Las fuerzas militares del régimen de Al Assad avanzaron de forma terrestre este martes en la ciudad de Alepo. Afirman tener bajo control un barrio, aunque las fuerzas opositoras lo niegan. El desastre humanitario se agrava.

La Izquierda Diario @izquierdadiario
Miércoles 28 de septiembre de 2016
Luego de retomar la ofensiva contra los opositores en Alepo, el jueves pasado, las fuerzas militares del régimen de Bashar Al Assad avanzaron este martes frente a grupos rebeldes por el centro de la ciudad de Alepo, mientras continuaron bombardeando a los barrios del este, que controla la oposición. Como consecuencia de esos ataques, al menos doce personas murieron en los distritos de Mashad y Al Shaar, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
A su vez, según la agencia de noticias oficial, SANA, anunció que el Ejército retomó el control del barrio Al Farafira, en el casco antiguo de Alepo. Sin embargo, el hecho fue negado por las fuerzas rebeldes, entre las que se encuentra el Frente de la Conquista, una de las organizaciones más fuertes del campo opositor.
Los grupos opositores denunciaron que el régimen de Al Assad utilizó bombas antibúnker y proyectiles con fósforo blanco, armas cuya utilización contra objetivos civiles está prohibida.
El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, se refirió la “barbarie” de la ofensiva siria con apoyo ruso desatada contra Alepo y afirmó que “los espantosos ataques sobre Alepo son moralmente inaceptables y una violación flagrante del derecho internacional”. En el mismo sentido, Ban Ki-moon, el secretario general de la ONU declaró que “No hay nada que justifique lo que está sucediendo ante nuestros propios ojos”.
Angela Merkel exhortó a “el régimen de Assad y Rusia a tomar la iniciativa para volver a dar una oportunidad al alto el fuego y a la ayuda humanitaria”. Por su parte, François Hollande, en su participación en la ONU la semana pasada, declaró tajante: "Basta quiere decir basta". Y agregó "Quiero decir a quienes apoyan al régimen sirio (en clara alusión a Rusia) que va en su interés acercarse a nuestras posturas", señaló en una conferencia de prensa al término de su intervención en la Asamblea General.
Desastre humanitario y cruce de acusaciones
Alepo supo ser la segunda ciudad del país, con más de 2 millones de habitantes. Hoy sólo queda alrededor de una décima parte de la población, la cual no cuenta con insumos básicos como agua corriente y alimentos. Al este de la ciudad, sólo quedan 30 médicos (sólo 2 son pediatras) repartidos en 7 hospitales, que tampoco disponen de recursos y están semidestruidos.
Luego del fracaso de la tregua, que no fue más que palabras al viento, continuaron los ataques. El viernes pasado murieron más de 90 personas, el sábado, 100. En un hospital, casi la mitad de los 67 pacientes ingresados eran niños. El domingo murió otra cantidad de personas en la zona bajo control opositor.
Los cruces entre Rusia y Estados Unidos habían comenzado cuando Moscú denunció que drones estadounidenses habían estado en la zona donde fue atacado un convoy con ayuda humanitaria (donde murieron más de 20 personas, entre ellas, 14 voluntarios de la Medialuna Roja Árabe Siria), además de haber violado el “alto al fuego”. Por su parte, Estados Unidos acusa a Rusia de bloquear la llegada de ayuda humanitaria.
Lo cierto es que alrededor de 450 mil personas murieron en cinco años de guerra, otros cientos de miles resultaron heridos y hay millones de refugiados, muchos de los cuales también fallecen intentando llegar a Europa. Ese es el saldo del empantanamiento diplomático entre potencias mundiales y regionales que tiene como escenario a Siria.