En La Plata el 24 de agosto Víctor, un joven menor de edad, murió de un balazo por la espalda ejecutado, según trascendidos, por la maldita policía. Un pibe menos en manos del gatillo fácil.
Lunes 29 de agosto de 2016
Los años pasan, la pena sigue
Corriendo el año 1981, aprendí del rol policial, de las políticas de estado, del maltrato que sufrimos los pobres, los que no tenemos recursos para poder defendernos.
Casi sin pensarlo las imágenes se clavan en mis retinas una y mil veces.
Gustavo Ariel Chiorra, mi hermano, con tan solo 11 años de edad, y existiendo aun el “viejo paradigma” del Patronato fue entregado al Estado, con el consentimiento de nuestros padres, para que se haga cargo de su “educación” tan solo por no adecuarse a lo supuestamente correcto y no tener nuestra sangre. Fue así que muchos de sus días de infancia transcurrieron en el Instituto Gambier de La Plata.
Pasaron unos años, éramos muy chicos, luego salió y vivimos juntos un tiempo más. Como estaba emancipada podía sacarlo de las comisarías y hacerme cargo como podía.
Hace 27 años que no sé nada de él, lo recuerdo como aquel niño que era, no sé si está vivo o muerto, trato de imaginar su rostro de hombre. No sé si cayó en manos de la maldita policía. No lo sé.
Ambos sufrimos aquel maltrato, ambos llevamos una huella imborrable en nuestro interior.
“Viejo y nuevo paradigma”
Año 2016, el “viejo” paradigma quedo atrás ya hace varios años. No sirve con que los paradigmas y las leyes cambien si se dan en los marcos del mismo sistema social que excluye y oprime a sectores cada vez más grandes de nuestro pueblo.
Los pibes siguen muriendo en situaciones muy confusas, muchas veces son víctimas del gatillo fácil. Todos sabemos que eso se arregla cómodamente. ¿A quién le importa un pibe pobre menos? Es más fácil mirar para otro lado ¿verdad?
Las arcaicas lógicas de la tolerancia cero, de pensar que bajando la edad de imputabilidad todo se soluciona y hasta pensar que haciéndolos desaparecer todo andaría mejor.
Un niño es UN NIÑO, provenga del lugar que sea. No existen MENORES, nombre que les da el estado a los niños pobres, huérfanos, adictos, en conflicto con la ley, etc.
Para el estado los niños pobres son menores, los otros niños menores de edad son niños y gozan de otros derechos y beneficios. Claro está que todos son niños y como sociedad adulta debemos bregar por el derecho de todos.
Lamentablemente en esta sociedad capitalista existen niños de primera, todo un mercado puesto a sus pies y niños de cuarta, en los que ni siquiera se detienen a pensar, quizá solo piensan en cómo sacarlos de la mirada del mundo, como ocultarlos, utilizándolos, vejándolos, matándolos de las maneras más aberrantes, sin educación, sin salud, sin viviendas dignas, sin derecho al juego, SIN DERECHO A SER NIÑOS.
Sin complicidad estatal no hay armas para niños de hasta 10 años o menos, no hay paco, no hay drogas, no hay armas, no hay mayores que abusen y vejen de todas las maneras que imaginemos su inocencia. Estas son las políticas de estado que existen para ellos.
Estos pibes, no son extraterrestres, son parte de nuestra sociedad, son producto de una sociedad de consumo que genera estas brechas sociales abismales.
De todos modos somos cada vez más los que pensamos, actuamos y acompañamos a estos chicos y sus familias para que no existan más Gustavos, ni Victor , ni Pochitas.
Basta de maltrato a los niños. Mientras nos organizamos y luchamos por cambiar este sistema social de raíz peleamos por la plena implementación de la ley 13298 y la ley 26061, por el abogado del niño, porque los principios de la ley 13634 se respeten, porque la voz de los niños como derecho fundamental sea respetada. La ley está escrita, el Estado debe garantizar su cumplimiento a través de las políticas públicas, los gobiernos son responsables.
NI UN PIBE MENOS!