×
×
Red Internacional
lid bot

FÚTBOL. La Copa América de los Pueblos Originarios

Durante el 16 y 25 de julio en Chile se está llevando adelante la Copa América de Los Pueblos Originarios, un certamen que reúne a 8 selecciones de países latinoamericanos, los que representan a algunos de los pueblos originarios existentes en cada país.

Louis Álamos Columnista de deportes

Martes 21 de julio de 2015

El pasado 16 de julio se dio inicio a la llamada Copa Americana Indígena impulsada por la Corporación Gol Iluminado de Don Elías Figueroa y la participación de diversas carteras ministeriales del Gobierno. Este campeonato-el primero en su edición- se está realizando en Chile, que ha recibido a siete selecciones de composición de los pueblos originarios de cada país: Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, México, Paraguay, Perú, más el anfitrión. Los partidos serán disputados en dos estadios en el ’Canadela’ de Arica y en el Municipal de Peñalolén en Santiago. Además de ser una iniciativa de Gol Iluminado, son varios los Ministerios que se encuentran vinculados a la realización de este gran evento, los Ministerios de Relaciones Exteriores, Desarrollo Social, Cultura y Deporte, los que participaron también del sorteo de los grupos que disputarán la copa.

Todos los Ministros, desde Heraldo Muñoz-cartera de Relaciones Exteriores- hasta la de la cartera de deportes, Natalia Riffo, han planteado que esta iniciativa apuesta a la inclusión de los pueblos originarios dentro de la sociedad y a hacerse parte del derecho que tienen todos los ciudadanos que es hacer deporte, resaltando que la selección de Chile está compuesta principalmente por personas del pueblo-nación Mapuche con refuerzos de Rapa-Nui y algunos Aymara.

Si bien, este evento deportivo presenta un mínimo avance de no hacer invisible a los pueblos originarios de cada país, también muestra algunas contradicciones de carácter histórico. Primero, cuando se habla del derecho de toda persona a hacer deporte podemos comenzar a ver los límites de las condiciones que viven actualmente los deportistas en este y muchos países capitalistas, donde el deporte más que una disciplina tiene varios elementos de mercantilización, convirtiendo a quienes logran ser deportistas en una mercancía con un valor determinado según su rendimiento, o en el caso de los deportistas olímpicos en Chile, los que ni siquiera tienen derecho a tener la infraestructura ni los materiales suficientes para desarrollar diversas disciplinas porque el Estado no se hace cargo hasta el final de este derecho que los mismos quieren resaltar.

Segundo, la contradicción más grande de carácter histórico que devela este evento en particular y que vale la pena resaltar en estas líneas, es que los pueblos originarios se ven subordinados hasta en el nivel deportivo al Estado capitalista, el mismo Estado que durante siglos ha oprimido a estos pueblos sin posibilidad de que estos puedan auto-determinarse como las naciones que han sido desde hace cientos de años. Es cosa de ver a la Selección Chilena que más allá de su composición de deportistas mapuche, rapa-nui y aymara, estos se encuentran participando y compitiendo bajo la misma bandera que desde hace más de 500 años no han hecho más que arrebatarles sus derechos como pueblos originarios, una bandera forjada desde la mano de los patrones, los mismos que defienden la patria, y que hasta el día de hoy mantienen políticas que se asimilan a las de las invasiones españolas en Latinoamérica, como lo han sido la quita de tierras ancestrales de estos pueblos, la venta de tierras en el sur de Chile a los empresarios de las industrias forestales, a los patrones de fundo o a quienes más de una vez han hecho montajes en contra del pueblo-nación mapuche para deslegitimar su histórica lucha contra cualquier tipo de política.

Es por esto que la mayor contradicción cabe al momento de que los Ministros se llenan la boca hablando de inclusión cuando el Estado en Chile y varios países Latinoamericanos tienen deudas históricas con aquellos que fueron los habitantes originarios de estas tierras. Inclusión que presenta límites a la lucha histórica por la autodeterminación de las naciones oprimidas que se reflejan en la competencia bajo la bandera de una patria que oprime y que explota; una bandera que intenta cooptar a aquellos que han lucha toda una vida, una bandera que es un límite para todos los que luchan por el derecho a la autodeterminación.