Smith, de 46 años, entró al parlamento en el 2010 luego de ser nominado por Ed Miliband, ex líder laborista.

Alejandra Ríos Londres | @ally_jericho
Miércoles 20 de julio de 2016
Antes de ser diputado por el distrito de Pontypridd, Smith había trabajado como miembro de un grupo de presión para el gigante farmacéutico americano Pfizer durante cinco años. Luego se fue a la polémica firma Amgen, la mayor empresa estadounidense de biotecnología, cuando esta estaba siendo investigada por el uso de la droga Aranesp.
Los fármacos se utilizaban para tratar la anemia provocada por la quimioterapia, sin embargo, los datos científicos demostraron que podrían hacer que el cáncer empeore y la empresa fue multada. Durante la investigación de la compañía Smith era el responsable de los asuntos empresariales y de comunicaciones internas de Amgen en Gran Bretaña.
Por otra parte, fuentes periodísticas han revelado que Smith fue registrado en cámara diciéndole a la líder del partido nacionalista galés, Leanne Wood, que ella había sido elegida para aparecer en la TV solo por el hecho de ser mujer.
La postura de Smith sobre Irak también fue centro de atención. En el programa radial matutino ‘Today’ de la BBC, el contendiente dijo que hubiera votado en contra de la guerra de Irak. Sin embargo en una entrevista con el medio ‘Wales online’ (Gales on line) del 2006 y publicada en su totalidad esta semana dijo que la tradición del partido laborista era ‘remover a los dictadores’ y admitía que no sabía qué hubiese votado.
Su pasado de defensa de los gigantes farmacéuticos y su ambigua postura frente a la guerra convierten a Smith en un candidato poco popular entre los miembros de izquierda del laborismo. Muchos lo comparan, por su pasado y origen acomodada, con David Cameron.
El partido vive un clima de guerra civil desde que la opción del brexit se impuso en el referéndum, que escaló cuando la diputada Eagle decidió retar oficialmente su dirección. Muchos se preguntan si este será el último capítulo. La interna laborista se dirimirá entonces entre el veterano Corbyn con amplio apoyo de las bases y el novato Smith, que busca crearse un perfil aceptable.