Viernes 14 de noviembre de 2014
Fotografía: REUTERS
El Comité de Ética de la Federación Internacional del Fútbol Asociado (FIFA) declaró ayer mediante su presidente, Hans-Joachim Eckert, que no hubo “ninguna violación o incumplimiento de las normas y reglamentos correspondientes” ni actos de corrupción relacionados con la elección de las sedes de los dos próximos mundiales.
La conclusión deriva del documento titulado “Informe sobre la investigación del proceso de elección de los organizadores de las copas mundiales de 2018 y 2022” que fue presentado por el titular del citado organismo. En consecuencia, quedan ratificadas Rusia y Qatar como sedes de los mundiales 2018 y 2022 respectivamente.
La asignación conjunta de las dos próximas sedes mundialistas se realizó en Diciembre de 2010 y estuvo envuelta en un manto de sospechas de compra de votos y sobornos. Pero aunque el informe de la entidad reconoce algunas irregularidades que considera “leves”, concluye que no son lo suficientemente graves como para afirmar que hubo corrupción.
Las voces de protesta se alzaron sobre todo desde los países descartados como sede en esas elecciones, por ejemplo Inglaterra. El caso más dudoso se da con Qatar, país en el cual las temperaturas durante las tardes de Junio y Julio (meses en los que se desarrolla la máxima competencia mundial de fútbol) superan largamente los 40 o 45 grados. El hecho de que FIFA no reparara en ese problema alentó las sospechas. Recién el mes pasado, voceros de FIFA anunciaron que se estudia la posibilidad de que el Mundial de Qatar 2022 modifique sus horarios y se juegue estrictamente en horarios nocturnos.
Redacción ID / Agencias