Ayer groseramente el presidente ejecutivo de Codelco nos decía que “no hay un puto peso”, hoy conocemos el aumento vertical de las ganancias empresariales. ¿Qué tiene que ver con las nuevas candidaturas como las de Jadue ante Lagos, Chahuan ante Piñera y Ossandon, y nuevas fuerzas como la de Cristian Cuevas?
Nicolás Miranda Comité de Redacción
Jueves 15 de septiembre de 2016
Verdades mentirosas
El sueldo de Chile, el cobre, está por el suelo, y con la baja de su precio, bajaron las inversiones y la producción, con ello, el aporte al Fisco y a las exportaciones totales. Para chantajear a los trabajadores, el presidente ejecutivo de Codelco Nelson Pizarro declaró que “no hay un puto peso”. Una verdad mentirosa: la producción puesta en función de las ganancias empresariales y no de las necesidades sociales baja, para no disminuir las ganancias; se ocultan, de paso, las pérdidas intencionadas para mostrar a la cuprífera estatal como ineficiente y crear un ánimo favorable a su privatización encubierta; y, también, para evitar aumentos de sueldos a sus trabajadores.
Es una verdad mentirosa que se prueba, a la vez, por el aumento vertical de las ganancias empresariales en el primer semestre de este año de “desaceleración” y de Presupuesto ajustado como el que anuncia el Gobierno. Todos los grupos empresariales aumentaron sus ganancias entre 50% y 250%: el grupo Matte aumentó sus ganancias un 225%, pasando de 195 millones de dólares en primer semestre 2015 a 692 millones el primer semestre del 2016; Cencosud de Horst Paulmann, las aumentó 151% al pasar de 116 a 289 millones de dólares; el grupo Fernández León, dueño de Banvida y Consorcio Financiero, creció 43% alcanzando ganancias por 187 millones de dólares. Otras ganancias multimillonarias: la del grupo Yarur con 592,1 millones de dólares, del grupo Angelini con 640 millones de dólares.
Mientras, los aumentos del sueldo mínimo, de las negociaciones colectivas en Codelco, del sector público, rondan el 0% real.
Alimentan así el mar de fondo de la crisis del régimen, solo agudizado por los casos de corrupción, que no es más que la compra-venta de funcionarios y parlamentarios a estos mismos empresarios, uniendo los privilegios de aquellos a las ganancias de estos, en un maridaje que perjudica y es a costa de trabajadores y estudiantes. Y en su crisis, sus partidos se tensionan, fragmentan, dividen, y surgen nuevas fuerzas.
Los nuevos candidatos, el síntoma
Más allá de las maniobras inmediatas, se anunciaron ahora nuevos candidatos: Chahúan por RN, Jadue por el PC, y los anuncios de la nueva fuerza de Cristian Cuevas, Nueva Democracia, a la vez que se reabre la disputa por las Federaciones estudiantiles universitarias.
El senador RN Chahuán, se posiciona como competidor, tal vez mirando más allá de las presidenciales del próximo año, tal vez funcional a Piñera, frente al ex presidente de la derecha y a Manuel José Ossandon, como el “candidato de las Regiones”.
El alcalde PC de Independencia, Jadue, declaró que está disponible a una candidatura presidencial si el PC se lo plantea. Pero fue más lejos, en realidad, lanzó una dura crítica a Lagos declarando que "se ha prestado para que la derecha hable a través de él". Y agregó: "hay este mito rondando de que la Nueva Mayoría ha hecho mal las reformas y que en el tiempo de la Concertación las cosas se hacían técnicamente bien. ¿A quién le quieren vender la pomada? ¿No se acuerdan que fue el gobierno de Lagos con un ministro demócrata cristiano el que diseñó el Transantiago? ¿No recuerdan que fue el gobierno de Lagos el que diseñó el CAE?".
El parelé no tardó en llegar. La diputada del mismo partido Karol Cariola dijo que "su compromiso es con la reelección por Recoleta". El presidente de la colectividad fue más contundente diciendo ante las críticas a Lagos que "no es la postura oficial del partido, yo sé que en el partido hay pro y contras en relación a un candidato o a otro candidato o candidata, pero no es lo que pensamos como partido".
Las Juventudes Comunistas, aprovechando la crítica del propio CONFECH en su reunión de Valdivia a la “violencia” y la “radicalización”, apoyada por el diputado Gabriel Boric, la reforzó declarando que han "radicalizado forzosamente" el movimiento estudiantil, provocando un "divorcio" con la ciudadanía. Y que las nuevas fuerzas emergentes (el “frente amplio” entre Movimiento Autonomista del diputado Gabriel Boric, Revolución Democrática del diputado Giorgio Jackson, la UNE/Nueva Democracia de Cristian Cuevas, la Izquierda Libertaria y otros) son los mismos que vienen dirigiendo la CONFECH estos últimos 5 años y los que la han llevado a este punto.
En esta irrupción de candidatos, disputas electorales nacionales y estudiantiles, Cristian Cuevas de Nueva Democracia, definiéndose como una fuerza anti-neoliberal, expresó que “reconocemos como un horizonte posible el Socialismo”.
La derecha, apenas y una parte, pretende aggiornarse. El PC se debate entre reafirmar la Nueva Mayoría como alianza progresista con Jadue criticando sus políticas y figuras más derechistas, como el CAE el Transantiago y Lagos, o preservarla a toda costa con Teillier cortando toda crítica. Cuevas y Nueva Democracia hablan de un horizonte socialista, pero la UNE es parte de la CONFECH que criticó a los estudiantes con sus tomas y movilizaciones cuando están bajo asedio y ataque de los rectores con las persecuciones, sanciones y expulsiones, y de las autoridades como la alcaldesa PPD de Santiago Carolina Tohá atacándolos como “fascistas de izquierda”.
¿Qué muestra todo esto? Que, a través de la explosión de candidaturas, trizaduras al interior de los partidos tradicionales, y de la emergencia de nuevas fuerzas políticas, surge un gran debate nacional que expresa y pone sobre la mesa que todo está en cuestión. Son el síntoma de la profunda crisis del régimen que, junto con los fenómenos de la lucha de clases que irrumpieron desde el 2011, buscan ahora su expresión política. El mar de fondo de la impunidad empresarial, necesita otra alternativa, una fuerza anti-capitalista de la clase trabajadora.