Hoy se realizará en Rosario el congreso ordinario de la FUA. Reducida a una entidad que viabiliza acuerdos y negocios entre Franja Morada, autoridades universitarias y el poder político, buscará renovar autoridades en días de cimbronazos políticos.

Leo Améndola TW/IG: @aladelos
Sábado 25 de junio de 2016 11:20
Allá por el año 1974, la Federación Universitaria Argentina proclamó como presidente a Federico Storani. Desde entonces y hasta hoy, el brazo estudiantil de la UCR (Franja Morada) se mantuvo en la conducción de la federación estudiantil más importante de América Latina sin interrupciones. Alejada y enfrentada a toda organización estudiantil independiente, la FUA fue fortaleciendo durante todo esos años su carácter burocrático, adoptando dos formas fundamentales.
Por un lado, a través de los cargos de la Federación, la fuerza que la conduce se hizo un lugar en el régimen universitario, mediante infinitos acuerdos con las máximas autoridades universitarias que, a cambio del boicot a toda forma de autoorganización independiente del movimiento estudiantil, otorgó numerosas prebendas: cargos, porciones de partidas presupuestarias, promoción de eventos, lugares en cátedras. En todo lo que se puede comprar y vender de la Universidad pública Argentina hay un rastro de las huellas de referentes de la FUA.
La otra forma predilecta de la FUA fue la de “trampolín” a la política burguesa o patronal. Storani, Nosiglia, Nieto, Yacobitti, Abad y tantos otros apellidos surgidos de la Federación, pasaron a engrosar las filas de cuadros políticos de la UCR y, por lo tanto, a jugar su rol de piezas en el régimen político Argentino.
Desde el punto de vista del rol social de la universidad argentina, la FUA fue un factor clave también para mantener y reproducir un es de producción de conocimiento orientado a la ganancia de las empresas en general, y las multinacionales en particular. Con un co- gobierno Radical y Peronista, y con la Franja Morada como conducción de una FUA vaciada, la Universidad busca formar centenares de miles de jóvenes y profesionales que jóvenes que funcionen como una masa acrítica y precarizada al servicio de la acumulación capitalista.
En síntesis, en lo que hace a su relación con el Movimiento estudiantil como tal, en lo que respecta a su ubicacion en la política nacional, y también en tanto su seguidismo al plan general de una universidad al servicio de los capitalistas, la FUA es sin lugar a dudas una herramienta al servicio de los gobiernos de turno. Más o menos indirectamente.
Un gobierno amigo
Con el PRO en el poder, la FUA continuó haciendo lo que le sale mejor: le dió la espalda a esas movilizaciones de mediados de cuatrimestre en defensa de la educación pública que expresaron el descontento, incipiente pero extendido, de sectores el movimiento estudiantil con el gobierno de Cambiemos. Marchas, clases públicas, cortes de calle y una movilización histórica de mas de 40.000 personas en las calles de Buenos Aires se realizaron contra la voluntad de las fuerzas que dirigen la federación y muy a pesar de ella. Es cierto que la Franja Morada, como principal fuerza conductora de la FUA, forma parte del gobierno de Cambiemos que ha hecho público su proyecto neoliberal para la educación pública. Pero también es cierto que durante la década Kirchnerista la FUA, ubicada en la oposición política, se mantuvo igual de paralizada que en estos seis meses de Macrismo. Es que lo que define es la caja, los acuerdos con las distintas gestiones y la defensa de intereses más que terrenales. Quizá la imagen más pregnante sea la de Yacobitti y sus patotas frente a los periodistas de un reconocido programa de TV cuando estos hacían una cobertura sobre los negociados del líder de la Franja Morada.
Todos salpicados
La FUA y sus muchachos no tienen mucho prurito cuando de negocios se trata. Hay varios episodios turbios que incluyen a Darío Richarte, ex número dos de la SIDE, y abogado entre otros de López “el valijero”, De vido y Bouddou. El trampolín de la FUA a la política está ubicado justo arriba de una pileta de negociados y corrupción que no distingue a Macristas, Pejotistas o Kirchneristas. Es que por fuera de las declaraciones de guerra contra la derecha de un lado, y los lamentos por la corrupción K del otro, lo que prevalece son los acuerdos entre aparatos. Por eso mismo, se comenta en los pasillos que si peligra el cargo de Secretaria General de la FUA para la JUP, la Franja Morada le brindaría algunos de los delegados sueltos que el kirchenrismo no reclame como propios. En última instancia es la reproducción en el terreno de la federación estudiantil de un acuerdo que engloba al conjunto de la política Universitaria en nuestro país y que incluye a Radicales y Peronistas en un equilibrio permanente. La Universidad, y la FUA por lo tanto, quizá es una de las instituciones donde menos golpeó la crisis del 2001 y donde el“bipartidismo nacional” goza de mejor salud.
El que se fue sin que lo echen vuelve sin que lo llamen
Una de las novedades del congreso 2016 parece ser el retorno de ciertas agrupaciones de matriz Kirchenrista que vuelven al ruedo de la “FUA morada” luego de haber incursionado en las calmas aguas de una “FUA de los estudiantes”. Si lo medimos por el último post de su página oficial, la más conocida como “FUA K”, dejó de existir en noviembre de 2015. Llamativa simultaneidad temporal con el ballotage maldito en que, el kirchnerismo en fase Sciolista, era abatido ante las fuerzas PRO. La FUA de los estudiantes, que fue débil aun con el aparato oficialista K como respaldo, parece seguir acompañando los tiempos de la política nacional con sincronía casi perfecta. En momentos en que “el proyecto” desprende barcazas de exiliados, acompaña la dinámica centrífuga nacional y popular, perdiendo algunos miembros que vuelven al redil morado. A la cabeza del operativo se ubica “El Evita”, organización que ya adelantó que acreditará sus delegados en el Congreso Morado. Nuevo encuentro todavía no lo confirmó aunque algunas versiones indican que también sumarían los pocos delegados al congreso.
Con Cambiemos, contra Macri y la Franja
Por fuera del frente de conducción de la Franja Morada y del frente peronista clásico de la JUP, para el congreso se perfila un armado que sus mentores convocan como un “frente anti macrista para la FUA”. El frente antimacrista que supimos conocer desde mediados del año pasado intentó trazar la línea macrtismo-antimacrismo para englobar a todos los que tras la escusa del mal menor vegetarian a Scioli en el balotage. El frente anti-macrista que propone Patria Grande para la FUA viene recargado. Un frente Antimacrista “reloaded” que incluye al PCR y, para sorpresa de distraídos, aglutinará también a los que forman parte de la alianza cambiemos: el MNR/PS. Nunca es tarde para innovar cuando de hacer frentes se trata, y los muchachos de Patria Grande han llevado el frente “antimacrista” a su etapa superior. Nada mejor que un macrista de la primera hora para combatir al macrismo. Aunque para hacer honor a la verdad el frente anti macrista propuesta sería totalmente incapaz de ser, por ejemplo, una fuerte voz de denuncia tanto a los ajustadores y represores de Tierra del Fuego y Santa Cruz que están sufriendo los embates de la represión Kirchnerista. Y con el MNR adentro completamente inútil para pararse de manos ante el gobierno provincial de Santa Fe, a los narcosocialistas del gatillo fácil y a quienes gobiernan la provincia con mayores tasas de femicidio.
La política de hacer “frentes cualquiera” para obtener los votos necesarios para conquistar cargos en la FUA, por fuera del proyecto político que cada integrante defiende, solo puede debilitar la pelea por la independencia del movimiento estudiantil frente las autoridades y el gobierno.
El Partido Obrero o la independencia política como plan B
El “frente anti-macrista recargado”, con Evita y MNR como posibles miembros de honor, a dejado a los compañeros del partido obrero con un marco de alianzas limitado. Según PO:
“La independencia política del movimiento estudiantil de toda corriente capitalista no puede ser el “plan B”, ni el hijo putativo de una política de seguidismo al MNR y a los K.”
Efectivamente, una política independiente no puede ser el resultado de un “frente popular” fracasado. El planteo de la Juventud del PTS, ha sido por eso Frente de Izquierda como expresión de una política independiente, respecto tanto del oficialismo macrista como de la oposición (en dinámica centrífuga) del pan-kirchnerismo.
Como es de público conocimiento, la política del Partido Obrero en FUBA fue la del “triunfo sobre la derecha” por la via del fracaso del quórum en el congreso, luego de intentar hasta último momento un frente que contemplaba como solución a los Camporistas de la UBA. En última instancia lo que sigue tironeando desde hace años a los compañeros del Partido Obrero es su pertenencia al Frente de Izquierda en la política nacional mientras que “en el terreno” privilegian acuerdos con los enemigos del FIT.
Durante las PASO, la lista 2U mostró esta política y en el terreno del movimiento estudiantil ya es harto conocida.
Frente de Izquierda en la FUA
Lo que está en discusión son las vías para poner en pie un movimiento estudiantil que resista efectivamente ante el ataque del macrismo y que sea parte activa de la pelea política contra los ajustadores que tenga como protagonista a los trabajadores, las mujeres y la juventud. Muchos que todavía creen que de la mano del Kirchnerismo había una forma posible de “enfrentar a la derecha”. Los hechos de estos primeros seis meses de gobierno macrista pone aún más en evidencia, que sin una política independiente los caminos de la resistencia K terminan en los López, De Vido, o las huidas rápidas como en el caso del Evita.
Desde la juventud el PTS proponemos a las corrientes del movimiento estudiantil que quieren enfrentar al Macrismo, al Massismo, al Kirchnerismo y a sus desprendimientos recientes, a formar una lista del Frente de Izquierda en este congreso de la FUA que se sume a la lucha de los trabajadores, las mujeres y la juventud contra toda política patronal.

Leo Améndola
Trabaja en el MTEySS y es delegado de ATE-Trabajo. Miembro de Izquierda Diario y militante del PTS