Como una propuesta que “aumenta la productividad en términos globales” ha sido calificada por la congresista del Partido Comunista, poniendo así énfasis en los intereses de las empresas por sobre el de las y los trabajadores.
Viernes 19 de abril de 2019
“Aumenta la productividad en términos globales. Todos han tenido sus complicaciones dependiendo del ámbito laboral o sector productivo, pero en términos globales los países que han aplicado eso mejoran sus niveles de productividad”. Estos son parte de los argumentos de Vallejo (PC) para su propuesta de reducción laboral a 40 horas a la semana.
Argumentando además que: “Mientras los trabajadores estén más felices, más disminuyen las enfermedades laborales y el estrés. Además disminuyen las licencias médicas y la gente se dispone mejor al trabajo”.
Reducir la jornada laboral es una tarea de primer orden
Miles de trabajadores y trabajadoras a nivel nacional se exponen a jornadas sumamente extenuantes de trabajo, dejando prácticamente la vida en el trabajo. Es por esto que la OCDE reconoce a Chile como el 5to país con la jornada laboral más larga del mundo, en donde Cerca del 60% de la población chilena trabajadora sufre o ha sufrido depresión laboral.
La reducción de la jornada laboral no se conseguirá sin la fuerza de las y los trabajadores
Es en este sentido que la propuesta del Partido Comunista impulsada por Camila Vallejo se queda corta. ¿Qué pasa con los sueldos cuando se reduzca la jornada laboral? O incluso ¿cómo conseguiremos la reducción de la jornada laboral?
El Partido Comunista evidenció el pasado 11 de abril en el marco del paro convocado por ellos mismos desde la Central Unitaria de Trabajadores que su centro no está en la movilización en las calles para enfrentar al gobierno, sino que se encuentra en pensar instancias para la mera negociación parlamentaria con sectores que legislan para el gobierno como la Democracia Cristiana. Lo que demuestra una práctica totalmente insuficiente para conquistar esta demanda.
Quienes conformamos el Partido de Trabajadores Revolucionarios creemos que sí debemos luchar por la reducción de la jornada laboral, pero a seis horas, cinco días a la semana, sin reducción de sueldos, y que éstos sean acorde a la canasta básica familiar, y que sea móvil según la inflación. Además de repartir el trabajo entre ocupados y desocupados, y prohibiendo por ley los despidos.
Los empresarios se enriquecen a costa de nuestro trabajo. Del trabajo de miles ellos abultan sus bolsillos. Y es por esto que una demanda como esta no se aprobará mediante buenas intenciones. Esto requiere de una gran organización entre trabajadores, estudiantes y mujeres, que unificados en las calles se propongan enfrentar a los empresarios, a la derecha y sus reformas pensadas para el gobierno de los ricos.
Una demanda de éstas características requiere ser discutida ampliamente en las asambleas sindicales desde las bases, para activar una gran fuerza del movimiento obrero que se proponga enfrentar al gobierno y sus reformas este primero de mayo.