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OCHO AÑOS DE IMPUNIDAD. Julio López, la pista que no quisieron investigar

Los fiscales Marcelo Molina y Juan Martín Nogueira pidieron que se investigue una de las pistas que hasta ahora fue cegada. La responsabilidad de miembros del Servicio Penitenciario Federal que encubrieron las pistas que llevaban a Etchecolatz y su patota como responsable de la desaparición de López. Los fiscales de la unidad que investiga los crímenes del terrorismo de Estado en La Plata sostienen que fraguaron los datos de los libros de visitas del penal donde está detenido el represor Etchecolatz.

Martes 14 de octubre de 2014

Fotografía: María Paula Avila

A ocho años de la segunda desaparición del testigo Julio López, los Fiscales de La Plata piden indagar a siete funcionarios del SPF para que declaren sobre las irregularidades que se encontraron en el registro de las visitas al pabellón de detenidos por crímenes de lesa humanidad. Los siete funcionarios están sospechados de fraguar las pruebas que hubieran permitido esclarecer quiénes son los responsables de la desaparición de López y dar con su paradero. Las abogadas de Julio López, Myriam Bregman y Guadalupe Godoy, junto al colectivo Justicia Ya denunciaron desde el primer momento que la línea de investigación tenía que seguir las pistas de Etchecolatz y su entorno.

Los funcionarios del SPF imputados son los jefes de la Sección Visitas y Correspondencia del penal de Marcos Paz, Diego Antonio González y Rubén Atilio Medina; los superiores inmediatos de ellos, Anibal Anselmo Cuenca y Marcelo Euvaldo Cuenca, quienes revistaban como jefes de la División Seguridad Interna de la cárcel; el director de Seguridad, Héctor Altamirano; y los directores del penal, Carlos Alberto Grassini y Diego Daniel Díaz. En el año 20008 el ex juez Federal de La Plata, Arnaldo Corazza, dictó la falta de mérito de los siete miembros del SPF que hoy están imputados.

El 18 de septiembre del 2006 López salió de su casa para estar presente en los alegatos de la querella contra el represor y ex director de Investigaciones de la policía Bonaerense Miguel Etchecolatz, pero nunca llegó a destino. Fue un testigo clave para condenar a cadena perpetua al represor que fuera mano derecha del exgeneral Ramón Camps, Jefe de Policía de la Bonaerense durante la última dictadura cívico-militar. Por eso fue inadmisible para las abogadas de Julio López que la Bonaerense encabezara la investigación sobre la desaparición de este testigo que tuvo la valentía de señalar al torturador Etchecolatz como responsable de su primera desaparición. El encubrimiento que ejercía esta fuerza era tan evidente que cuando se ordenó allanar el penal de Marcos Paz, dónde cumple su condena el represor Etchecolatz, los funcionarios de la penitenciaria ya estaban advertidos que iban a ser inspeccionados. Durante 18 meses la investigación estuvo en manos de la Bonaerense, pero las reiteras denuncias de la querella lograron apartar a esta fuerza del caso. Las denuncias y pedido de apartar de la investigación a la Bonaerense estaban fundadas, además, en que hasta ese momento se conocía que continuaban en función más de 9000 efectivos que habían prestado servicio durante la dictadura.
Impunidad y pistas falsas

Cuando desapareció López la Justicia caratuló la causa como "averiguación de paradero", la que mantuvo durante unos meses, a pesar que la querella, los organismos de derechos humanos y partidos de izquierda denunciaron desde el primer momento que su desaparición estaba vinculada a que era un testigo clave de delitos de lesa humanidad, por eso desde el primer momento apuntaron contra Etchecolatz y su entorno. Hasta hoy las pistas que conducían al represor se fueron diluyendo en las idas y vueltas de un expediente que está plagado de irregularidades. Como denunció recientemente Nilda Eloy a este diario “la causa López es un monumento a la impunidad”.

El fiscal Marcelo Molina recientemente volvió a pedir que se investigue la pista que involucra al entorno familiar de López. Una de las 34 pistas falsas que fueron cerrados en los últimos años.

Esta nueva investigación sobre el circulo de Etchecolatz ¿llevará a los verdaderos responsable? Cuesta creerlo cuando estos fiscales tampoco son nuevos en esta causa.