×
×
Red Internacional
lid bot

La Pampa: trabajadores de la salud en defensa de sus puestos de trabajo

Trabajadores y trabajadoras de la salud pública llevan adelante numerosos reclamos y conflictos en diferentes sectores. Principalmente en el hospital Lucio Molas de la ciudad de Santa Rosa, pero también y en coordinación con hospitales y centros de salud del resto de la provincia.

Martes 17 de abril de 2018 12:58

Actualmente dos ejemplos de trabajadores precarizados en el Ministerio de Salud de La Pampa están demostrando con sus luchas que un sector importante de compañeros y compañeras resisten y pelean por el derecho al trabajo estable en salud pública.

Estos pertenecen al Programa Médicos Comunitarios y a los encuadrados en la Ley 2871, denominada desde su creación hace dos años como “Jornada reducida”.

Tanto el Programa Médicos Comunitarios, como así también la Ley 2871 (ex monotrobutistas) vienen en funcionamiento, trabajando de manera precarizada, desde el período del anterior gobierno kirchenerista.

En la provincia el gobernador Verna, perteneciente al PJ pampeano, tampoco se hace cargo de la situación.

El Programa de Médicos Comunitarios nace como una beca de capacitación a nivel nacional desde hace más de 10 años. El mismo incluyó a las denominadas agentes sanitarias y a diferentes profesionales como psicólogas, trabajadoras sociales, nutricionistas, kinesiólogos, odontólogos y médicos.

En la actualidad no hay médicos bajo el programa ya que los mismos fueron contratados por el sistema de salud, los demás sí continúan bajo esta modalidad. Sin aportes jubilatorios, obra social, aguinaldo, ni antigüedad.

Sus salarios van desde $5.000 para las agentes sanitarias, hasta 11.000$ para profesionales, muy por debajo de la línea de pobreza, y su último aumento salarial fue en 2016.

Pese a que el programa habría nacido como una beca de capacitación y dejaba abierta la posibilidad de que las diferentes provincias fueran otorgando trabajo estable a los becarios, solo algunas Provincias lo hicieron luego de importantes luchas.

Como en La Rioja (diciembre del 2017), Mendoza, Jujuy, Santa Fé y San Luis; San Juan estaría por decidir también reincorporarlos a la planta permanente.

En La Pampa hay trabajadores bajo esta modalidad en diferentes hospitales y centros de salud de Santa Rosa, Gral. Pico y otras localidades más pequeñas como Toay, Victorica, La Adela, Realicó, Rancul, Colonia Barón, Eduardo Castex, La Maruja y Parera. Con un total de 35 trabajadoras, no siendo un dato menor que se trata de todas mujeres, muchas de ellas sostén de familia.

A partir de diciembre del año pasado, las trabajadoras pertenecientes a este programa se enteran por llamados o audios telefónicos de sus referentes, que se quedarían sin la beca, sin el miserable ingreso que perciben por desarrollar sus tareas en salud pública.

A partir de eso, algunas compañeras comenzaron a organizarse para luchar por ser parte de la planta permanente de salud.

Así iniciaron un camino de lucha realizando diferentes acciones como notas a diferentes autoridades de salud, subsecretario de Trabajo, campañas fotográficas en diferentes centros de salud acompañados por trabajadores de planta, creación de una página de Facebook ( Planta Permanente Programa Médicos Comunitarios La Pampa).

También mediante entrevistas periodísticas en diarios locales, TV, y radio. Notas también a los tres gremios que nuclean a trabajadores de Salud (ATE-SITRASP-UPCN), y tres audiencias con el ministro de Salud anterior y con el actual. Por el momento no obtienen respuestas, por lo que continúan discutiendo y acordando diferentes medidas de visibilizar su reclamo como así la exigencia al Gobierno del pase a planta permanente.

Al mismo tiempo, trabajadores y trabajadoras pertenecientes a la Ley 2871, de la Subsecretaría de Adicciones, retoman la pelea por ser parte de la planta permanente de salud pública bajo la ley que les corresponde (Ley 1279).

Estos tienen ya una larga historia de luchas ya que son parte de un gran número de monotributistas que el Estado provincial mantuvo también por más de diez años.

Hace dos años lograron una ley que solo les garantizo estabilidad laboral pero las mantiene en condiciones precarias en cuanto al resto de los trabajadores de planta permanente de salud. Al día de hoy cuentan con salarios de $10.000.

Dentro de los trabajadores 2871, casi 80 pertenecen a salud, algunos de ellos hoy salen con una modalidad de lucha que ha provocado un gran malestar al Gobierno, ya que son el sector más postergado. Otros han negociado guardias, u otras formas de aumentar sus salarios por lo que aún no se suman, pero este ejemplo puede llevar a la unidad necesaria.

Las compañeras de Adicciones decidieron en asamblea realizar tareas de maestranza ya que es por ello por lo que se les está pagando. Así con mucha valentía y fuerza y siendo parte de ATE enviaron la notificación vía dicho gremio al Gobierno. Ya no se responsabilizan de tareas como atención de personas con problemáticas de consumo, informes, etc. En esta semana las han convocado a negociar.

Hay que agregar que dentro del Ministerio de Salud persisten varias formas de precarización laboral, como Artículos 6to, que serían de reemplazo pero los mantienen durante años, Artículos 5°, contratos que antes era el paso anterior al pase a planta, pero que ahora (mediante modificación de la ley) solo son por tres meses, por lo cual ya no está garantizado ningún pase a planta, y continúan incorporando recurso humano como monotributistas.

También existe otro conflicto de larga data, pero que ahora retoman enfermeros y enfermeras de Terapias y Quirófano del Hospital Lucio Molas, el más grande de la provincia.

Exigen la reducción de horas por insalubridad en esos Servicios, como así también han denunciado la flexibilización laboral que les imponen debido a refacciones del edificio y a la falta de recurso humano. A los enfermeros/as los “obligan” a atender en cualquier sector al que no pertenecen, comprometiéndose las normas de bio seguridad hospitalaria. Se encuentran en estado de alerta y movilización y a la espera de una audiencia.

Así, el sistema de salud público pampeano que para el resto del país suele ser un ejemplo de calidad en atención, se encuentra sostenido por el inmenso esfuerzo de sus trabajadores en situación de precarización laboral extrema. Como también por trabajadores de planta expuestos a regímenes esclavisantes con jornadas de 16 hs. en enfermería, con el desgaste psico-físico que ello conlleva para nuestra propia salud.

La respuesta del gobierno ante los diferentes conflictos, es endurecer su accionar con un mayor control, persecución y amedrentamiento constante a los trabajadores que se animan a luchar.

Mientras los trabajadores luchan, las cúpulas sindicales reunidos en la Intersindical negocian salarios de por debajo de la línea de pobreza y dejan correr el agua con la precarización laboral y las históricas demandas de salud pública.
Quienes trabajamos en salud sabemos que esta intersindical solo refleja la unidad de dirigentes sindicales perpetrados en sus cargos desde hace años, y que en algunos casos pertenecen a las filas del peronismo, mismo partido que gobierna la provincia.

El accionar de estos dirigentes hizo que un bastión de lucha de la salud pública en La Pampa, el Hospital Lucio Molas, se desmovilizara y dividiera hace algunos años, pero con estos conflictos comienzan a organizarse nuevos embriones de lucha pese a todo esto.

Delegados de ATE comienzan a abrir un camino de nuevas peleas en cada lugar de trabajo, discutiendo con cada compañero en las asambleas, todo tipo de medidas para frenar el ajuste, la precarización y lograr condiciones dignas de trabajo.

Por su parte la Lista Marrón de estatales (PTS e independientes) hace un llamado a todos los que luchan a dar nuevos pasos para enfrentar el plan de Macri y de los gobernadores en cada provincia. Reafirma la imprescindible necesidad de unificar y coordinar las luchas por abajo, realizando asambleas y plenarios de base, sumando la exigencia a todos los sindicatos a ponerse al frente de estas luchas pero respetando el mandato de los compañeros organizados.