Durante la mañana de este miércoles, el ex comandante en jefe del Ejército enfrentó el careo con Nicolás Barrantes, querellante que lo acusa de haberlo torturado y de ser responsable del asesinato de su hermano y 14 personas más.
Jueves 18 de mayo de 2017
Por más de 8 horas declaró en la jornada del día martes el ex comandante en jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre, en medio de manifestaciones que se realizaron afuera del cuartel de la PDI. No obstante, en las primeras horas de este miércoles se presentó para continuar con el careo con Nicolás Barrantes, quien se querelló por torturas, que habrían sucedido en el contexto de 1973 al interior del Regimiento Arica de la Serena.
Según el ministro en visita de la Corte de Apelaciones de la Serena, Vicente Hormazábal, al finalizar las declaraciones de ayer, afirmó que “se buscará contrastar versiones”, refiriéndose al careo de hoy.
Fue antes de entrar al careo que el abogado querellante, Cristian Cruz, señaló que este careo es fundamental para una eventual condena.
En tanto, Barrantes aprovechó de denunciar ante la prensa que Cheyre lo torturó, se ensañó con él y que fue torturado por 10 días. Además, lo responsabilizó por la muerte de su hermano y de 14 compañeros más.
Por otra parte, aseguró que se atrevió a denunciar ahora, porque antes era perseguido por agentes de la dictadura, afirmando que "nunca caí, nunca me afilié a ningún movimiento revolucionario, porque estaba aterrorizado, lo que nos hicieron no un fue un chiste, a mí me sacaron la misma tortura del alma y cuando me mataron a mi hermano me terminaron de torturar", declaró el querellante.
Impunidad y saqueo
Recientemente hemos sido testigos de los escándalos de Carabineros y el Ejército por fraudes y desfalcos de fondos públicos. La impunidad con la que han actuado es consecuencia de las instituciones que la dictadura amarró. Así, responsables de asesinatos, persecución y tortura, no solo continúan libres, sino que además tienen altas responsabilidades e instituciones del Estado.
Cárcel común y perpetua a los genocidas de la dictadura
En ese sentido, el miembro de la agrupación de víctimas de violencia policial y precandidato a diputado por el distrito 10, Dauno Tótoro, militante del Partido de Trabajadores Revolucionarios, señaló que “el caso de Cheyre muestra cómo la impunidad viene desde la médula en estas instituciones, se hace evidente con los casos corrupción del Ejército como el Milicogate o el reciente fraude de Carabineros, pero sobre todo porque un violador de derechos humanos puede llegar a ser la cabeza y dirigir impunemente al ejército. Sin la lucha de las organizaciones de derechos humanos no estaríamos viendo estos juicios.”.
Pese a que han pasado años desde estos hechos, la impunidad sigue siendo un tema actual. La derecha se propone sacar a violadores de derechos humanos que cumplen condena en cárceles de lujo y la represión contra obreros, estudiantes, mapuche y mujeres sigue siendo pan de cada día en el Chile patronal heredado de la Dictadura.
En ese sentido, el dirigente estudiantil señaló que “es necesario exigir cárcel común a los genocidas, fin a la Ley de Amnistía e impunidad, fin a la justicia militar y apertura de los archivos de la dictadura”.