva locación siguió en funcionamiento y desarrollándose al punto de que consiguió aumentar sus matrículas, que actualmente sobrepasa los 350 estudiantes, y también su calificación en distintas mediciones como el SIMCE.
Al respecto Valeska comentó a nuestro medio que “Cuando llegamos acá a los container no había mucha matricula en ese momento, los octavos estaban con más niños y los cursos preescolares eran mucho menos, como 4 o 5 niños, una pirámide invertida. Cuando llegaron acá se ganaron un proyecto, el de las tutorías, partieron con cuatro y entre los profesores y los mismos niños van ayudando a los que le cuesta más y esto hizo que el colegio fuera aumentando su capacidad y nivelara la educación de los niños. Antes no había pre kinder y fue acá en los container donde se formó y ahora es un curso con más de 30 niños”
Y prosigue su relato planteando que “Gracias a esos proyectos de los profesores se ganó un PIE (Programa de Integración Escolar), donde atendemos a niños con distintas capacidades, autismo, síndrome de down, niños en silla de ruedas y hoy es uno de los colegios mejor catalogados dentro de la comuna, con mejores resultados entre los municipales, siendo que no tiene las condiciones de infraestructura”
Es acá cuando llegamos a la problemática que se vive actualmente, que fue detallada por Simoney “Hoy lo que falta es la recepción final, se ve que está completo, está listo, según el Jefe de Obras está listo en un 98 o 99 por ciento y eso significa que falta el medidor de luz, porque el colegio ya tiene luz, y falta lo que es el gas para dar la recepción final, lo que es mínimo, muy básicas. Esta construcción ha pasado por dos licitaciones, la primera se fue a quiebra y estaba el peligro de tener que echar abajo todo y tener que empezar de nuevo, pero el IDIEM midió evaluó que no había problemas estructurales y se podía proseguir”
La reflexión prosigue respecto al rol de la alcaldía hoy “Con todos estos problemas, el alcalde actual Luis Astudillo dice que tiene miedo de que se desplome y que quiere mandar a evaluar todo de nuevo y eso se demora mínimo seis meses más. Pero lo utiliza para votaciones y otras cosas, entonces nos dice que tiene miedo que se caiga justo cuando es para los niños y no para otras cosas. Entonces nosotros queremos nuestro colegio porque más allá de que no lo usemos ahora en Pandemia va a llegar el minuto en que nos van a obligar a entrar al colegio ¿Y dónde entramos? No podemos acá, el piso se está levantando, se llueve en invierno, hace calor en el verano, además entraron a robar y no tenemos calefón o gas. Y menos para condiciones sanitarias, distanciamiento social, puertas y ventanas abiertas, en salas con poca capacidad ¿Cuántos turnos habría que hacer acá? Tendríamos que hacer jornada nocturna para alcanzar”
Y agrega Valeska “Y tenemos otra problemática, porque tenemos estudiantes cursando primero medio pero hoy está en el aire, no hay una garantía de reconocimiento porque para eso se necesita tener el colegio entregado y ahí falta una firma. Según el SEREMI de Educación, se nos dijo que no nos preocupemos, que va a ser reconocido, pero no puede firmar mientras no exista una recepción formal del colegio porque para primero medio no tenemos la estructura, que si está construida en el colegio nuevo, pero no cuenta porque no hay recepción. Eso es el problema, y se le explicó este problema al alcalde y no, no hay solución alguna”
La Alcaldía no nos da respuesta.
Hasta ahora, las clases están suspendidas, pero es por la falta de vacunas en la comuna, pues Astudillo sostiene que no hay colegios con problemas de infraestructura, lo que contrasta notablemente con la situación de los containers en los que funciona actualmente la comunidad educativa de la Escuela República Mexicana.
Al profundizar alrededor de la posición de alcalde recientemente electo, Nelly fue tajante “Hasta ahora, la única respuesta del alcalde fue que lo va a ver, esto fue en la reunión que tuvimos la primera semana, se comprometió a dar una respuesta la semana siguiente y ya va casi un mes sin responder nada y sin reunirse con nosotros tampoco, más allá de una respuesta por Facebook, algo completamente informal”
Nelly sigue detallando alrededor de la respuesta de la alcaldía “No sabemos cual es la dificultad, porque tampoco revela cual es el problema heredado de la administración anterior, pero tampoco es como si fuera algo que él no sepa o sea totalmente nuevo, porque él fue concejal y de hecho fue de los que rechazaron muchos de los proyectos en relación al República Mexicana que han hecho que se demorara tanto. Entonces siempre estuvo al tanto”
Es decir, sigue siendo algo completamente inexplicable por qué una construcción completada, con su electricidad operativa y que ya ha sido utilizada para actividades electorales, en cambio no puede ser utilizada y se exige un papeleo que demorará meses su entrega.
Una comunidad completa movilizada.
A pesar de que esta lucha por tener un colegio que permita condiciones básicas para poder educar pareciese que tendrá que continuar, Nelly es optimista respecto al rol de la comunidad educativa de la escuela. “Todos se han involucrado en el proceso de este colegio” menciona, “por ejemplo ante el problema del quiebre de la primera licitación, fueron los niños los que se dieron cuenta. Estaban tan entusiasmados por tener su colegio nuevo que todos los días lo pasaban a mirar y ellos se dieron cuenta cuando ya no había gente trabajando, nos dijeron a los apoderados y constatamos que era cierto, no había nadie, y tuvimos hacer protestas por el tema para que dieran solución. Hicimos lo mismo para que el alcalde anterior, Juan Rozas, reemplazara a la constructora, nos escuchara nuestro reclamo. Y cuando por fin nos atendió, estaba lleno de cosas técnicas y legales, que no entendíamos y que cuando hablábamos con los apoderados, no faltaba el que sabía de construcción y nos enseñaba y de ahí fuimos aprendiendo y en las siguientes reuniones llegábamos con preparación. Los profesores también, en su rol solicitaron reuniones, levantaron proyectos y cuando hubo que movilizarse, toda la comunidad lo hacía. Los niños muy involucrados, hacían sus cartelitos, estábamos todos, los apoderados, los niños, los profesores, la directora, toda la comunidad. Realizamos varias protestas también contra los concejales que rechazaban los proyectos relacionados con la escuela por un tema político contra el alcalde, entre ellos el actual alcalde Astudillo. Pero los niños no hacen política, ellos necesitan un colegio para educarse en condiciones dignas”
Para cerrar, el Centro de Padres y Apoderados de la escuela transmitió a este medio la principal exigencia de la comunidad educativa hoy “Nosotros ahora estamos a la espera de que nos escuche, de que nos reciba el alcalde Astudillo, para poder ya hacer la recepción. Nosotros necesitamos nuestra escuela, con su enseñanza básica y media, en buenas condiciones, sobre todo para la vuelta a clases que está a la vuelta de la esquina. Le pedimos al alcalde que nos escuche, que le de solución pronta y tengamos nuestra escuela funcionando en las salas que le corresponden”.
Una problemática importante alrededor del estado de la educación pública en el marco de un proceso de constituyente que profundiza el debate sobre la actual educación de mercado, con subvención a privados y competencia por fondos entre establecimientos municipales públicos, además de las diferencias producidas en la propia educación pública debido a la municipalización.