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Red Internacional
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Bolivia. Jóvenes de México repudiamos el golpe en Bolivia

Desde México repudiamos el golpe de Estado en Bolivia y nos sumamos a la solidaridad con el pueblo boliviano.

Lunes 11 de noviembre de 2019

Luego de semanas de tensión a raíz del desconocimiento por parte de la oposición a las elecciones de finales de octubre que daban como ganador al Evo Morales y con la entrada en escena de las Fuerza Armadas presionando al ejecutivo, este dimitió en cadena nacional consumándose así el golpe de estado.

El viernes 8 con el motín policial en varias ciudades el país, el gobierno, encabezado por el Movimiento al Socialismo (MAS), cedió a la presión de la investigación de la Organización de Estados Americanos (OEA) y anunció un llamado a nuevas elecciones.

Mediante una operación que pareciera dominó en la madrugada del domingo la OEA como organismo imperialista anuncio el no convalidar las elecciones realizadas el 20 del octubre del presente, lo cual dejó al presidente debilitado, las horas siguientes serán de brutal desgaste al darse la renuncia apresurada de ministros, diputados y hasta gobernadores lo cual marcaba una tendencia de evidente debilidad por parte del régimen.

Dos acontecimientos marcaron los impactos finales, por una parte, la declaración de la Central Obrera Boliviana de sumarse de manera escandalosa a la renunciar del presidente mediante la declaración de Juan Carlos Huarachi que mencionó: “El pueblo está pidiendo. Por eso le pedimos al presidente que reflexione. Si es por el bien del país, si es por la salud del país, que renuncie nuestro presidente” dejando a este sin su principal aliado. De esta manera y en segundo término la entrada en escena de las Fuerzas Armadas quienes sumándose a la petición terminaron por consolidar el bloque golpista.

La crisis por la cual atraviesa Latinoamérica no cesa, sabemos que el motor del descontento popular es la situación de miseria que ha dejado más de 10 años de constante crisis económica, social y política, la expoliación a los pueblos indígenas, a los trabajadores, los jóvenes y las mujeres son extensivos y han implicado fuertes golpes a las condiciones de vida.

Este descontento y desesperación generalizada es aprovechada por la oposición derechista para avanzar en sus planes entreguistas y privatizadores que no implican una diferencia con lo más neoliberal que existe actualmente en el continente con Bolsonaro y Piñerira como ejemplos también ampliamente repudiados por sus poblaciones.

En Bolivia como en Venezuela las empresas tienen gran interés e impaciencia por restablecer las relaciones extractivistas de los recursos naturales parcialmente bloqueados por el gobierno del MAS, es la necesidad de restablecer la tasa de ganancia frente a un escenario de baja tendencial producto del estancamiento que prova el actual escenario económico así como el recordé a las conquistas que han conseguido los sectores populares y el disciplinamiento de la sociedad a través de una ideología retrógrada.

La entrada con biblia en mano por parte del líder opositor Luis Fernando Camacho al Palacio de Gobierno acompañado de un discurso fuertemente racista en un país donde la población indígena representa una amplia mayoría demuestra que los intereses de la camarilla que ha tomado el poder no tienen nada que ver con las aspiraciones y necesidades de las mayorías bolivianas

Los jóvenes y mujeres que en México nos venimos movilizando en repudio a los ataques contra las poblaciones de nuestra Latinoamérica como en su momento fue la consumación del golpe de estado institucional que llevó a Bolsonaro al poder repudiamos en primera fila en las calles este golpe que no es contra Evo Morales solamente, sino contra las amplias mayorías trabajadoras e indígenas del país andino.

Pero también reconocemos que como viene sucediendo en otras latitudes del continente y el mundo, la precariedad, la miseria ha desatado enormes movilizaciones populares y obreras como en Chile, Ecuador, Cataluña y regiones del mundo árabe que denotan una disposición por parte de estos sectores de no aceptar mas esas condiciones y a su vez luchar y enfrentarlas en búsqueda de una alternativa digna de vida.

Ante la avanzada de la derecha, en alianza con sectores evangélicos y policías, urge levantar la unidad obrera, campesina e indígena para derrotar el golpe en las calles, por eso es clave que las principales centrales sindicales de la región tomen en sus manos el llamado a movilización contra el golpe.

Desde México y la Agrupación Juvenil Anticapitalista nos hacemos parte de las acciones que busquen rodear de solidaridad al pueblo boliviano, aunque no concordamos con el gobierno que encabeza el MAS y la figura de Evo Morales estamos sin duda en la primera línea de solidaridad con las luchas de nuestros hermanos trabajadores, mujeres, jóvenes e indígenas en lo que consideramos una solidaridad elemental, internacionalista y revolucionaria.