Para Axel Kicillof, el proyecto de ley para regular las acciones del Estado en empresas privadas “no es para prohibir que se vendan esas acciones” sino para evitar “que se vendan mal”.
Sábado 22 de agosto de 2015
En declaraciones radiales, ayer por la mañana el Ministro de economía Axel Kicillof sostuvo que el proyecto de ley de creación de la Agencia Nacional de Participaciones Estatales en Empresas (ANPEE), anunciado el pasado jueves por Cristina Kirchner, “no es para prohibir que se vendan esas acciones (del Estado en empresas privadas), sino para que no sea una decisión burocrática de un funcionario, porque se corre el riesgo de que se vendan mal”. El Fondo de Garantía de Sustentabilidad que administra la ANSES desde que se estatizaron los fondos de las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP) contiene un conjunto de acciones del Estado en empresas privadas que, para el ministro, “se compraron mal, a precios ruinosos” durante la vigencia del sistema de AFJP y agregó que, con esta ley, "queremos evitar que se malvendan".
El proyecto de ley enviado al Parlamento prevé declarar a dichas acciones “de interés público”. Sin embargo, sólo se refiere a las participaciones accionarias minoritarias del Estado, por lo que quedaría excluida la petrolera YPF. El titular del Palacio de Hacienda señaló también que la ANPEE va a tener "derechos políticos" en varias de esas compañías y tendrá intervención en las decisiones "sobre planes de inversión, reparto de dividendos y política de precios, "con un directorio compuesto por tres representantes del Poder Ejecutivo y dos del Legislativo".
Por otra parte, la redacción del proyecto aún no se conoce y, de aprobarse, su ejecución probablemente no llegue a realizarse durante el mandato presidencial de Cristina Fernández de Kirchner.
Reservas no faltan… para el pago de deuda
El Ministro de economía también se refirió ayer a la situación de las reservas del Banco Central en respuesta implícita a las declaraciones de la ministra bonaerense de Scioli y del propio Vanoli quienes sostuvieron que el nivel de reservas es escaso como para levantar las restricciones cambiarias. “Si son muchas o pocas es una cuestión relativa”, afirmó Kicillof, y agregó que “el mercado no desconfía de la capacidad de pago y del nivel de reservas de la Argentina”.
Al ser consultado si con el pago que debe realizarse en octubre del BODEN 2015 caerían las reservas, Kicillof comentó que de los "más de seis mil millones de dólares (que se deben abonar por ese título), buena parte corresponde a tenedores que están en la Argentina y (esos dólares) se van a quedar en la Argentina, lo que no significa una pérdida de reserva". "Aún si la mitad del bono se lo llevan al exterior (es decir alrededor de tres mil millones de dólares), las reservas quedarían igual que al cierre el año pasado", señaló. Esto es, en el hipotético caso presentado por el ministro, quedarían cerca de los 31 mil millones de dólares.
En este plano, el ministro continuó fiel a su gestión de, ante todo, garantizar a los mercados el pago de los compromisos de deuda no sólo de “la herencia menemista”, sino también del propio endeudamiento durante la gestión kirchnerista con el Club de París, los swap con China, BONAR 2024 y otras colocaciones. En total, durante el transcurso de 2015 se estarán pagando unos u$s15 mil millones entre capital e intereses de la deuda.
Fuente: DyN