Luego de las tensiones del año pasado por parte del Gobierno Federal y la Suprema Corte de Justicia de la Nación, los integrantes de esta última acordaron una reducción de salarios del 25%, dando como resultado una mínima diferencia entre el promedio de ingreso laboral.

Jesús Pegueros Estudiante de la Facultad de Economía de la UNAM | @DemoPegueros
Miércoles 9 de enero de 2019
El gobierno entrante, encabezado por el presidente Andrés Manuel, mencionó en retiradas ocasiones la reducción del salario de altos funcionarios, mediante un discurso de austeridad se llegó a un episodio importante de rispidez cuando ministros y magistrados mencionaron su inconformidad con la reducción de sus salarios, hoy dicha medida fue acordada por los propios integrantes de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN)
Se trata de un promedio de 25% menos a lo que percibían mensualmente en su monto neto, es decir alrededor de 67 mil pesos mensuales menos. La noticia fue celebrada por funcionarios y políticos, sin mencionar que esta medida mantiene una distancia considerable entre el ingreso promedio de millones de trabajadores y la casta política que se sigue posicionando muy por encima.
El salario promedio para el conjunto de la clase trabajadora mexicana ronda los 10 mil pesos mensuales, y una gran mayoría percibe salarios menores. Mientras el promedio mensual que seguirán percibiendo los integrantes de la SCJN será encima de los 200 mil pesos, sumado a las prestaciones de ley que equivalen a 444mil, 380 mil pesos anuales y un ingreso que se otorga por la “naturaleza, complejidad y responsabilidad” de sus funcione (también anual), que implica una suma de 853 mil pesos. Es decir, aún con la reducción acordada, el salario de la burocracia seguirá siendo por encima de los 300 mil pesos mensuales.
Los privilegios de la llamada “mafia del poder” no se han tocado en lo más mínimo durante el nuevo gobierno, los salarios son apenas una muestra de la distancia existente entre el conjunto de la clase trabajadora del país y una minoría parasitaria que se llena los bolsillos del dinero de los contribuyentes, sumado a corrupción, ingresos ilícitos y demás tratos de impunidad por parte de ministros y funcionarios.
"Que todo funcionario cobre lo mismo que un trabajador" es la demanda que los socialistas le anteponemos a cualquier maquillaje que se quiera hacer a las instituciones, cuyos intereses son contrarios y ajenos a los del pueblo trabajador. Ni las más progresivas reformas podrán decir lo contrario.
En el último periodo van alrededor de 13 mil trabajadores despedidos de distintas dependencias del estado- dejando a sus familias en la calle-, estas medidas intentan mostrarse como parte de la llamada "4ta transformación" hacia los reflectores, como parte del "combate a la corrupción", cuando la realidad no es más que la continuidad del ajuste y precariedad para millones que ya lo padecían antes del 1ro de diciembre y que sin duda lo seguirán padeciendo.

Jesús Pegueros
Estudiante de la Facultad de Economía de la UNAM