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Red Internacional
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ELECCIONES 2015. Inundaciones y urnas: sobre llovido, mojado

En los días previos a las elecciones puede pensarse que las únicas predicciones que importan a los políticos son las que formulan los encuestadores (cuya eficiencia quedó más que cuestionada luego de las sorpresas del domingo). Pero los políticos cuyos partidos son actualmente gobierno, especialmente en la provincia de Buenos Aires, también siguieron atentamente otro tipo de pronósticos: los del clima.

Verónica Zaldívar

Verónica Zaldívar @verodivar

Miércoles 28 de octubre de 2015

De las PASO de agosto y las semanas que le siguieron queda la imborrable imagen de pueblos enteros bajo el agua, un espectáculo dantesco que parecía brotado de las peores pesadillas de los distintos oficialismos, especialmente del peronismo, en el poder en gran parte de los distritos. En el medio del desastre, el viaje a Italia del gobernador y candidato a presidente por el Frente para la Victoria Daniel Scioli cayó como un baldazo de agua fría sobre miles de almas que debieron abandonar sus casas en esos días, lamentando pérdidas materiales, y lo que es peor e irremediable, de vidas humanas.

La escasa cintura demostrada por Scioli para manejarse en esa situación de crisis y la falta de soluciones de fondo para el acuciante problema de la infraestructura urbana sumó descontento, y no es difícil imaginar que incluso fue un factor de peso en la decisión de cambiar el voto de muchos habitantes de esas ciudades, centralmente hacia otras variantes de derecha. En la capital provincial, la diferencia entre Cambiemos y el FpV fue este domingo del 18% en la categoría gobernador a favor de María Eugenia Vidal, mientras la diferencia en las PASO era apenas del 1%. En Arrecifes Scioli sacó un 39.49% de los votos en las PASO, frente al 33,9% de este domingo. En la categoría de gobernador, la cifra del FpV pasó de un 41,28 a un 33,6%. En su vecina Salto, el FpV había sacado un 40,18% para gobernador en las PASO, mientras que esta semana la fórmula Aníbal Fernández-Martín Sabbatella obtuvo un 31,41%. Para presidente, en esa ciudad los guarismos del FpV pasaron de un 35,57% a un 31,53%, camino inverso al recorrido por Cambiemos que aumentó sus votos en un 4% para presidente y un 10% para gobernador. Además de estos ejemplos pueden citarse los de Suipacha, Junín o Campana, donde Cambiemos se vio ampliamente beneficiada respecto a los guarismos obtenidos en las PASO. Para apreciar la magnitud de estas variaciones hay que remitirse a los porcentajes en la votación y no a la cantidad de votos totales, ya que en las elecciones que acabamos de pasar votaron alrededor de 1.300.000 personas más que en las PASO, y por lo tanto casi todas las fuerzas registraron aunque sea algunos votos más que en agosto.

No es la primera vez que las crisis devenidas de la falta de inversión en infraestructura y las consecuentes pérdidas y malestar de la población inciden en los resultados de una elección; ya en las de medio término de 2013 se había apreciado una sensible pérdida de votos del FpV en las localidades por donde pasa el ferrocarril Sarmiento, cuyos pasajeros experimentaron 3 choques grandes y numerosos incidentes a lo largo de un año y medio, siendo el más grave el de Once que dejó decenas de muertos y centenares de heridos. En la elección que siguió a ese hecho el peronismo fue castigado en las urnas en casi todas las ciudades y también en los barrios porteños por donde circula esa línea de ferrocarril. El mayor beneficiado en ese momento fue el Frente Renovador de Sergio Massa, que capitalizó gran parte de esos votos en provincia de Buenos Aires.

Buscando un ejemplo que unifique ambas instancias, uno de los más significativos es el del partido de Tres de Febrero, manejado desde hace casi 25 años por Hugo Curto. Este barón del conurbano recibió una sacudida por parte del Frente Renovador en 2013, pero el golpe de gracia se produjo este domingo, cuando perdió la intendencia a manos del periodista Diego Valenzuela, de Cambiemos.