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Red Internacional
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A 40 AÑOS DEL GOLPE. Increíble: FIFA le prohíbe a la Selección argentina expresarse por aniversario del golpe

Por una norma arbitraria de la FIFA que impide que los equipos ingresen a la cancha con “consignas políticas”, la Selección no pudo exhibir una bandera por el Día de la Memoria.

Viernes 25 de marzo de 2016

Foto: cuenta oficial de Twitter de la Selección argentina

El plantel conducido por Gerardo Martino, que anoche le ganó a la selección de Chile por 2 a 1 en un partido por eliminatorias mundialistas, quiso expresarse en el día del 40° aniversario del golpe militar que inició uno de los peores genocidios de la historia argentina. Llevaban una bandera con la consigna “24 de marzo, Día Nacional de la Memoria, la Justicia y la Verdad” en el mismo día en el que se realizaron masivas manifestaciones en todo el país. Pero el arbitrario reglamento de la Federación Internacional del Fútbol Asociado (FIFA) impuso la prohibición de portar esa bandera.

Los jugadores resolvieron fotografiarse en el túnel de salida, antes de ingresar al campo de juego en el Estadio Nacional de Santiago de Chile, y de esa manera pudieron expresar su mensaje en una imagen que logró trascender y que fue publicada también en la cuenta oficial de Twitter de la Selección bajo el hashtag #NuncaMás.

Aunque esta medida de la FIFA es totalmente arbitraria en cualquier caso, resulta indignante que justo en el aniversario del golpe genocida -repudiado por la inmensa mayoría de la sociedad incluso a nivel internacional- le impidan al combinado nacional posicionarse ante la conmemoración; y aún peor, viniendo esta imposición de parte de una institución seriamente cuestionada por los escándalos de corrupción conocidos como FIFA-gate.

El artículo 60 del “Reglamento FIFA de seguridad en los estadios” (artículo titulado “Prevención de conductas provocadoras y agresivas”) impone en su inciso 1 que “Se prohíbe terminantemente la promoción o el anuncio por cualquier medio de mensajes políticos o religiosos o cualquier otro acto político o religioso en el estadio o sus inmediaciones antes, durante y después de los partidos”.

La FIFA sin embargo no se priva en absoluto de hacer política: el otorgamiento de la sede de los mundiales –bajo evidencias inocultables de corrupción- para que los países organizadores realicen negocios y que le permita a sus gobiernos mostrar una imagen internacional a su gusto son una muestra; Putin para Rusia 2018 y la represora monarquía de Qatar (Mundial 2022) pueden dar fe de esto.