En el día de ayer se realizó un acto en homenaje a estudiantes, docentes y no docentes desaparecides y asesinades, en el polideportivo de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FAHCE) de la Universidad Nacional de La Plata, donde se hizo entrega de los legajos de les mismes a los familiares.

Maine García Hija de desaparecides | Miembro del CeProDH y de Justicia Ya!
Jueves 28 de marzo de 2019 22:18
Se trata de 106 estudiantes, docentes y no docentes desaparecides y asesinades, la mayoría de les cuales eran estudiantes.
La Prosecretaría de Derechos Humanos de la FAHCE a cargo de la Lic. Lucía Abbattista, muy comprometida con el trabajo de organización del acto, convocó a la Comisión de Memoria, Recuerdo y Compromiso para la realización del mismo, integrada por quienes organizaron el acto-homenaje en el año 1995, familiares, hijes, docentes, representantes de los claustros y les trabajadores de la biblioteca de la Facultad, entre quienes se destacaron por su trabajo las hijas de desaparecides y asesinades Margarita Merbilhaá y Andrea Suárez Córica.
Les trabajadores de la biblioteca de la FAHCE, cuya sigla es BIBHUMA, organizaron una muestra con libros de escritores víctimas del genocidio entre elles Luisa Córica, Carlos Aiub, Joaquín Areta, Daniel Favero, Ana María Ponce, Rodolfo Walsh. Otra sección de la muestra reunió libros prohibidos durante la dictadura genocida, por otro lado se mostraron memorias militantes, publicaciones de organismos de Derechos Humanos e instituciones y producciones de investigadores de la FAHCE sobre la historia reciente.
Además en el espacio donde se desarrolló el acto, se realizó una muestra de objetos de las personas homenajeadas que se llamó: “A través de los objetos” por iniciativa de Andrea Suárez Córica, artista visual y con la colaboración de Margarita Merbilhaá, docente e investigadora de la FAHCE y ambas hijas de desaparecides y asesinades.
Al ser convocado Julián Axat para recibir los legajos de su madre Ana Inés Della Croce de Axat y de su padre Rodolfo Jorge Axat Demarchi, nos acercamos con mi hermana Lucía García Itzigsohn, quien leyó el siguiente fragmento de la carta que Julián le escribió al Rector de la Universidad, Fernando Tauber, para explicar el motivo de su ausencia en el acto, vinculado a su despido arbitrario en su cargo interino en el Colegio Nacional, enmarcado en un conjunto de irregularidades en los concursos docentes: “No se me malinterprete, no estoy diciendo que aquellos que recuperaron los legajos sean complacientes con este contexto, a muchos los conozco y sé muy bien el tipo de compromiso que los atraviesa y lo valiosísimo de su acción. Solo les expongo la importancia de que en los distintos claustros de la Universidad exista cierta coherencia, y no que una despida, mientras la otra hace un homenaje invitando a la misma persona que se despidió. A 43 años del golpe, me causa dolor tener que escribirle esta carta, pero lo hago con la convicción de que es lo correcto”.
Cuando recibimos el legajo reparado de nuestra madre Matilde Itzigsohn, estudiante del Profesorado de Filosofía, leí las palabras que inauguran la libreta que escribió durante su clandestinidad y mi familia conservó, en la etapa en la que la sorprendió el secuestro de nuestro padre Gustavo García Cappannini: “Es mi intención, en este intento dejar reflejado para los que vengan después algunas de las cosas que vivíamos en este tiempo tan difícil, tan lleno de dolor y de esperanza, tan dirigido, justamente a los que vengan después....”.
Haciendo honor a sus palabras recordé que el predio en donde se encuentra la FAHCE fue “uno de los centros operativos más grandes de los grupos de tareas de la Armada en la ciudad, que jugaron un rol central en la represión al combativo movimiento obrero de la ribera del Río de la Plata hace casi cuatro décadas.
El accionar represivo de la Armada en nuestra zona operaba a través de denominado “Grupo de Tareas Nº 5”, desde el BIM3 y en conjunto con el Servico de Inteligencia Naval (SIN), el Hospital Naval y el Liceo Naval, más el destacamento de Subprefectura de Río Santiago y, por lo menos, el CCD “La Cacha”. Los marinos tuvieron fuerte participación en la intervención de sindicatos y fábricas de la zona del parque industrial de Berisso y Ensenada, como Propulsora (grupo Techint), el frigorífico Swift, Astilleros Río Santiago e YPF”. (https://hijosprensa.blogspot.com/2014/03/ante-la-visita-de-la-presidenta-al-bim-3.html). Además, que la justicia dio la espalda al recurso de no innovar presentado en el 2001 por HIJOS La Plata y la Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos.
La reparación de los legajos de nuestres desaparecides es importante para les familiares en particular y en general, en la pelea por la recuperación de la verdad histórica, ya que elles no hicieron abandono de sus estudios y sus lugares de trabajo, sino que fueron secuestrades y desaparecides.
Entre les familiares se encontraba Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, quien recibió el legajo de su hija Laura.
Mi compañero del PTS, Juan Contrisciani, recibió junto a sus hijes el legajo de su tía Alicia Mirta Constrisciani Spinsanti, reivindicando la militancia de la generación revolucionaria de los 70 y el inmenso legado de lucha que nos dejó.