Una familia necesitó en junio $ 99.000 para no ser considerada pobre. Mientras el Gobierno provincial apuesta a paritarias por debajo de la inflación, el costo de vida se hace imposible para miles de familias trabajadoras de la provincia. Ante la crisis, es necesario un plan de lucha y una salida de la clase trabajadora
Viernes 22 de julio de 2022 11:04

Este jueves, la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de Mendoza, difundió el costo de la Canasta Básica para las familias de la provincia. Según el organismo, una familia necesitó en Junio más de $ 99.000 para no ser considerada pobre, mientras que la línea de indigencia fue de $ 32.000. Al igual que lo sucedido con el Índice de Precios al Consumidor, difundido la semana pasada, estas cifras no reflejan los aumentos de precios de las últimas semanas, tras el salto del dólar y la crisis desatada por la renuncia de Guzmán y la asunción de Batakis en el Ministerio de Economía.
En la provincia, la Canasta Básica aumentó $ 25.000 en lo que va del año y casi $ 40.000 en los últimos doce meses. Un verdadero saqueo al bolsillo de miles de familias trabajadoras que ven todos los días como el salario y jubilaciones no alcanzan para nada. La Canasta Básica no contempla el costo de un alquiler, por lo que para cientos de miles ese valor es aún mucho más alto. Ya en mayo, las y los trabajadores del Indec calculaban que el salario debería ser como mínimo de $ 161.624.
Según el Indec, en los primeros seis meses del año la Canasta Básica Total aumentó 36,9 % y la Alimentaria, 41,1 %, por encima de la inflación que fue del 36,2 %. En la medición de los últimos doce meses, el costo de la Canasta Básica Alimentaria avanzó 63,7 % mientras que la Canasta Básica Total subió 56,7 %. En Mendoza, los aumentos de precios superaron la media nacional, alcanzando el 66 % en el último año.
Te puede interesar: Se agrava la crisis: por paro, plan de lucha y una salida de la clase trabajadora
El mismo día que se anunció el costo de la Canasta Básica, comenzaron las reuniones paritarias entre el Gobierno provincial y los gremios estatales. Como una verdadera burla, la propuesta oficial fue de un insólito 7 % para agosto, que se suma al adelantamiento del 5 % ya decretado por el gobernador. La propuesta fue rechazada tanto por las y los trabajadores de la educación como de la salud, quienes anunciaron paros y movilizaciones para la semana que viene.
Como explicamos en esta nota, en marzo el Sute firmó un acuerdo que del 20% para este semestre, cuando la inflación del semestre acumula un 39%. "Ahora el gobierno propone adelantar un 5% de lo ya firmado y ofrece un 7% para agosto. Realmente no cubre ninguna de las necesidades de los y las trabajadoras de la educación, que como denuncia el propio gremio, somos de los peores pagos del país", denunciaron desde la Corriente 9 de Abril.
El paro del Sute del próximo 26 y 27, junto a las medidas anunciadas por otros sectores estatales, expresará en las calles la bronca acumulada por abajo de distintos sectores ante esta insostenible situación. También habrá una nueva jornada convocada por Unidad Piquetera en la provincia y todo el país. Es necesario coordinar y unir todas las luchas para darle una salida de la clase trabajadora a la crisis.
También podes leer: Una salida de la clase trabajadora ante la crisis: cuatro claves frente a la presión devaluatoria
El Gobierno ajusta como pide el FMI pero los "mercados" y las patronales del campo le piden todavía más. La clase trabajadora, las mujeres y la juventud debemos intervenir en la crisis para que no decidan por nosotros y nos hundan más. Como planteó Nicolás del Caño, es necesario un aumento general de salarios y jubilaciones para que nadie cobre por debajo de la canasta familiar y establecer la actualización automática para evitar la pérdida por inflación. Esto, junto a otras medidas de fondo como la nacionalización de la banca y el reparto de las horas de trabajo son necesarias para que no sean las y los trabajadores quienes paguen una crisis en la que siguen ganando millones los mismos que la generaron.