Miércoles 11 de mayo de 2016 08:56
Desde las 3 de la mañana debía comenzar la elección en Kraft (Mondelez Planta Pacheco) y sin embargo el Sindicato se hizo presente con la urna una hora más tarde. Comenzaba así una jornada plagada de irregularidades y maniobras fraudulentas.
El numero total de votantes es difícil de precisar porque la Junta Electoral no dio sus números y en una gran cantidad de fábricas los fiscales de la Bordó no pudieron ingresar. Antes de "sumar" esas fábricas la lista antiburocrática superaba claramente el 20% exigido para obtener la minoría. Además de esto se encuentran impugnadas una importante cantidad de urnas donde se votó sin la presencia de fiscales opositores porque no les dejaron entrar. Ahora comienza una seria pelea por el reconocimiento de la minoría.
La Bordó sin contar esas fábricas ya sumaba casi 750 votos y el total rondaba los 3500. La Verde de Daer tenía en ese momento unos 2500 y la Celeste y Blanca, verdadera colectora de la Verde, no superaba los 300, de los cuales la mitad fueron de Kraft.
Las elecciones de Sindicato expresan de forma distorsionada la voluntad de los trabajadores. Aunque es un hecho que la Verde logró recuperar terreno luego de años de paritarias relativamente altas, sólo explicables por el peso de la izquierda en el gremio, es un hecho que los padrones son hechos a medida de la conducción. No se trata solo de la Junta Electoral que la votan los congresales que en su mayoría son Verdes, sino del hecho de que en el STIA sólo puede afiliarse el que la conducción quiere. Así durante este tiempo cientos de sus amigos consiguieron su carnét de afiliado mientras que los activistas y los votantes opositores que quisieron afiliarse no lo pudieron hacer. De esta forma la dirección del Gremio decide quién puede ser parte del padrón y quién no. Es como si un gobierno pudiera decidir que parte de la población puede estar en el padrón electoral y quiénes no.
Esta situación se da de forma exacerbada en la Alimentación, mientras que en otros gremios el nivel de afiliación es más alto como en Neumático o en Gráficos y pese a todas las maniobras fraudulentas, las trabas para poder votar para los afiliados y para fiscalizar es muchísimo menor (en el Neumático por ejemplo los trabajadores votan generalmente en las Seccionales, a pocos metros de la fábrica)
Así en un gremio como la Alimentación de 12.000 trabajadores hay unos 6000 afiliados, votan unos 4000 y se pueden controlar muchísimos menos votos realmente. En ese marco se dio la elección.
En Kraft se dio una elección crucial. Siendo la principal fábrica del gremio, en noviembre había ganado una nueva Interna conformada por el PCR y sectores que diciéndose independientes militan en común con la Verde y destilan mucho mas odio hacia los sectores combativos y la izquierda que hacia el burócrata mas corrompido. Esta lista había ganado por los votos de la Verde que hace años no se presenta pero da "la orden" a sus simpatizantes para que voten al PCR y a los "independientes".
Esta vez la elección dio un importante triunfo para la Bordó con 262 votos contra 246 verdes y escasos 169 votos de la Lista de la Comisión Interna. La caída de la interna es realmente enorme y sólo se explica porque los votos con los que obtuvo sus cargos, sencillamente no son propios.
Si esta elección sirvió para algo fue para dejar esto totalmente en claro. Sectores de la izquierda como el PO que llamaron a votar de forma indistinta a la Bordó o a la Celeste y Blanca deberían tomar nota de este hecho. Para los activistas y los sectores antiburocráticos la elección fue un gran paso adelante ya que, siendo el peor escenario electoral por la falta de afiliación de gran parte del activismo y la alta que tiene la Verde, ganó nuevamente en Kraft la Lista Bordó y este es un año de enorme envergadura para todo el gremio.
En PepsiCo la Bordó perdió debido a que la Verde afilió luego del 2012 a algunas decenas de trabajadores que ingresaron en este tiempo mientras la patronal consiguió retiros "voluntarios" mediante cifras millonarias, de unos 50 afiliados de la Bordó mientras la afiliación está vedada para los sectores combativos que resistieron la ofensiva patronal. Pese a esto en las elecciones de interna hecha hace poco tiempo, la Bordó se impuso, sin apoyo de nadie más que de los propios trabajadores.
En Kraft Planta Victoria (ex Stani) el triunfo de la Verde fue por pocos votos, 130 a 98, achicándose la diferencia de la elección pasada, lo que preanuncia una disputa muy cerrada para la elección de Comisión Interna de este año.
En Felfort el resultado fue parejo, con leve superioridad de la Verde, en una fábrica donde puede votar una pequeñisima parte de los trabajadores.
En el resto de las fábricas donde prima el control de la Verde, la Bordó sacó de promedio un 15%. Ademas de esto, la Bordó logró un importante triunfo en Lodiser.
La Celeste y Blanca del PCR y los amigos de la Verde, hizo un papel lamentable. Jorge Penayo de ese partido y de la Interna de Kraft rechazó la invitación a unirse a una lista opositora sin amigos ni colaboradores de la Verde. Prefirió seguir el camino de la "unidad’ con los que están unidos a la Verde y terminó ultimo en Kraft y en todo el gremio.
La Bordó desarrolló una importante militancia. Mas de 400 compañeros entre candidatos y avalistas y luego 130 fiscales que recorrieron las fábricas durante el día entero. Muchos de ellos entraron a trabajar a las 22 hs, salieron a otras fábricas a las 3AM y se quedaron hasta las 18 para luego llevar la urna y el acta al Sindicato. Ellos fueron los que pelearon los votos en las lineas y los que salieron a muchas fábricas a militar por sus ideas.
La Bordó luchó y seguirá la lucha por conquistar Congresales para los trabajadores que Daer no quiere reconocer en este momento. Durante la campaña planteó que era necesario un sindicato recuperado por los trabajadores para enfrentar a patronales que se envalentonan con el gobierno de Macri y sus ajustes. Los próximos serán de mayor lucha posiblemente y la clave de una corriente verdaderamente combativa será poder organizar a cientos y movilizar a miles para poder pelear contra las patronales, la burocracia y el gobierno.