En Chile cientos de jóvenes están presos por luchar durante la rebelión popular, por denunciar y pelear contra las miserias de la herencia de la dictadura. En el otro lado de la moneda, recientemente fueron absueltos ex agentes de la DINA, que durante la dictadura militar asesinaron a 119 luchadores.

Gaba La Izquierda Diario Antofagasta
Viernes 4 de diciembre de 2020
Foto: EFE/Sebastian Silva
Felipe Santana, joven mueblista de 20 años, de irreprochable conducta anterior, quien, tras cerca de 1 año en prisión preventiva, fue condenado el 5 de noviembre de este año, por el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal local de Puerto Montt, a 7 años de presidio por su supuesta participación en daños a Bienes Nacionales de Uso Público, hurto simple, y el ilícito de incendio en un inmueble habitado ejecutado en grado de frustrado. Proceso judicial marcado por las presiones del Gobierno, el Ministerio Público, Carabineros y la Iglesia Católica.
Dentro de los argumentos que se consideraron agravantes por el Tribunal es haber supuestamente cometido estos delitos en el marco de una revuelta o conmoción popular.
Son cientos de jóvenes que se encuentran en las cárceles a lo largo del país, muchos de ellos sin siquiera haber recibido una condena, con “pruebas” otorgadas por Carabineros, sus mismos aprehensores, quienes poseen un amplio prontuario de montajes o incluso de ocultamiento de información, como lo vimos recientemente con el caso de Anthony, Camilo Catrillanca, Fabiola Campillay, entre tantos otros. Mientras la policía goza de una total impunidad, habiendo a nivel nacional más de 8.500 denuncias principalmente contra Carabineros por violaciones a los Derechos Humanos y donde apenas existen 64 agentes del Estado formalizados.
La "justicia" en Chile encarcela a jóvenes por luchar, mientras deja en libertad a ex agentes de la DINA
Y como si lo anterior fuera poco, recientemente hemos sido testigos del fallo dictado por la Octava Sala de la Corte de Apelaciones, en el caso "Operación Colombo"-operativo a través del cual la dictadura de Augusto Pinochet secuestró, torturó y asesinó a 119 militantes de izquierda entre el 17 de junio de 1974 y 6 de enero de 1975- donde se absolvió a 31 agentes de la DINA condenados como autores y a 30 condenados como cómplices de secuestro calificado; además de otorgar beneficios a otros 42 condenados penándolos con sólo 4 años de presidio, con el beneficio de la libertad vigilada, por su responsabilidad como autores de los secuestros de 16 personas.
El fundamento de la rebaja de las penas que dejó a todos los condenados sin tener que cumplir tiempo en la cárcel, fue la aplicación de la atenuante de “irreprochable conducta anterior” y de la media prescripción. “Es un fallo antijurídico”, señalan los familiares y sus asesores legislativos, pues viola el Principio del Derecho Penal Internacional de “Sanción adecuada a la gravedad de la infracción de los crímenes de guerra y lesa humanidad” .
Frente a todo lo anterior, es urgente que la lucha por juicio y castigo en el caso de las 119 víctimas de la represión más brutal perpetrada por el Estado chileno en dictadura, como la perpetrada contra cientos de jóvenes en la actualidad en la revuelta, se unan y se organicen de conjunto por no más impunidad, por juicio y castigo a los represores, y por la libertad inmediata de todos los presos políticos de la revuelta.
Los familiares y amigo/as de las víctimas de la "Operación Colombo" hicieron un llamado a todos y todas las luchadoras sociales y sus familias que hoy se ven perjudicadas por la judicialización de la protesta social, a enfrentar en conjunto un amplio rechazo y movilización contra la impunidad, este 4 de diciembre, a las 12 horas, en las afueras de los Tribunales de Justicia.