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FATE. Juicio armado contra el delegado Víctor Ottoboni

Se trata de un juicio armado entre la fiscalía y la patronal, que busca culpar al delegado de FATE de haber lesionado a un vigilador, para amedrentar a los trabajadores y luchadores que se organizan por mejores condiciones de trabajo. Y lograr el desafuero de Víctor, único imputado y a quién pretenden condenar a seis meses de prisión. Fuerte denuncia y llamado a movilizar el 10 de Noviembre por la mañana, día de la sentencia, para exigir su absolución.

Viernes 7 de noviembre de 2014

El pasado lunes 3 de Noviembre comenzó el juicio oral y público como consecuencia de una denuncia totalmente inventada que en el año 2011 realizó el vigilante Silva. En aquella denuncia dijo que yo le lastimé un dedo de su mano izquierda y que lo amenacé a él y su familia. ¡Todo mentira!

En Septiembre de 2011 hubo un conflicto gremial en Fate por salarios y condiciones de trabajo, fue cuando la patronal quería imponer el “trabajo continuo”, es decir, que el cambio de turno se haga con la máquina en marcha. Una forma de aumentar los tiempos de producción y reduciendo los tiempos de descanso. El 12 de Septiembre en asamblea general de la fábrica, se votó un paro por más de tres días. El día 14, la patronal intentó quebrar ese paro y para eso utilizó al personal de vigilancia como fuerza de choque, además de hacerlo con capataces y jefes.

Pero la decisión de los trabajadores de Fate y de los delegados en ese momento impidió que la empresa quebrara ese paro. Y para amedrentarnos, inventó una causa penal contra los delegados Alejandro Crespo, Ariel Godoy y quien escribe Víctor Ottoboni. Increíblemente el fiscal Núñez Barreto, quien tomó la denuncia, absolvió a los compañeros Crespo y Godoy, pero pidió el juicio oral y público para mi, único imputado por “lesiones leves” y “amenazas”.

Este fiscal en su alegato no pudo probar el hecho denunciado, que yo le haya lesionado el dedo de la mano izquierda a Silva, ya que sus testigos se contradijeron en las declaraciones y sólo uno atinó a decir que “extendió el brazo y le golpeó la mano a Silva”, sin tampoco poder afirmar que esto había sido intencional de mi parte. Pero el fiscal sin embargo, con el solo “argumento” de “por qué no le vamos a creer al señor Silva, por qué habría de mentir”, pidió una pena para mi persona de 6 meses de prisión. Bien claro queda de qué lado está: a mi no me creen, pero a Silva sí...

Como retribución, la patronal le dio a Silva nuevo trabajo: pasó de pertenecer a la empresa de seguridad ARPA, que terceriza la seguridad de la fábrica, a ser empleado de portería hace menos de 2 meses.

Mis abogados defensores, María del Carmen Verdú (de la Correpi) y Agustín Comas (del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos), desarmaron a lo largo de las tres audiencias y en el alegato final la falsedad de esta denuncia y por lo tanto lo claramente armado que es este juicio. Que tiene como objetivo central de parte de la patronal de Fate (que usó a este vigilante) obtener alguna condena, aunque sea mínima, para poder utilizarla en el segundo juicio de desafuero que me inició Fate para despedirme.

Si bien desde el punto de vista técnico jurídico en estas 3 audiencias el balance fue claramente favorable, no podemos descartar nada. Y como trabajadores sabemos que el único camino para ganar esta pelea es por medio de la movilización y la lucha. No podemos permitir que la justicia condene, por menor que pueda ser esta condena, a un delegado que lucha y defiende los derechos de todos sus compañeros. Sería un grave precedente que dejarían sentado la patronal y la justicia en atacar nuestras libertades y derechos sindicales como trabajadores, y en mostrar la connivencia entre la empresa y la justicia, porque el sólo hecho de haber tenido que ir a juicio y demostrar mi inocencia es un ataque, que se transforma en ataque a los trabajadores que nos organizamos para defender nuestro salario y condiciones de trabajo.
Tenemos que concentrarnos todos en impedir cualquier condena penal a un delegado de los trabajadores de Fate.

La jueza dictará la sentencia el próximo lunes 10 de Noviembre. Llamo a todos los compañeros a estar presentes ese día a las 11hs en el juzgado Nº 5 de San Isidro, Moreno 623.