Vecinos, cooperativas, organizaciones políticas y sindicales se agolparon en las puertas del Concejo Deliberante para exigir soluciones frente a las ultimas inundaciones.
Claudia Torres Periodista de San Nicolás
Jueves 26 de enero de 2017 12:00
El miércoles 25 se llevó a cabo la reunión en las puertas del Consejo Deliberante, sito en la esquina que conforman las calles Sarmiento y Lavalle en la ciudad de San Nicolás. A las 8.30 hs comenzó, tal como estaba pactada, la llegada de vecinos afectados por las inundaciones próximo pasadas de La Emilia, barrio Colombini, Villa Hermosa y demás zonas afectadas. Se sumaron a la convocatoria, agrupaciones políticas de distintas ramas, sindicalistas y medios de comunicación. Al rededor de 150 manifestantes se congregaron en las puertas del recinto.
Primeramente, se impidió el ingreso de los vecinos, no obstante, debido al descontento popular, la bronca y los toques de redoblantes, decidieron permitir la entrada de la gente.
Como no es común en la ciudad, se llevó adelante la votación con la presencia del pueblo. En un lugar donde comúnmente, todo se trata a puertas cerradas y sin presencia popular.
Hubo un ausente sin aviso: el concejal Ernesto Onchalo, quien sin presentar licencia ni algún justificativo, faltó a la sesión.
Entre los temas en cuestión, se votó por el pedido de Interpelación al Intendente, Dr. Ismael Passaglia. La resolución fue por la negativa, se abstuvieron de votar los concejales Adriana González (Cambiemos) y Omar Vera (FpV). Vera, dirigente del Movimiento Evita, estaba siendo acompañado de alguna manera, por la presencia de militantes de su organización, que más tarde se ausentaron del reclamo debido a la dirección del voto de su representante, según estimo.
El descontento popular se hizo sentir al momento de la votación, se generó tal tensión que tuvo que repetirse voto por voto para que los presentes pudieran identificar qué funcionario apoyó la positiva y cual la negativa a tal pedido.
Se encontraba presente en el Consejo, el edil Manuel Passaglia, hijo del actual Intendente, quien fue interpelado e insultado por los vecinos en varias oportunidades, no respondiendo éste ni con la mirada a los dichos populares.
Luego de la sesión en el HCD, la masa popular se dirigió al Palacio Municipal, donde se pretendía que el intendente atendiera el pedido vecinal. Cosa que no sucedió, ya que el servidor público o no se encontraba en su despacho o no quiso hacer caso al pedido de los emilianos presentes.
Allí se impidió el ingreso de la gente con numerosos efectivos policiales que cercaron las dos entradas al municipio. Se podía divisar a distintas fuerzas: Policía Local, Policía de la Provincia de Buenos Aires y hasta un cuantioso grupo de Infantería armado con cascos, escudos e itacas, y todo para disuadir a los inundados.
Para no perder la costumbre, se vio a los infiltrados de siempre tomando fotos. Tal es la inteligencia que realizan aquí, que descaradamente y sin importar que lo miraran, un uniformado tomaba fotos a los manifestantes a pesar de estar siendo visto y cuestionado por un militante del PTS y una periodista local. Además de él, se pudo verificar la presencia de los dos civiles que siempre documentan gráficamente la presencia de manifestantes en distintas oportunidades, recordando las épocas mas nefastas de nuestra historia nacional y latinoamericana.
Finalmente se permitió el ingreso al Municipio, pero a sólo cinco representantes que fueron atendidos, dato no menor, por el Subsecretario de Protección Ciudadana, Fernando Gabriel Parigini.
De dicha reunión, sólo quedó en claro que van a tratar el pedido popular y estarán en contacto para informar cuáles son las propuestas por parte del ejecutivo local, tanto para los vecinos como para las cooperativas y comerciantes afectados. En conclusión, nada concreto.
Llegadas las 13.30 horas, y con el egreso de dichos representantes, se disipó la muchedumbre con la sensación común de que poco fue resuelto.
Periodistas y comunicadores, de igual manera, con un sabor amargo por vernos coartados de uno de los derechos imprescindibles, la libertad de expresión y porque a través de esto, privan al ciudadano del derecho a la información.