La extensión de la precariedad laboral en la economía española es una realidad incontestable. Según los últimos datos del Ministerio de Empleo español el 90% de los contratos en 2015 no han sido indefinidos. Tan sólo 8 de cada 100 trabajadores contratados consiguieron un trabajo de carácter indefinido.

Carlos Muro @muro_87
Miércoles 30 de septiembre de 2015
Foto: twitter
La economía atraviesa por una raquítica y limitada recuperación, donde los trabajadores que consiguen un trabajo son en condiciones mucho peores que antes de la crisis capitalista. Según los datos de los 11,82 millones de contratos firmados en los ocho primeros meses de 2015, sólo 963.000, el 8,2%, son de carácter indefinido.
Durante los años de alto crecimiento económico, el Estado español no se caracterizó por tener una alta proporción de contratos fijos, sino más bien todo lo contrario. Pero esta tendencia que se ha recrudecido en los últimos años de crisis capitalista.
Lo confirma que en agosto de 2015 ha vuelto a caer el empleo fijo. Tan solo el 6,4% de los contratos fue indefinido, mismas cifras que en agosto de 2014. Desde que comenzó el año, ni siquiera uno de cada 20 contratos, el 4,7%, son indefinidos y a tiempo completo.
El Aumento de las ganancias individuales de los capitalistas del Ibex 35 está siendo a costa del empeoramiento de las condiciones de trabajo y salariales. No es raro escuchar entre los trabajadores la frase “tener un curro indefinido es un lujo”. Una situación dramática impuesta como consecuencia del grave ataque de las patronales y del gobierno.
Si vemos los datos de 2014, los contratos firmados fueron 16,7 millones y del total solo 1,3 millones fueron fijos, una proporción del 8,1%. Si seguimos con la comparación en 2013 el 7,7% de los contratos fueron indefinidos, los restantes contratos fueron de naturaleza precaria. La extensión de los contratos temporales, parciales o con bajos salarios fue parte de los objetivos de la reforma laboral del gobierno del Partido Popular (PP) aprobada por real decreto en 2012 contestada contundentemente con una huelga general.
El gobierno del Partido Popular afirma que “gracias” a sus medidas la economía está creciendo. Una burda mentira cuando la realidad es que lo que crecen son los beneficios de los grandes banqueros y de los “grandes del Ibex35” a costa de los trabajadores.
A pesar de la incipiente salida de la recesión de la economía española, que no de la crisis capitalista, se está ampliando bruscamente la brecha social entre trabajadores y empresarios.
Un panorama al que han contribuido las burocracias sindicales, especialmente las de Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT), que hasta ahora no han hecho más que contener la lucha de miles de conflictos de trabajadores por parar los ataques y mejorar sus condiciones.
Esta situación, no obstante, no puede perdurar durante mucho tiempo. La lucha contra la precariedad laboral va a ser una de las reivindicaciones fundamentales en el próximo período. La lucha de los trabajadores de Movistar contra la precarización laboral fue la expresión de lo que miles de trabajadores piensan.

Carlos Muro
Nació en la Zaragoza en 1987. Es estudiante de Historia en la UNIZAR. Escribe en Izquierda Diario y milita en la Corriente Revolucionaria de Trabajadores y Trabajadoras (CRT) del Estado Español.