En estos momentos, y partiendo desde las afueras del edificio GAM, a pocos pasos de Plaza Dignidad, se encuentran cientos de personas, junto a organizaciones y familiares de presos políticos de la rebelión exigiendo su libertad inmediata
Domingo 29 de agosto de 2021
La ley de indulto se encuentra en un momento clave y si a fin de mes no se aprueba en el Senado tendrá que esperar un año para volver a ser presentada. Ese mismo Senado de Pizarro (DC) y Moreira (UDI), de Penta y SQM, alejados de cualquier realidad del pueblo trabajador, que han legislado por mantener el regimen de lxs 30 años.
No podemos esperar paciente e ingenuamente que los políticos tradicionales, los senadores como Ximena Rincón, Carolina Goic, Jorge Pizarro u otros aprueben la Ley e incluso amplíen las fechas que esta contempla. Hay que ponerlos entre la espada y la pared, y no dejarles alternativa más que aprobar la ley. Desenmascarar a los que tratan de engañar al pueblo, a los que tratan de aplazar la discusión y denunciar a aquellos que quieren tirar al piso el proyecto y mantener a los presos políticos encerrados en las cárceles del Estado.
Incluso si se aprueba el artículo número 5 habrá que, desde la calle y la lucha, doblarle la mano a los tribunales para que decreten la libertad de cada uno de los casos relacionados a la rebelión. No podemos ni confiar en ellos ni esperarlos pasivamente, porque sabemos que esos tribunales han sido una herramienta para criminalizar y encarcelar a quienes son parte de las luchas populares.
Para esto hay que fortalecer el camino y la perspectiva de la movilización. Exigiendo que se apruebe la Ley, porque cada día es un día más de sufrimiento para los presos y sus familias. Ya lo vimos con el primero retiro del 10% y el inmenso cacerolazo la noche previa a su votación: sin lucha en las calles no hay medida favorable al pueblo. Y con el Indulto los políticos tradicionales se resistirán incluso más que con aquel retiro, por lo que hay que poner más energías aún en fortalecer la lucha.
Esta convocatoria es un punto de apoyo de primer orden para retomar el camino de la lucha. Este 29 de agosto debe convertirse en un puntapié inicial para avanzar a un plan de lucha por la aprobación de la Ley de Indulto y por la libertad de todos los presos políticos de la rebelión. En ese marco se vuelve fundamental la exigencia a los grandes sindicatos, a las centrales sindicales, a las federaciones estudiantiles y gremiales, a que se hagan parte de esta perspectiva, convocando a movilizaciones escalonadas con el horizonte de preparar un paro nacional activo por estas demandas.
Sólo a través de la lucha y sin confianza alguna en los políticos tradicionales es que conquistaremos la anhelada libertad.