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Red Internacional
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Educación. Jujuy: ¿cómo fortalecer la lucha contra el decreto 1807 y por todos nuestros derechos?

Reproducimos la declaración de la agrupación de trabajadores/as de la educación 9 de abril, acerca del conflicto educativo en torno al decreto 1807 y las reubicaciones arbitrarias que quiere imponer el gobierno de Morales, la vuelta a clases presenciales y las paritarias.

Lunes 8 de febrero de 2021 09:16

Es necesario masificar y unificar el plan de lucha para que el decreto 1807 caiga

Durante el día de ayer se continuó profundizando el ataque del Gobernador Morales y la Ministra Calsina sobre la docencia, al conocerse por intermedio de un flyer de la cartera educativa que los docentes titulares que trabajen en escuelas de regiones distintas a sus domicilios deberán presentar antes de las 12 hs del día de hoy un formulario solicitando un traslado (que no desean) a la escuela más cercana a su domicilio y el Ministerio evaluará y resolverá su situación.

Es decir, quieren imponer reubicaciones arbitrarias amparándose en el art 6 del decreto 1807 que dice que el Ministerio puede hacer reorganizaciones para la vuelta a clase, pero usando el mecanismo de que cada docente pida el traslado por formulario, cuestión que el mismo decreto suspende en uno de sus artículos. Una contradicción evidente que muestra el nivel de arbitrariedad y autoritarismo con el que se maneja el Gobierno provincial en lo que atacar derechos de los trabajadores se refiere. La bronca de la docencia crece y hoy volverá a haber movilizaciones autoconvocadas en toda la provincia y se exige a los gremios que se unan a las medidas de fuerza.

La última semana cientos de docentes de todos los niveles y modalidades nos movilizamos desde toda la provincia en contra del decreto 1807 y por todos nuestros derechos y los de la comunidad educativa. Quedó claro que hay disposición a la lucha de un activismo que está harto de maltratos y que, a su vez, refleja que existe un malestar creciente en las escuelas al acercarse la vuelta a clases presenciales.

Esta manifestación podría haber sido más contundente si no fuese porque una parte de las conducciones gremiales, como la de CEDEMS le da abiertamente la espalda al reclamo y no convoca a asambleas ni movilizaciones; como también debido a la decisión de las conducciones de ADEP y SADOP de convocar a movilizar el día lunes cuando ya existía una autoconvocatoria para el día martes, a la que luego se sumaron parcialmente. Las dos movilizaciones fueron importantes, pero más contundencia se hubiera mostrado frente al gobierno, que se mantiene duro en su posición, si se hubiera unificado la marcha en un solo día.

El decreto y la vuelta a clases

El decreto 1807 marca un ataque muy grande a derechos adquiridos que están establecidos en los Estatutos Docentes. Suspende hasta 2022 la actualización de legajos en Juntas de Calificación, el acrecentamiento de puntaje, los traslados y cambios de función. Pero al mismo tiempo faculta al Ministerio de Educación para hacer todo tipo de reubicación arbitraria para asegurar la vuelta a clases presenciales. Como señaló la Ministra Calsina en conferencia de prensa: “el decreto permitió la vuelta a clases presenciales”.

A su vez, lo estipulado en el decreto deja planteada como problemática de fondo la tendencia a una regionalización administrativa que tiene como objetivo ajustar aún más el magro presupuesto educativo con recortes en abono docente para el transporte o el pago de plus por zona.

El Ministerio avanza en su implementación publicando cargos que son de docentes titulares para ser cubiertos por reemplazantes que tengan domicilio en la Región en la que están esos cargos, mientras el docente titular es reubicado en otra escuela. Esta violación sistemática de derechos adquiridos y de la estabilidad laboral no sólo llena de incertidumbre a la docencia sino que además de afectar en particular derechos de docentes titulares es un ataque al conjunto de los y las trabajadores/as de la educación que vemos cómo se aprovecha la pandemia para avanzar en una flexibilización y precarización de las condiciones laborales del conjunto de la docencia. Si se pasa por encima de los derechos del sector con mayor estabilidad, qué queda para los sectores más precarizados o que no pueden acceder a cargos.

Desde el Gobierno se formula un falso discurso de creación de mayores oportunidades de trabajo para la docencia, pero se esconde que eso no es posible sin una mayor inversión en educación que genere una masiva creación de cargos y titularización y no un reordenamiento arbitrario desde arriba de los cargos que ya existen, flexibilizando las condiciones de trabajo. Buscan un relato para dividir la lucha de los docentes entre titulares, provisionales y suplentes. Por eso hay que contrarrestarlo con la mayor unidad.

Esta política flexibilizadora está en íntima relación con una vuelta a clases presenciales completamente irresponsable que no sólo incumbe al gobierno provincial sino también al nacional y cuenta con el aval del Ministro Nicolás Trotta. La excusa de cubrir los cargos con docentes que se domicilien en la Región en la que trabajan, esconde que no se invierte lo necesario en educación ni en una vuelta a clases segura para la comunidad educativa. El año pasado se pagó en deuda externa lo que equivale a ocho presupuestos nacionales para infraestructura escolar. Hay que invertir las prioridades y que la plata vaya a educación y salud y no al FMI y los especuladores.

No se puede volver a clases con discursos sino con recursos. Por eso luchamos por el aumento del presupuesto educativo, la creación masiva de cargos y titularizaciones para todos/as, un salario igual a la canasta familiar, la inversión en más escuelas, transporte e infraestructura escolar, como también en los elementos tecnológicos, de higiene y bioseguridad necesarios, conformación de parejas pedagógicas si se quiere implementar la bimodalidad y el respeto de la declaración jurada de horarios de cargos.

Somos los docentes los primeros interesados en la educación y salud de nuestros estudiantes y sus familias por eso luchamos porque existan los recursos para una vuelta segura y denunciamos que ni el Gobierno nacional ni el provincial cumplen con esa responsabilidad. Volver a la presencialidad en este contexto es una verdadera aventura que pone en riesgo a toda la comunidad educativa. No sobran docentes, como dice la Ministra, sino que faltan escuelas e inversión.

Fortalecer, masificar y unificar el plan de lucha

En todo el país los efectos de la crisis económica están recayendo sobre la clase trabajadora y sectores populares con más pobreza, desocupación y precarización laboral. La pérdida de poder adquisitivo que se dio durante el gobierno de Macri, continuó el 2020 con Alberto Fernández. La inflación va para arriba y los salarios para abajo. Hay que recuperar lo perdido. Los empresarios aprovechan esto para avanzar sobre derechos laborales empezando por los trabajadores que tenían licencias por COVID por ser persona de riesgo y los hacen volver a trabajar o peligra su fuente laboral. Mientras ya se plantean techos salariales desde el Gobierno nacional y provinciales. En este marco, nadie se salva solo y hay que buscar la mayor unidad de toda la clase trabajadora para luchar por nuestros derechos. Múltiples luchas recorren el país, pero son invisibilizadas por los medios y direcciones sindicales que se mantienen subordinadas al Gobierno.

Pero desde diversos sectores de la clase trabajadora se muestra disposición a luchar, como vemos en Jujuy con la docencia. Las principales responsables de que esas luchas no estén unificadas y más fuertes son las direcciones gremiales nacionales y provinciales que, o bien dan la espalda a los reclamos o no hacen todo lo necesario para unificar al conjunto de las y los trabajadores/as.

Frente a esta complicidad de las dirigencias con el ajuste, surgen movimientos autoconvocados para luchar, como en los docentes de Jujuy. Desde nuestra agrupación somos parte e impulsamos estos espacios de lucha para que se desarrolle la mayor democracia y organización de los trabajadores, pero lo hacemos como forma de fortalecer la pelea dentro de los sindicatos para recuperarlos para la lucha de los trabajadores frente al ajuste y para que sean independiente de los gobiernos de turno y de los partidos tradicionales. No entendemos los procesos de autoconvocados como algo paralelo a los sindicatos, ya que esto llevaría a una mayor división de las fuerzas de los trabajadores.

En este sentido, sigue siendo vital que la fuerza de los autoconvocados sirva para exigir e imponer a las conducciones gremiales (que siguen dirigiendo a miles de afiliados) un plan de lucha unitario que dé confianza y espacio de participación a miles de compañeros y compañeras en acciones contundentes y bien planificadas, para que la energía no se desgaste en múltiples actividades con poca fuerza. A la dureza del gobierno se la enfrenta con más fuerza, unidad y participación en las calles. Ese es el único lenguaje que entienden esos funcionarios que tienen abultados sueldos mientras la docencia no llega a fin de mes. Por qué no vive el gobernador Morales (que cobra $329000) con el sueldo de una maestra.

Cómo fortalecer la lucha, qué relación entre los autoconvocados y los sindicatos y qué tipo de acciones llevar adelantes son debates importantes que se dan y que tenemos en el activismo, como también con los compañeros y compañeras de la Corriente Marina Vilte, en el marco de compartir la necesidad del impulso de la lucha contra estos ataques. Como también existen debates con otros agrupamientos docentes como Acción Docente, que no respetan las decisiones de asambleas y sólo buscan dividir con intenciones mezquinas.

Fortalecer autoconvocados como espacio de lucha, democrático y de libertad de tendencias y opiniones va de la mano con fortalecer la pelea dentro de los sindicatos para imponer a las conducciones el plan de lucha unitario que necesitamos para enfrentar el ajuste, junto a las familias, los estudiantes y demás trabajadores en lucha. Nadie se salva solo. Es un paso en el camino por recuperar esos sindicatos para la lucha de las y los trabajadores/as.