En este lunes y martes miles de estudiantes rindieron la Prueba de Selección Universitaria (PSU). Sin embargo ¿Qué rol cumple esta evaluación?
Martes 28 de noviembre de 2017

Ayer lunes 27 de noviembre, se dio inicio la prueba de selección universitaria (PSU) en una jornada que constará, como cada año, en dos días de exámenes en las principales materias impartidas en la educación formal; lenguaje, matemática, ciencias biológicas, química, física e historia.
El revuelo que esto causa a nivel nacional no sólo en el sector de los secundarios, es el reflejo de la importancia que toma una evaluación de la cual depende el ingreso a la educación superior y la “libertad” de elegir qué carreras estudiar en el actual sistema neoliberal que rige la educación en Chile. Y es que esta prueba estandarizada funciona como un filtro al momento de acceder a la educación superior en donde estudiantes de colegios particulares y subvencionados en su mayoría destacan con mucho mejores puntajes por sobre los egresados de liceos públicos, pudiendo acceder a centros educacionales con acreditación por más años y, por lo tanto, muchas veces de mejor calidad.
Lo anterior es una manifestación de dos fenómenos que responden a un mismo origen, la mayor preparación con preuniversitarios (que suponen un negocio en torno a la PSU) y la indiscutible diferencia en calidad que existe entre la mayor parte de la educación privada y la pública. Ambos problemas son síntomas del sistema educativo de mercado, volviendo un ciclo sin fin la separación según el poder adquisitivo de quienes lo componen. Todo termina dependiendo de “cuánta plata pagas para educarte”.
Desde hace años que el movimiento estudiantil ha puesto sobre la mesa la necesidad de poner fin a una prueba estandarizada para la selección universitaria, y en su lugar desarrollar un sistema irrestricto y gratuito de ingreso a la educación superior. El fundamento de esta demanda es erradicar los obstáculos para quienes no tienen los recursos para competir, eliminando así la diferencia socioeconómica que hay con respecto al acceso a la educación y dejándola al alcance de todas y todos.
En ese sentido, la ex candidata a diputada del Partido de Trabajadores Revolucionarios y estudiante, Nancy Lanzarini, señaló que "para lograr esto es necesario fortalecer el sistema público de educación, que debe ser financiado por la nacionalización de los recursos naturales en manos de los trabajadores, poniendo finalmente el derecho a la educación por sobre las ganancias de los empresarios"
Finalmente, señaló que así será posible poner fin a la educación de mercado, defendida por los partidos políticos tradicionales y empresariales que han profundizado el sistema instaurado en dictadura.