Tras meses borrado de la política, el expresidente habló desde la Fundación FIFA para volver a demostrar su desprecio por la salud de la población y defender los intereses capitalistas.

Liliana Vera Ibáñez Redacción LID @liluzlisam / IG: @Pisotomia
Lunes 18 de mayo de 2020 12:02
Foto archivo Presidencia de la Nación
El expresidente argentino Mauricio Macri reapareció públicamente luego de varios meses de no mostrar la cara ni hacer declaraciones. En esta oportunidad sus dichos fueron publicados por el sitio oficial de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) y surgen en su rol de presidente Ejecutivo de la Fundación FIFA.
Además de anunciar que la FIFA organizará un partido de fútbol amistoso para recaudar fondos para “la lucha contra el coronavirus”, Macri insistió en priorizar las ganancias capitalista en medio de la pandemia del coronavirus.
“Nuestro objetivo es desarrollar y apoyar a una sociedad que pueda ofrecer un equilibro en cuanto a la prevención de este tipo de enfermedades y la vida futura, creando un entorno en el que la sostenibilidad pueda prosperar verdaderamente”, afirmó el exjefe de Estado.
De lo que no quedan dudas es de que para él las fortunas de los grandes millonarios del país no se tocan.
Macri ha cultivado el perfil bajo desde que dejó el Poder Ejecutivo en diciembre de 2019. Sólo se lo pudo ver hablando de cuestiones políticas vinculadas a su gobierno en una reunión privada con militantes cuya grabación se viralizó en redes sociales.
En esa oportunidad sus declaraciones no le resultaron muy favorables a su imagen: “Yo les decía a mis funcionarios, cuidado, nos vamos a ir a la mierda y ellos me decían, tranquilo”, dijo sin ruborizarse.
En la misma oportunidad, haciendo gala de su verborragia desmedida, también dijo que “el populismo es más peligroso que el coronavirus”, refiriéndose al gobierno de Alberto Fernández.
Quien ahora resurge para mostrar la preocupación por los intereses se sectores empresariales fue quien también el último año de gobierno pautó su política económica por las condiciones acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Como nadie duda, su plan económico fue un fracaso y se debió a la magnitud del endeudamiento serial, pero también a los lineamientos del programa acordado.
Macri se fue de la Casa Rosada pero, tampoco hay dudas, se quedaron el ajuste y el FMI. “Honrar” la deuda de Macri determina todo lo demás.
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Mientras, como personajes esenciales del circo de la Cámara de Diputados en su sesión del jueves último, los macristas también se niegan a tocar las ganancias de los más ricos con un impuesto a las grandes fortunas.
Lo que dejaron en evidencia ambas cámaras fue el enorme consenso que existe entre oficialistas y opositores en algunos temas. Más allá de las acusaciones cruzadas, el Frente de Todos, Juntos por el Cambio y los bloques provinciales mostraron un consenso sobre dos puntos: el aval al Gobierno por DNU que tiene lugar con cuarentena y el respeto a rajatabla a los intereses del gran empresariado.
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El oficialismo y Juntos por el Cambio se pusieron de acuerdo para impedir que se discutiera un proyecto de impuesto a las grandes fortunas que habían presentado Nicolás del Caño y Romina del Plá, diputados del Frente de Izquierda.
Al ritmo de cada pago del Gobierno de la deuda ilegítima y fraudulenta, haciendo honor al saqueo con los mismos aliados del macrismo, patronales, gobernadores y sindicatos avalan que la prioridad siga siendo el saqueo y no la salud de la población, ni el plato de comida de la juventud y de miles de familias ni mucho menos un ingreso de emergencia para las trabajadoras y los trabajadores que hoy no tienen ingresos por la cuarentena obligatoria. En ese sentido, el IFE de $ 10.000 es una miseria que, encima, dejó a millones afuera y que otros miles no logran cobrar.
Obviamente, nada de eso le interesa a quien gobernó el país durante cuatro años, ayudando con sus políticas a profundizar el saqueo a la clase trabajadora y los sectores populares en beneficio de los mismos de siempre.