En entrevista con La Tercera la parlamentaria comentó su reciente derrota a la vicepresidencia de la Cámara de Diputados, señalando que la dispersión de la oposición es la responsable del avance de la derecha.

Daniel Vargas Antofagasta, Chile
Viernes 10 de abril de 2020
Un duro revés sufrió el Partido Comunista esta semana tras que Karol Cariola fuera derrotada en la elección a la vicepresidencia de la Cámara de Diputados.
Con esto se levantó un debate sobre la oposición que, aun cuando son mayoría en la Cámara de Diputados, viven un completo naufragio legislativo a la zaga del gobierno y sus leyes antiobreras.
Es exactamente este punto el que pasa por alto la parlamentaria comunista en una entrevista reciente a La Tercera.
En la entrevista la diputada acusa diversos problemas de coordinación como el principal factor de dispersión de la oposición, que esta semana terminó entregándole la testera de la Cámara de Diputados al oficialismo. “Nuestra incapacidad de ponernos de acuerdo, el fraccionamiento, la desconfianza, finalmente ha sido la mayor ventaja para la derecha” acusó la parlamentaria comunista.
Se olvida la diputada que la oposición ha votado a favor, incluyendo al PC, las leyes de hambre del gobierno, tanto las que habilitan las suspensiones sin pago y a cargo del ahorro individual de cesantía, como los subsidios y bonos de miseria. ¿No será precisamente esto lo que ha dado mayor ventaja a la derecha y al gobierno? Piñera a pesar de mantener amplia desaprobación se mantiene gobernando gracias a esta oposición que le vota las leyes antiobreras y que corre detrás de la agenda del gobierno adaptados al discurso de unidad nacional que pretende que esta crisis la paguen los trabajadores.
No hay que sorprenderse. La oposición vota las leyes antiobreras porque por más de 30 años se dedicaron a profundizar el sistema en favor de los empresarios, la DC, el PPD, el PS, el PR, son todos partidos que gestionaron el neoliberalismo para enriquecer a un puñado de millonarios, y esta historia el Partido Comunista la pasa por alto para mantenerlos de aliados.
Esta oposición jamás se propondrá tocar los intereses de los empresarios, no lo hicieron por 30 años y no lo harán en 30 días; ¿Cómo se puede hablar de unidad con sectores que por años gestionaron un modelo en favor de las grandes familias? Cariola olvida que esta es la unidad de la oposición que tanto cuidan y veneran en el Partido Comunista, una unidad con, nada más y nada menos, estos partidos.
Tanto cuida esta relación que está dispuesta a dejar el pasado atrás pues “tenemos hoy las voluntades expresadas en seguir mirando hacia adelante… no puede ser que una diferencia en particular respecto de un momento político concreto nos haga perder la perspectiva sobre la responsabilidad que el conjunto de la oposición debe tener ante un gobierno como este” señala en la entrevista.
¿Qué unidad se necesita para enfrentar al gobierno?
En medio de esta pandemia los empresarios no han dejado de ganar, cientos son las empresas no esenciales que hoy siguen funcionando. En fábricas y faenas hay miedo a perder el trabajo o a contagiarse de Covid-19.
Por arriba hablan los políticos llaman a cuidar los negocios empresariales en nombre de la unidad nacional, pero los únicos que nacionalmente ponen el hombro a la crisis son los trabajadores, y la paga del gobierno son bonos y subsidios humillantes, despidos, suspensiones y recortes, todos avalados por un parlamento que todo le aprueba al gobierno.
Para hacerle frente en necesaria la mayor unidad de los trabajadores, para instalar una agenda que responda a los intereses de amplias capas de la población, que resguarde los salarios y los puestos de trabajo, que disponga de recursos y de la economía para paliar los efectos de la crisis mediante un plan urgente de inversión en la salud pública (para compra de insumos, personal, etc.) y de impuestos a las grandes riquezas.
Existen diversas propuestas, pero para que esta crisis no la paguen los trabajadores y sus familias, con hambre, desempleo ni enfermedad, es necesario tocar las ganancias de los grandes empresarios, y esto es algo que la oposición, unida o no, coordinada o no, no puede realizar.
Es necesario que un programa así sea impulsado por las principales organizaciones sindicales del país, las que tienen que romper su tregua con el gobierno, sin embargo la mayoría de estas son dirigidas por el Partido Comunista, quienes, en sede sindical hacen los mismo que en sede parlamentaria, inacción y tregua.