El Centro de Estudiantes de Humanidades de la Universidad Nacional del Comahue, sin dar ningún debate, no estuvo presente en al acto de las Madres y marchó con el kirchnerismo.
Domingo 27 de marzo de 2016 11:37
Una Argentina sacudida por la imagen de dos postales proyectadas a los ojos del mundo, fueron el escenario del 40 aniversario del golpe genocida del ’76. Una postal, fue el despliegue de 200.000 personas en las calles y plazas del pais. La otra, la falsa y mentirosa imagen del manager de los CEOs con el jefe imperialista de los drones asesinos, vendiendo un futuro prometedor y lleno de inversiones.
Las principales ciudades del país tuvieron en común una destacadísima participación de la juventud en las diferentes columnas, desde la izquierda hasta en algunos sectores del kirchnerismo. En Neuquén capital, si bien el kirchnerismo tuvo que plegarse a la convocatoria unitaria de las emblemáticas Madres de Plaza de Mayo filial Alto Valle, pero marchando atrás de manera diferenciada, no se expresó la convocatoria dividida que el kirchnerismo concretó en Buenos Aires para reivindicar al gobierno anterior. Sin embargo, la postura consecuentemente crítica y de independencia política frente a todos los Gobiernos de turno de las Madres del Alto Valle (exigiendo la apertura de todos los archivos del estado en la dictadura militar, contra el protocolo y la ley antiterrorista, contra el ajuste y la represion), puede haber seguido empujando al kirchnerismo de la región a acompañar a las Madres a regañadientes (en columna a parte y lejos del acto unitario de cierre).
Capítulo aparte merece el kirchnerismo agrupado en La Jauretche, que recordemos, es la actual conducción del CEHuma de la Facultad de Humanidades de la UNCo. ¡Un capítulo escandaloso! Si alguien reclama el merecido dramatismo del acto.
El centro que es reconocido por su rol de vanguardia en los mejores momentos del movimiento estudiantil, el 24M La Jauretche se encargó de llevar hacia atrás, la tradición de independencia política de los gobiernos y autoridades que el CEHuma mantuvo durante gran parte del kirchnerismo (además de literalmente llevar hacia atrás la bandera del CEHuma), a reivindicar 12 años en la política de "derechos humanos" de Néstor y Cristina Kirchner.
Sumado al intento de ir sepultando una tradición que se venía manteniendo en la misma senda que las Madres del Alto Valle, la democracia "nacional y popular" no la pudimos ver expresada en una asamblea de Humanidades que nos permita discutir democráticamente, si marchar o no marchar con el PJ.
Nuestra corriente, la Juventud del PTS en la UNCo, como lo hemos defendido en el discurso y en las calles, nos hubiésemos opuesto a barrer con esta tradición de independencia frente a gobiernos que no han abierto los archivos de la dictadura y han compartido palcos con genocidas como Blaquier (Ledesma), la Ford (con su propio centro clandestino) o Gerardo Martínez (buchón de la UOM). El que esto no haya pasado, puede explicar un poco, la casi nula resistencia que hubiese encontrado nuestra postura y, también, los límites de la democracia "nac&pop" y de los "derechos humanos" que se quiere homenajear.