Ante el polémico oficio emitido por el MinSal, tanto el Ministro de Salud, Enrique Paris, y el Vocero del gobierno, Jaime Bellolio, salieron a respaldar esta medida, que a todas luces y de manera descarada, permite a los empleadores presionar a los trabajadores y trabajadoras para seguir con su régimen laboral, incluso estando contagiados.
Miércoles 24 de marzo de 2021
FOTO: Biobío Chile
A tempranas horas de esta mañana una enorme conmoción se hacía sentir a través de las redes sociales. Y es que un oficio emanado por el Ministerio de Salud (MINSAL) con fecha 19 de marzo del 2021, daba cuenta de otro ataque por parte del gobierno de Sebastián Piñera, al conjunto de la clase trabajadora.
En esta circular con firma de la Subsecretaria de Salud, Paula Daza, se estipulaba que aquellas personas catalogadas como contacto estrecho por la Autoridad Sanitaria –por COVID19- pueden de “común acuerdo” con el empleador continuar trabajando a distancia sin requerir licencia médica. E incluso, si es que pareciera poco, dicha posibilidad podría extenderse aún a personas confirmadas, probables, y sospechosas, para que puedan seguir trabajando de manera ininterrumpida. Es decir mantener a toda costa el régimen laboral del trabajador, donde claramente influye la presión del empleador, aun significando contra su salud.
Frente a este polémico documento el gobierno a través del Secretario General de la Presidencia (SEGPRES), Juan José Ossa tuvo que salir a aclarar la situación en conferencia de prensa, manifestando que este sería “enmendado”. Esto luego de que el Frente Amplio señalara que llevará este asunto a Contraloría.
"Yo creo que el Frente Amplio se apresuró porque lo que le puedo decir ahora es que la subsecretaria Daza ya nos ha señalado que va enmendar ese oficio” señaló el SEGPRES.
Sin embargo menos complicado y más altanero fue su par en la vocería del gobierno, Jaime Bellolio, quien más que dar una explicación frente al indignante oficio emitido por el MINSAL, directamente defendió lo señalado en el documento, expresando que el contenido es “absolutamente protrabajador”, sumando así a las declaraciones emitidas por el Ministro de Salud, Enrique Paris quien de acuerdo a La Tercera, se refirió a este señalando que “No vulnera el derecho legal a subsidio de incapacidad laboral de los trabajadores”.
Una situación sanitaria crítica y la fragilidad del gobierno
Tal parece que los días de festejos del gobierno están quedando atrás, donde el importante aumento del precio del cobre, sumado al plan de vacunación a nivel nacional, figurando en todos los medios, parecía un salvavidas en medio de la enorme crisis económica y sanitaria, parece disiparse en medio de esta segunda ola de contagios y fallecimientos producto de la pandemia.
Y es que esa burbuja de “normalidad” que durante meses intentó plasmar en el sentido común de la población, volviendo a las clases presenciales, con la reapertura de negocios y espacios como queriendo hacer borrón y cuenta nueva, de un momento otro desapareció, ocupando su botón de emergencia, prohibiciones y restricciones a mansalva, extendiendo el estado de emergencia, y volviendo decenas y decenas de comunas a cuarentena a nivel nacional. Aunque claro, como era de esperarse dando mayores libertades a aquellas comunas más acaudalas de Santiago, casi como una calca cartográfica de lo que fue la campaña del “Rechazo”.
Y es precisamente en este contexto, que comienzan a aparecer los bonos “con letra chica” en el discurso del gobierno, hablándole al país como si todos fueran una solo “clase media”, y aclarándoles que este gobierno no abandonará al pueblo de Chile. Un cuento viejo que ya nadie cree, y mucho menos cuando en lo medular de su política que es salvaguardar las ganancias de los grandes empresarios a costa del sufrimiento y precariedad de miles de familias trabajadoras, se mantiene a todas luces, inamovible.
Es precisamente esta línea la que se acentúa por medio del oficio emanado por el MINSAL, que concretamente es abrir la posibilidad de que las y los trabajadores pueden seguir manteniendo un régimen de explotación embrutecedor y complejo como es el teletrabajo, aun estando contagiados. Ya hemos visto a nivel internacional el caso de docentes, enfermeros y enfermeras, y trabajadores de los más distintos rubros entregar su último aliento mientras trabajan. Una situación absolutamente irracional.
Es inaceptable que los gobiernos pro-empresariales sigan condenando a la clase trabajadora y los sectores populares a seguir pagando la crisis de sus propios bolsillos, empobrecidos ya del retiro de las AFP, e incluso ahora de los fondos de cesantía como idea de los presidenciables derechistas Lavín y Desbordes. Y mucho menos podemos permitir que se deban pagar con la vida, estando expuestos diariamente al contagio de las más diversas maneras.
Es absolutamente necesario pelear por un plan de emergencia integral, y que sea a través del impuesto a las grandes fortunas empresariales, el cual signifique aumentar la contratación de trabajadores de la salud, para así acabar con la gran sobrecarga laboral, junto con destinar recursos para aumentar la capacidad de trazabilidad en los consultorios con el objetivo de controlar los contagios. Y de igual manera, aumentar la cantidad de exámenes PCR, sueldos de emergencia equivalentes a la canasta básica familiar para todos quienes estén desocupados o suspendidos y también paralizar las actividades laborales no esenciales con licencias pagadas a todos sus trabajadores, sin despidos ni rebajas salariales.
El pueblo trabajador no puede seguir pagando los costos de la actual situación ¡Que la crisis la paguen los grandes empresarios! ¡Nuestras vidas valen más que sus ganancias!