El pasado jueves 10 de mayo la comunidad educativa EP23, SB81 y plan fines, ante la falta de respuestas por parte del gobierno provincial, salió una vez más a las calles a exigir la reconstrucción a María Eugenia Vidal y al Ministerio de Educación a cargo de Sánchez Zinny.
Martin Alejandro Roque Estudiante de Arquitectura y Urbanismo / UNLP
Viernes 25 de mayo de 2018 14:47
A 6 meses del incendio producido el pasado 29 de octubre de 2017 en la escuela ubicada en la periferia de la ciudad (7 y 601) y luego de varios reclamos y cortes, no reciben respuestas por parte del gobierno provincial y no hay señales de que las obras comiencen.
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Ante esta panorama la comunidad educativa, que se viene organizando y discutiendo en asambleas, decidió realizar el jueves 10 de mayo una jornada de lucha con un corte frente a casa de Gobierno y la quema de una maqueta simbólica de la escuela con el objetivo de visibilizar el conflicto. Estas medidas llamarón la atención del resto de la comunidad platense q demostró su apoyo y solidaridad, y a raíz de esto cuatro representaste pudieron ingresar con el fin de buscar una solución.
La única respuesta desde gobernación fue otorgar una entrevista con el director provincial de infraestructura escolar Mateo Nicholson dilatando así una respuesta urgente sobre la obra de reconstrucción.
Actualmente las condiciones en la que los docentes y estudiantes asisten al establecimiento son sumamente precarias teniendo que dar clases en los pocos lugares que resistieron el incendio como es el comedor escolar, detrás de los salones quemados y desmoronados, usando baños químicos. El resto de los cursos utilizan aulas modulares que instalaron en el predio del Colegio Sagrado Corazón, a más de 15 cuadras del lugar.
Casos similares se están dando en otros sectores de la ciudad. Los docentes del Jardín Maternal Municipal Pestalozzi, ubicado en 42 entre 6 y 7, han denunciado las pésimas condiciones en las que se encuentra el edificio inundado en la última tormenta. A raíz de esta situación, la única respuesta del intendente Julio Garro fue que las salas funcionen en una oficina del “Pasaje Dardo Rocha”.
Está claro que el gobierno de Vidal busca fomentar la privatización de la educación manteniendo subsidios a instituciones privadas y religiosas, mientras que vacía y recorta la educación publica.
Ya a principio de año dio muestra de su plan de ajuste y abandono, desmantelando la Unidad Ejecutora Provincial, uno de los organismos que se ocupaba de la construcción y reparación de los jardines y escuelas, dejando en la calle a 360 familias y sin respuestas a más de 80 instituciones educativas que se encuentran en una situación similar.
Ante estas políticas de ajuste, hoy más que nunca es necesario organizarse con el conjunto del los estudiantes, familiares y docentes para defender la educación pública. Exigiendo a los sindicatos un plan de lucha escalonado para garantizar un derecho esencial como es el acceso a una educación pública, laica y gratuita.