Este año, la convocatoria a la histórica marcha del 1º de mayo está marcada por la instalación del gobierno de la derecha y su plan de ataques contra el pueblo trabajador, mientras que la marcha estudiantil y de No + AFP protagoniza la resistencia, ¿y la CUT qué?.
Lunes 30 de abril de 2018
Detrás de un llamado impotente
A dos meses de instalarse el gobierno de la derecha, Piñera y los empresarios han dejado en claro que significan los “tiempos mejores”: despidos, persecuciones anti sindicales, planes de austeridad en el sector público y amenazas de despidos masivos, recortes de gastos sociales, decretazos del TC para consagrar el mercado educativo, fortalecimiento del aparato represivo y perfeccionamiento de la ley anti terrorista, junto al intento de limitar el derecho al aborto contra el movimiento de mujeres, son parte de la cruzada de la Derecha contra los trabajadores y los “movimientos sociales”.
Pero la agenda política está en disputa. Los estudiantes y los trabajadores patearon el tablero, con masivas movilizaciones en todo Chile, mientras el movimiento No + AFP salió nuevamente a las calles a impugnar el mercado de las pensiones hecho para las empresas. Todo eso fue un primer paso que marca la debilidad del gobierno “frente a la calle”.
¿Y la CUT?: entre mesas de diálogo y llamados de buena fe con los empresarios
A semanas de instalarse el gobierno, la CUT se sentó con el Ministro de Trabajo y el presidente de la CPC. La central controlada por Bárbara Figuera (PC) en alianza con la DC y el PS, marcó el paso igual que el resto de los políticos de la ex Nueva Mayoría y el Frente Amplio, sentándose en mesas de diálogo pre legislativas, dejando la iniciativa a la Derecha.
Y a sabiendas de que los objetivos del gobierno, están centrados en pensiones y su contrareforma laboral, poniéndose a tono con el resto de los gobiernos de la Derecha en la región y la reposición de un programa neoliberal sugerido por la Organización Mundial de Comercio, los dirigentes de la CUT se mantienen en la inmovilidad.
La noticia de la reunión para el diálogo entre los 7 gremios de la CPC, tomando café en la sede de la CUT, a una semana de la movilización convocada defensa de la educación publica, y a la espera de la marcha que estaba organizando NO + AFP, es una clara señal de impotencia y subordinación a la agenda de los empresarios y el gobierno.
¿De cara al Primero de Mayo qué hay tras los diálogos CUT-CPC?
Ya parece que ni siquiera se inmutan. Y es que no es novedad ver a los dirigentes de la CUT sentados con empresarios. “Sera la primera reunión, de un ciclo de encuentros” afirmaron Alfonso Swett y Bárbara Figueroa.
Es la estrategia histórica que ha asumido la cúpula de la CUT, de transformar a la central en moneda de cambio para negociar con los gobiernos de turnos, la administración de las migajas, desarmando a los trabajadores en mesas de diálogo impotentes, con las mismas patronales que están pujando por más despidos y menos derechos.
El Partido Comunista a la cabeza de la central, insiste en defender lo indefendible, embelleciendo la actitud de los empresarios, como parte de su estrategia histórica de basar la política de los trabajadores en la colaboración con sectores del empresariado nacional. Por eso no es casualidad tampoco su política de alianzas con partidos capitalistas que pertenece a la centro-izquierda (PPD, PS).
Pero los empresarios, a la vez que piden más austeridad al sector público, son los que están a la cabeza junto al gobierno de un paquete de contrareformas neoliberales, buscando reducir los impuestos a los ricos, desmantelar el derecho a huelga y reponer los grupos negociadores.
De cara al 1º de mayo, la actitud conciliadora de la dirección de la CUT es impotente y desarma a la clase trabajadora. Ausente de las luchas y las movilizaciones, su llamado a marchar es para defender el legado del Bacheletismo, con un llamado común junto a figuras del progresismo burgués como la DC Yasna Provoste, indicando donde esta puesta su confianza. Así utilizan a los trabajadores y los movimientos como furgón de cola para la política parlamentaria de la oposición Bacheletista y Frenteamplista
¿La estrategia de la impotencia o desarrollar una gran fuerza los trabajadores?
Esta foto es muestra más de la crisis histórica por la que atraviesa la central. Tan solo recordemos el proceso de vaciamiento interno que cruzó a la central el 2017, marcado por el fraude a las elecciones, quiebres de caudillos como Arturo Martínez y su nueva central.
¿Acaso enfrentaremos a los empresarios y a la derecha con diálogo social? Creemos que no. Hay que ponerle fin a la burocracia sindical y sus acuerdos con empresarios y gobiernos.
Desarrollar la gran fuerza social de los trabajadores en la movilización, y tender a la unidad de todas las luchas para enfrentar los ataques empresariales y de este gobierno, de forma totalmente independiente a los viejos partidos del régimen y en las calles. Es la única forma viable de enfrentar y frenar sus planes, que nos permita pasar a la ofensiva, junto a estudiantes y mujeres, para conquistar nuestros reclamos.
Este 1º de mayo, es necesario salir a la calle a recuperar los sindicatos para los trabajadores, terminar con la burocracia sindical; los trabajadores en Chile tenemos planteado la tarea de levantar una nueva central única de trabajadores, independiente a los empresarios y partidos del régimen.