Los que conocen los pasillos de Azopardo dicen que, por costumbre o temor a “carpetazos”, el sindicalismo peronista y el gobierno “se encaminan a un rápido acuerdo”. ¿Alguien te preguntó que opinás?
Ulises Valdez @CLAVe
Martes 7 de noviembre de 2017

“Los dirigentes de la CGT están sorprendidos, no se esperaban este proyecto”, asegura a La Izquierda Diario un hombre que tiene llegada directa a los pasillos de la CGT. “Y lo peor que el gobierno ya ganó, porque ya instaló que “hay que hacer una reforma laboral” cuando eso no es así”. “¿Si la cosa se va a caldear? La única manera es que el gobierno se ponga muy duro, la pudra. Como fue en estos dos años, si no pasa eso la CGT va a negociar lo que pueda”.
Así parece. Lo que parecía una reforma “en cuotas y por sector” ahora sería general y por ley. Lo que era para “conversar tranquilos” lo quieren tratar en diciembre. Lo que era “un borrador para discutir” ahora resulta que es un programa con algunos puntos innegociables.
La negociación está en marcha. Lo confirmó hoy Ámbito Financiero: “el Gobierno y la CGT se encaminan a un rápido acuerdo en torno de las grandes líneas del proyecto oficial de reforma laboral para facilitar su tratamiento en sesiones ordinarias durante diciembre”. Aunque “los funcionarios reconocieron la posibilidad de introducir modificaciones para hacer el texto más digerible para los gremialistas”, también aclaran que “cerca de Jorge Triaca identificaron algunos puntos que serán inmunes a las objeciones sindicales”. ¿Por ejemplo? El cálculo de las indemnizaciones, la “irrenunciabilidad” que permite no aceptar condiciones a la baja, la tercerización.
Pero son especulaciones. Por ahora Triaca se mantiene duro.
La CGT mantiene imperturbable su pasividad, como si se estuvieran discutiendo los feriados de 2022. Héctor Daer volvió a elegir su rol de analista para señalar que “se trata de un texto muy lejano a toda la doctrina del Derecho Laboral en la Argentina". Gracias por avisar.
Pablo Moyano, en el juego de roles que nos tiene acostumbrada la última etapa de la Central, aseguró que “me van a tener que cortar las manos para firmar”. Como si ese fuera el problema.
La Corriente Federal pidió otro Confederal para discutir el tema. Una actitud muy “orgánica” pero poco realista y a la altura del ataque en marcha.
Según otros allegados a Azopardo, “el problema que tienen es que entre los entregadores de toda la vida, los desmoralizados por las elecciones y los que tienen miedo a ir presos, todos tienen algún argumento para no enfrentar la reforma”.
Trascendió que además otras medidas no les caerían tan mal. Además de la eliminación de algunos sindicatos “simplemente inscriptos” que molestan al modelo sindical peronista, hay propuestas que endulzan algunos oídos. Como la posibilidad de que el Fondo de Cese Laboral sea un ente tripartito donde funcionarios, empresarios y sindicalistas manejen los millonarios fondos para solventar despidos.
Este lunes todos siguieron hablando de la reforma. Durante la tarde se realizaron reuniones técnicas entre asesores de la CGT y referentes de distintos sectores del sindicalismo peronista. Más tarde se reunieron con el viceministro de Trabajo, Horacio Pitrau, y el jefe de Gabinete de Triaca Ernesto Leguizamón. Todavía no trascendieron las “acaloradas” discusiones que sin dudas se dieron, pero ya se sabe que las cúpulas se reunirán el miércoles con el ministro Jorge Triaca.
Macri en Nueva York almorzó con ejecutivos de varias empresas imperialistas a los que les “ratificó el compromiso de seguir avanzando con una ‘gran reforma’ con la que espera generar más producción y empleo”.
A vos seguramente no te invitaron a las reuniones en la CGT y el Ministerio. Tampoco al almuerzo. Aunque todos hablaron de tus derechos, tus condiciones de trabajo, tu vida. Y la de las generaciones que vienen.
Están negociando a espaldas de millones de trabajadores.
Otro camino han propuesto, también este lunes, los trabajadores y trabajadoras de PepsiCo. En medio de cuatro meses de resistencia contra los despidos, sacaron una convocatoria donde exigen “que las centrales abandonen la tregua y la pasividad y se pongan a la cabeza de organizar un plan de lucha serio para tirar abajo este proyecto anti obrero”. Además, convocan a una reunión “para coordinar una campaña nacional y acciones contra la reforma laboral, a todos los sindicatos, delegados, activistas, agrupaciones y a los partidos que se reivindican de la clase trabajadora”.
Habrá que estar allí.