El día 16 de Junio sesiono el pleno de federación de estudiantes de la Universidad de Chile con el objetivo de zanjar la discusión de táctica y estrategia frente al escenario político en el que se encuentra el movimiento estudiantil.
Viernes 17 de junio de 2016
Eestando a menos de una semana de que el proyecto ingrese al parlamento –según las últimas declaraciones del gobierno- el escenario se tensa y las definiciones políticas aun no parece estar claras.
Un movimiento que avanza y una dirección que va a la cola
Para nadie es un misterio que las movilizaciones estudiantiles hoy están reactivadas, en el marco de que este año se legislara sobre el proyecto de la educación superior. Muchos han sido los llamados a radicalizar el movimiento como los llamados a tomarse los colegios por parte de la Coordinadora nacional de estudiantes secundarios (CONES) y de la Asamblea coordinadora de estudiantes secundarios (ACES). En medio de cortes de calle, desalojos, marchas masivas y otras iniciativas más se ha comenzado a configurar un embrión de auto-organización estudiantil que aún no termina de tomar forma.
Sin embargo, a pesar de haber un plan de movilizaciones y un llamado a radicalizar el movimiento, los objetivos políticos aun no están del todo claros ¿Se quiere incidir en la reforma? ¿Se quiere retirar? ¿Cuáles serán los pisos mínimos que se pondrán? Lo cierto es que las direcciones del movimiento estudiantil aun divagan sobre qué respuesta política que le darán al gobierno mientras este se limita a entregar un documento general con los principios de la reforma, que sea dicho de paso, no satisfacía las demandas estudiantiles.
El paupérrimo documento del MINEDUC
No es el objetivo de esta columna repasar todas las demandas del movimiento estudiantil, pero si se hace necesario expresar que el documento entregado por Adriana Delpiano (ministra de educación) no solo es insuficiente ya que plantea una beca gratuidad que avanzara al 100% en un futuro indeterminado porque se debe ser “responsable financieramente” (Cuando abundan casos de corrupción en el mismo gobierno) sino que además mantiene aportes a los privados, fortalece el CAE y busca instalar una triestamentalidad no efectiva en los organismos de educación superior entre otras medidas más. Medidas que se vuelven profundamente insuficientes cuando hay un sistema de educación que se encuentra en crisis o que incluso fortalecen dicha crisis
Una cuestión de posiciones
El pleno FECh reflejo con claridad las posiciones de algunas de las organizaciones políticas que hoy dirigen a sectores del movimiento estudiantil. Mientras las juventudes comunistas (JJCC) apuestan a que el proyecto ingrese prontamente para desde ahí poder incidir en algunos puntos la organización que solía ser Izquierda Autónoma presenta posiciones divergentes, aunque sin embargo, la tendencia que prima es la de que el proyecto que ingrese debe considerar “algunos aspectos fundamentales del movimiento”, manteniendo así la línea de presionar al parlamento para poder incidir en la reforma.
Otros sectores como la organización Vamos Construyendo mantienen una posición sobre la radicalidad que debe conservar el movimiento estudiantil pero sin presentar una alternativa que permita orientar la respuesta política del movimiento estudiantil. A su vez, la Unión Nacional estudiantil (UNE) se mantuvo en la misma línea: Radicalizar pero sin responder a la interrogante de qué hacer con el proyecto que ingresara la otra semana.
La agrupación Vencer, la FECh para las bases (compuesta por militantes de la agrupación combativa y revolucionaria, Pan y rosas y estudiantes independientes) busco responder a esta pregunta planteando la necesidad de que se le diese un ultimátum al gobierno para que se pongan como piso mínimo las demandas del movimiento estudiantil, de lo contrario debiese llamarse a un paro nacional con jornadas de protesta articuladas con otros actores como los y las trabajadoras hasta que el gobierno ceda nuestras demandas.