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Red Internacional
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Salud Pública. La Plata: precarización laboral en el hospital San Martín

La falta de insumos, de personal y el estado de abandono en los que se encuentran los hospitales en la provincia de Buenos Aires parece no importarle al gobierno.

Martes 16 de agosto de 2016

Pacientes que vienen a las tres de la mañana para conseguir turno, que viajan miles de kilómetros con la incertidumbre de no saber si serán atendidos. Las salas y los consultorios no alcanzan, por la alta demanda de atención. Se ha visto hasta tres pacientes siendo atendidos en un consultorio o en los mismos pasillos de la guardia. Servicios en estado de abandono, donde queda al descubierto la precariedad edilicia y la falta de inversión. Esta realidad no es ajena al hospital San Martín y es un reflejo del resto de los hospitales de la región y de la salud pública en general.

Los años, los meses, las semanas y los días transcurren, pero la monotonía de la limpieza es siempre la misma. Un grupo mixto, entre jóvenes, viejos y adultos. Cada uno con sus subjetividades, sus problemas y sus historias. Sin embargo, algo en común los une, su condición de trabajadores precarizados por un estado que trasfiere las ganancias que producimos a los sectores más ricos. Esta realidad puede trasladarse al equipo de limpieza del hospital San Martín, que sufre día a día inhumanas condiciones laborales, donde la precarización intenta quitarle hasta la vida a sus operarios.

La jornada comienza siempre de la misma manera, quejas de aquí y de allá, que no hubo personal para cubrir determinado servicio, que falta desodorante y lavandina para limpiar y desinfectar los pisos, que hay basura desparramada por todos los servicios, que los “vagos” que juntan la basura no hicieron nada, etc. Cada compañera y compañero, prepara su equipo de trabajo (guantes, bolsas rojas y negras, lavandina diluida, cuando hay, detergente diluido, dos trapos gastados por operario) y se dirige a comenzar el trabajo. A falta de personal, a algunos operarios se les asigna dobles tareas, llegando incluso a cubrir hasta tres áreas o realizar múltiples tareas, muchas de las cuales no son de su competencia. La falta de personal, deja en evidencia el alto grado de precarización laboral que padece el servicio. Sin embargo, a nadie parece importarle, los sindicatos de la burocracia buscan mantener a los y las trabajadoras callados, ofrecen francos en vez luchar por reglamentación del servicio bajo ley 10.430 y que se efectivice el pase a planta de todos los compañeros precarizados.

Después del baldeo de los pisos y los servicios, se saca la basura. El trabajo consiste en ir con un carro juntando los residuos patológicos y comunes de cada uno de los servicios. Generalmente esta es una tarea que suele tener muchos problemas y es bastante peligrosa. La basura recogida en cada uno de los servicios es llevada a un galpón que se encuentra atrás del hospital, un lugar absolutamente inhumano para trabajar, todo cerrado, sin ningún tipo de ventilación, rodeado de virus y bacterias, ratas y otros animales que comen de la basura que allí se deposita. El residuo patológico es embalado en una caja, este manejo lo hace el operario con sus manos, primero armando la caja, luego poniéndole una bolsa y finalmente depositando la basura dentro de la misma. La falta de insumos, en este caso, de guantes protectores, ha llevado a que muchos compañeros se corten o pinchen con algún material punzante. Otros compañeros han sufrido problemas respiratorios, ya que no hay intercambio de aire dentro del lugar y muchas bolsas provienen de salas con “aislamiento respiratorio”. Esta es una de las tareas más pesadas e inhumanas, ya que siempre hay basura en el hospital, incluso los días de paro y debe realizarse todos los días, sin importar si está lloviendo o hace un calor de más de 40 grados de calor.

Estas condiciones de trabajo dejan en evidencia la falta de presupuesto en salud por parte del gobierno provincial, la complicidad de la dirección del hospital para hacer pasar el ajuste, achicando el presupuesto y la pasividad de la burocracia sindical, que en vez de organizar a los trabajadores, para pelear por la apertura de paritarias para superar el techo de la inflación, por mayor presupuesto, el pase a planta de todos los trabajadores precarizados/ tercerizados y mayores derechos. Se dedica a negociar con el gobierno a nuestras espaldas, tomando decisiones sin consultarnos, como el cierre de las paritarias muy por debajo de la inflación y mantener la precarización laboral, sobretodo en un contexto de avanzada en el desempleo público y privado, caída de la producción y una creciente inflación. Con más de un millón y medio de nuevos pobres.

Soy un operario que comenzó trabajando durante el turno nocturno, manteniéndome despierto todas las noches, yendo a cursar cuando salía del laburo, durmiendo entre 4 o 5 horas por días, manteniéndome despierto a base de coca cola, café y puchos, con cuatro francos mensuales y con un salario que no te permite llegar a fin de mes. Esta forma de vida que te imparte, hace que el hospital transforme tu manera de ser y de ver las cosas. Varios compañeros han fallecido camino a sus casas o yendo al trabado debido a las preocupaciones y exigencias que engendra, la falta de equilibrio, producto de las situaciones que cada uno tiene que ver y escuchar, sobre todo las trabajadoras y trabajadores de limpieza que están en cada rincón del hospital.

Necesitamos la más amplia unidad y solidaridad de las trabajadoras y trabajadores hospitalarios, sino comenzamos a visibilizar y denunciar las problemáticas que padecemos en nuestros servicios, sino empezamos a hacer oír nuestros reclamos por mejores condiciones laborales, nadie lo va a ser por nosotros. Limpieza, enfermería y médicos son los pilares que sostienen el funcionamiento de la institución, es necesario organizar un plan de unidad de acción, con una medida de paro y movilización por nuestros derechos y reclamos, hay que pararle la mano a este gobierno reaccionario de Vidal que quiere precarizarnos hasta la vida.