Es la primera condena por este tipo de “crímenes sociales”. La familia vivía en la calle porque le habían sacado el subsidio habitacional.
Ulises Valdez @CLAVe
Jueves 29 de marzo de 2018 17:53
La Ciudad de Buenos Aires deberá indemnizar con 100.000 pesos a los padres de un bebé de 25 días que estaba en situación de calle cuando murió por una "neumopatía". Ocurrió durante el invierno de 2010. La madre estaba embarazada cuando la familia dejó de percibir el subsidio habitacional de parte del gobierno porteño. La familia tuvo que instalarse entonces en la esquina de Pichincha y Cochabamba, en el barrio de San Cristóbal.
Luis nació el 9 de junio en el Hospital Ramos Mejía. Una semana después debió ser asistido por problemas "silbidos respiratorios". El bebé murió pocos días después en el hospital Garrahan, y sus padres decidieron presentar una demanda contra la Ciudad ante la Justicia Nacional en lo Civil.
Ocho años después, los jueces jueces Mariana Díaz y Carlos Balbín condenaron al GCBA a indemnizar a la familia en 100 mil pesos por “daños y perjuicios”. El Gobierno de la Ciudad había apelado la sentencia del juez de primera instancia, pero un tribunal de segunda instancia lo confirmó.
Según los jueces “el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires estaba advertido de la peligrosidad que significaba para la madre y el recién nacido la situación de calle y no obstante omitió adoptar medidas”. “También está acreditado que el Gobierno de la Ciudad estaba al tanto de la situación crítica que atravesaba la familia incluso antes del nacimiento, y pese a ello no brindó una solución adecuada".
Nada podrá calmar el dolor de la madre de Luis, pero el tardío fallo pone el foco en la responsabilidad del Estado sobre la situación de la población. Una situación que cada vez afecta a más personas que viven en la Ciudad. Incluso los índices oficiales reconocen que hay 600 mil personas por debajo de la línea de pobreza. Y justamente dos de las variables más alarmantes son el acceso a la vivienda y a servicios básicos dignos. La “pobreza energética”, o sea el costo de la luz o el gas en el ingreso familiar, afecta las condiciones de vida de cada vez más familias.
Según el Primer Censo Popular de la Ciudad de Buenos Aires 5.872 personas vivían en situación de calle en 2017, de los cuales 823 eran niños. Ya en ese momento se advertía que 20.000 más estarían en riesgo en el corto plazo si no se implementan las políticas habitacionales necesarias.
El caso de Luis es toda una demostración de la hipocresía de la “defensa de la vida” que declama el PRO. Y de los crímenes sociales que comete el Estado, arrojando a la miseria, la falta de vivienda, infraestructura y servicios básicos al pueblo trabajador.