Otra de las tantas promesas de campaña que Michelle Bachelet aseguró realizar en sus primeros 100 días de gobierno, fue la creación de una AFP estatal, planteamiento que está aún bastante lejos de ser llevado a la práctica.
Jueves 8 de octubre de 2015
Como se sabe, Chile mantiene un sistema de pensiones creado en Dictadura por José Piñera (impulsor del antisindical Plan Laboral), el cual se basa en una “capitalización individual”, donde cada trabajador debe velar por su futura jubilación; claramente, a duras penas, pues el mísero “mini salario mínimo” del país imposibilita la obtención de jubilaciones realmente acorde a las necesidades materiales y cotidianas. Al contrario de esto, el actual sistema de pensiones permite que el 90% de los jubilados con “pensión programada” reciba pensiones inferiores a $144.000.
¿Cuáles son los cambios y propuestas que se plantearon en la Comisión Bravo? La instancia mantuvo diversas reuniones donde hubo tres propuestas centrales, pero principalmente dos posiciones: mantener el actual esquema previsional o proponer uno mixto. La primera opción (A) recoge 58 modificaciones al actual sistema de pensiones, manteniendo el esquema de capitalización individual con un “pilar solidario fortalecido”; luego viene la segunda propuesta (B) que plantea la conformación de un sistema mixto que mezcla la capitalización individual, un componente de seguro social con financiamiento tripartito (trabajador, empresario y Estado) y extiende la actual Pensión Básica Solidaria; y finalmente, la tercera opción (C) que propone la idea de un “sistema de reparto puro”, es decir, que los trabajadores activos financien a los pensionados, basado en un modelo de “solidaridad inter-generacional”.
Los resultados finales de la Comisión Bravo dieron preferencia a la opción A, con 12 votos a favor, la cual mantiene el sistema de capitalización individual y le agrega ciertas modificaciones que no cambian estructuralmente el precario y desigual sistema de pensiones del país. Por su parte, la opción B que representa un modelo mixto contó con 11 votos a favor, mientras que la propuesta C con sólo 1 voto. Con esto, queda de manifiesto que tanto el Gobierno, políticos del régimen y “especialistas”, no están dispuestos a terminar con el modelo de AFP impuesto en plena Dictadura. Según David Bravo, presidente de la Comisión Bravo, se equiparará la edad de jubilación en 65 años para hombre y mujeres, se ampliaría la cobertura del pilar solidario al 80 por ciento de la población y se eliminarían los fondos A y E, entre otras propuestas.
Algunas de las propuestas emanadas desde la Comisión Bravo son las siguientes: aumentar la cobertura del Sistema de Pensiones Solidarias a al menos el 80% de la población; elevar el monto de la Pensión Básica Solidaria y de la Pensión Máxima con Aporte Solidario en 20%; ampliar la cobertura y densidad de cotizaciones, incluyendo a todos los trabajadores independientes al Sistema de Pensiones, entreguen o no boletas de honorarios; aumentar la edad legal de jubilación; también se estableció que los funcionarios de las Fuerzas Armadas, Carabineros, PDI y Gendarmería, “deberían tener en general” igual trato en las cotizaciones respecto a los trabajadores.
Lo cierto es que la actual propuesta mantiene las precarias jubilaciones, pues el 75% de los pensionados recibe montos bajísimos, de cualquier forma que se midan, ya sea en tasas de reemplazo o respecto del salario mínimo, el que además se ubica dentro de la categoría de “mini salario mínimo” lo que claramente obstaculiza la posibilidad de obtener pensiones más altas. Según la visión de la Fundación Sol, las propuestas de la Comisión Bravo “no atacan los problemas estructurales del esquema de capitalización individual que generan bajas pensiones para la mayor parte de la población, por lo que son sólo medidas de parche”.
Como se mencionaba, el 90% de los jubilados con pensión programada recibe montos inferiores a $144.000, mientras que el promedio de las ganancias diarias de las AFP es de $1 millón. A lo que se suma que las precarias jubilaciones empeoran cuando se trata de las mujeres trabajadoras, ya que un 93% recibe menos de $147 mil, mientras que el 87% de los hombres gana dicho monto.