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Cultura. Jim Jarmusch pionero del cine independiente

Hoy en día es común ver películas independientes y aún más gracias a los diferentes festivales dedicados a darles difusión; sin embargo, hace apenas tres décadas era una tarea casi imposible realizar algún largometraje sin el apoyo de alguna de las grandes casas productoras.

daniel sputnik @daniel_sputnik

Lunes 19 de septiembre de 2016

Hoy en día es común ver películas independientes y aún más gracias a los diferentes festivales dedicados a darles difusión; sin embargo, hace apenas tres décadas era una tarea casi imposible realizar algún largometraje sin el apoyo de alguna de las grandes casas productoras.

Uno de los pioneros en este negocio fue el hoy reconocido director Jim Jarmusch quien en la década de los 80 realizaría uno de los primeros filmes independientes: Permanent Vacation, donde el protagonista, Alli –interpretado por Chris Parker- se topa durante su residencia en Nueva York con varios personajes que le hacen cuestionarse temas sobre la vida y la existencia.

Si bien no fue del total agrado de la crítica, sirvió como parteaguas para que Jarmush realizará en 1984 su segundo largometraje.

Stranger Than Paradise, nos narra la historia de Willie y Eva –interpretados por John Lurie y Ezter Balint respectivamente- una pareja de inmigrantes Húngaros que dejan su país para irse a vivir a los Estados Unidos, ahí se topan con parte del movimiento underground de la época, la frialdad y rigidez del modo de vida americano, con un aire que nos puede recordar a la generación Beat; el guión se centró en el existencialismo, fue un filme en blanco y negro, y le valió los primeros reconocimientos de su entonces corta carrera.

Un director formidable

Creativo, capaz de juntar lo existencial con lo espiritual y con un sentido del humor donde mezcla lo surreal con una comedia irónica, identificado además por su estética simple y contemplativa; da pie a que en sus diferentes películas los personajes puedan desarrollarse plenamente.

Siempre sensible en los temas trascendentales que narra, de una manera tierna e inteligente, muestra de ello es su película de 1999: Ghost Dog, en donde nos cuenta la historia de un asesino a sueldo, pasado de peso, afrodescendiente y que se considera a sí mismo como un ninja, este se ve inmiscuido en un pleito entre dos bandos mafiosos; un protagonista sumamente peculiar que empatiza con el público, además de una banda sonora que termina por hacer de esta cinta una de sus mejores obras.

Es un cineasta que es básico conocer, que ha trabajado con gente novata en el medio, como con los más reconocidos de diferentes ámbitos artísticos e incluso cuenta con una aparición en la serie televisiva Los Simpson.

El estar siempre pendiente de los más pequeños detalles en sus trabajos lo convierten hasta el día de hoy en uno de los más grandes genios del cine.

Su más reciente obra: Paterson, estrenada y premiada en la selección oficial de largometrajes en el Festival de Cannes 2016 nos relata la historia de un chofer de autobús que a la vez es un aficionado a la poesía, una oda a los pequeños placeres de la vida y lo sencillo que esta puede resultar. Jarmusch sigue siendo fiel a su estilo, sus ideas siguen fluyendo y sin duda merece pasar a la historia no solo del cine sino del arte en general.