×
×
Red Internacional
lid bot

JERUSALÉN ESTE. Israel destruye casas palestinas en la mayor operación de demolición desde 1967

El Estado de Israel destruyó este lunes al menos 12 edificios con más de 70 viviendas de palestinos en la periferia de Jerusalén Este, territorio que si bien está bajo la Autoridad Palestina, se encuentra del lado israelí del muro del odio.

Juan Andrés Gallardo

Juan Andrés Gallardo @juanagallardo1

Lunes 22 de julio de 2019 18:31

Foto: Middle East Eye

En una operación planificada para infundir terror y mediante un método que generará un precedente criminal, el Estado de Israel demolió este lunes al menos 12 edificios con 70 departamentos de palestinos, en la mayor operación de demolición de viviendas desde el año 1967, año en que Israél ocupó el este de Jerusalén.

Los soldados israelíes con cascos y pasamontañas llegaron al barrio de Sur Baher, en la periferia de Jerusalén Este, alrededor de las 2 de la mañana de este lunes y, en el medio de la noche, comenzaron a evacuar a las personas antes de colocar explosivos para iniciar las demoliciones.

Se trató de un operativo de terror en el área que es administrada por la Autoridad Palestina, pero que sin embargo se encuentra del "lado israelí" del muro, que construyó en forma discrecional es Estado colonialista de Israel por todos los territorios ocupados, incluyendo parte de Cisjordania.

La casa adonde el palestino Akran Yawahda iba a mudarse con su familia se convirtió este lunes ante sus ojos en una montaña de escombros, cuando Israel inició la primera demolición masiva que lleva a cabo en un barrio bajo jurisdicción exclusivamente palestina, según cuenta la agencia Efe.

Yawahda comenzó a construirla en 2014 con los permisos de edificación pertinentes de la Autoridad Palestina (AP), que gestiona el vecindario de Wadi Humus.

A los palestinos en Jerusalén les resulta casi imposible obtener permisos de construcción de las autoridades israelíes que han ocupado los vecindarios del este de la ciudad desde 1967. Así que algunos han mirado un poco más al sur, a Wadi Humus, donde los permisos de construcción de la Autoridad Palestina (AP) son mucho más fáciles de conseguir.

Ubicada en el Área B de Cisjordania, bajo la jurisdicción de la Autoridad Palestina, los desarrollos en Wadi Humus se construyen con todos los permisos de Autoridad Palestina necesarios.

Sin embargo, Wadi Hummus tiene una situación administrativa peculiar, ya que se encuentra en las Áreas A, B y C de Cisjordania, las dos primeras de las cuales son administradas por la Autoridad Palestina, y la última por Israel.

Esta se trata de la primera demolición que Israel ejecuta en zonas declaradas A y B, cuya planificación y Administración Civil, según los Acuerdos de Oslo, recaen en la AP -excluyendo las que se llevaron a cabo en operaciones militares o en las que el Estado de Israel realiza habitualmente como parte de su política de terror colectivo contra el pueblo palestino, demoliendo viviendas de aquellos que realizan acciones contra soldados israelíes.

Israel alega que los edificios están demasiado cerca de la valla de separación que construyó, con lo que violan una normativa militar de 2011 que prohibía edificar a 250 metros de distancia, y constituyen por tanto un "problema de seguridad", lo que ha sido ratificado por la Corte Suprema israelí.

Sin embargo el muro y la valla del odio ha sido construida unilateralmente por el Estado de Israel y, como se muestra el el mapa, atraviesa sin ningún miramiento territorio bajo administración de la Autoridad Palestina.

Por otra parte al menos la mitad de los 200 edificios palestinos en la zona de Sur Bahir, en Wadi Humus, fueron construidos antes de la normativa de 2011, según un informe de Naciones Unidas.

Las agencias de Naciones Unidas en territorio palestino recordaron este lunes que el Tribunal de Justicia Internacional consideró en 2004 ilegal esta valla, que atraviesa el área de Wadi Humus dividiendo el barrio y cercando una carretera a la que no queda acceso directo.

Por su parte la Unión Europea pidió detener las demoliciones, que incluyó en la política de asentamientos de Israel, como los traslados forzosos, desalojos y confiscaciones de viviendas, prácticas "ilegales de acuerdo con el derecho internacional".

En la oficina del presidente de la autoridad palestina, Mahmud Abás, calificaron el hecho como una "masacre israelí" y lo consideraron parte de la implementación del llamado "Acuerdo del Siglo" que elabora la Administración estadounidense del presidente Donald Trump y que, a su entender, "busca liquidar la cuestión palestina".

El objetivo de estas demoliciones es político y pretende aislar completamente Cisjordania de Jerusalén para dejar la ciudad como la capital israelí. Este es el plan de Israel apoyado por Donald Trump, que a poco de asumir su presidencia reconoció a Jerusalén como capital del Estado de Israel, seguido luego por el derechista brasileño, Jair Bolsonaro, en contra de los diversos organismos internacionales que lo desconocen y en un acto de provocación abierta hacia el pueblo palestino.


Juan Andrés Gallardo

Editor de la sección internacional de La Izquierda Diario

X Sección Internacional