Pese al recorte del cupo de delegados de secciones llevado a cabo por la directiva del SOEAIL, que favorece a la empresa Ledesma, esta no logro su cometido, ya que delegados y miembros de las listas celeste y gris fueron reelectos por sectores de base, y en fábrica y finca El Talar hicieron buenas elecciones jóvenes opositores. A un mes de su asunción, la azul tuvo un revés.

Miguel López Diputado provincial PTS-FITU Libertador Gral. San Martín-Ledesma
Viernes 17 de diciembre de 2021 17:02
Partiendo de que hubo una mayor participación que en comicios anteriores, podemos decir que las elecciones de delegados de secciones de fabrica y campo del Ingenio Ledesma muestran que los opositores a la directiva sindical y candidatos a renovar su puesto como delegados han sido reelectos, y los candidatos oficialistas solo pudieron salir primeros y convertirse en representantes sindicales en secciones pequeñas que por primera vez van a tener delegados, y en Finca El Talar donde retuvieron los dos delegados.
Tuvo efecto la campaña democrática en defensa de los delegados que impulsaron en unidad las listas celeste y gris, ya que no solo se logró que sean reelectos los delegados opositores, sino que también se logró apoyo de la base que manifestó a través del voto contra la maniobra anti democrática de la directiva azul, que a un mes de gestión tiene un revés en esta elección, ya que al recortar cupos de delegados de secciones claves, confeccionar padrones que les negaron al posibilidad de votar a sus compañeros a muchos obreros que circunstancialmente en este receso se encontraban trabajando en otros sectores, e impedir la fiscalización de candidatos opositores en algunas mesas, una enorme participación obrera salió en respaldo de sus delegados, a pesar incluso de encontrarse en período de receso una gran parte.
En una semana, referentes de las listas opositoras celeste y gris instalaron un cuestionamiento a la decisión arbitraria de la directiva de la lista azul de recortar cupos de delegados a secciones estratégicas, con tradición de lucha y mucha cantidad de obreros, para otorgar esos cupos de delegados a otras secciones, al considerar que el oficialismo en vez de reclamar al ministerio y la empresa más cupos de delegados, ya que el ingenio tiene 4.000 operarios pero el SOEAIL solo cuenta con 48 delegados, cuando por la legislación le correspondería de mínima 68 delegados, opto por quitar cupos de delegados a secciones como taller, fraccionado, crudo, refinería, mantenimiento mecánico y alcohol, exponiendo a referentes a perder la representación de estas secciones y la inmunidad sindical, exponiéndolos así a suspensiones y despidos. La no participación de los referentes de la lista naranja en esta pelea se reflejó en la pérdida del único delegado que tenían en fábrica.
Por lo que en los sectores donde se quitó cupo de delegados las bases fueron a votar en defensa de sus delegados y contra la decisión unilateral de la directiva, porque al igual que la oposición entendieron que quitar delegados perjudica en última instancia a las bases que pierden representación sindical en las secciones, sin delegados se les complica para organizarse y realizar reclamos adentro del establecimiento y se encuentran más desamparados ante nuevos ataques o recortes a remuneraciones, condiciones de trabajo, y de seguridad e higiene, que su puedan proponerse los hermanos Blaquier con tal de ampliar la productividad y ganancia del ingenio.
El 22 de Diciembre hay una convocatoria a asamblea en el SOEAIL, a pesar de ser absolutamente tardía la convocatoria, tiene que ser el puntapié inicial para unificar democráticamente al conjunto de los trabajadores detrás de los mismos objetivos, entre los que deberían estar la inmediata reapertura de paritarias para sacar de la pobreza a los compañeros que hoy vienen cobrando apenas $59.000; pelear por la ampliación del cupo de interzafra para a quienes les cortaron la ficha hace meses y no tienen ingresos, recuperar la temporada mínima de 10 meses y pelear por la ampliación del cupo de delegados a 68 para darle mayor representatividad a los compañeros del campo y fábrica.