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Red Internacional
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UNIVERSIDAD. La UCM que nombró ilustre a Ayuso entre protestas también es un buffet libre para capitalistas

Joaquín Goyache, el rector de la UCM que será recordado por blindar de policía el campus para que a través de su dedazo Ayuso fuera nombrada alumna ilustre entre protestas, también encarna un modelo de universidad al servicio de los capitalistas. Aquí su historial.

Jueves 26 de enero de 2023

Después del nombramiento a dedo de Isabel Díaz Ayuso como alumna ilustre de la Complutense que fue recibido con un enorme rechazo por la comunidad universitaria y trabajadores de la sanidad pública entre otros colectivos el rector de esta universidad, Joaquín Goyache, está en el punto de mira.

No resulta sorprendente que cuando se hace una búsqueda en Google de este nombre acabe apareciendo que es consejero de una sociedad limitada llamada Universia, que casualmente está financiada por el Banco Santander y presidida por Ana Botín.

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Pues bien, veamos a qué se dedica y quienes son algunos de sus principales directivos. Universia es, según su perfil de LinkedIn, “la red universitaria de referencia para Iberoamérica”, y en el Estado Español integra a 79 universidades públicas y privadas, el 100% de la comunidad universitaria del país. Según su página web se especializan en “prácticas profesionales, prácticas curriculares, empleo, becas, procesos de selección, asesoramiento, gestión de talento y universidades”. Lo que esto viene a significar es que Universia es, junto con Santander Universidades (la división del Santander dedicada a inversión universitaria), la vía de actuación en la universidad pública de una de las mayores empresas de este país.

Ahora echemos un vistazo a quien la compone. De nuevo, su presidenta es Ana Botín, presidenta también del Santander, y uno de los consejeros de la empresa es el rector de la UCM Joaquín Goyache, pero esto ni de lejos acaba aquí.

Sus tres vicepresidentes, José Carlos López Villamandos, Matías rodríguez Iniciarte e Ignacio Berdugo Gómez son: ex rector de la Universidad de Córdoba y actual consejero de Universidad e Innovación de la Junta de Andalucía; vicepresidente del Santander desde 1994 y presidente del consejo social de la Carlos III; y catedrático y rector de la universidad de Salamanca, respectivamente.

Entre sus consejeros están Javier Rogla, director global de Santander Universidades y vicepresidente senior del Santander, Amaya Mendikoetxea, catedrática y rectora de la UAM, José María Vázquez García-Peñuela, catedrático y rector de la Universidad de La Rioja o Beatriz Miguel Hernández, catedrática y rectora de la universidad politécnica de Cartagena. Y estos son solo algunos de los directivos.

La complicidad total de la casta universitaria con los intereses de las grandes empresas es innegable, empresas que terminan decidiendo sobre las cátedras, los currículums, los estudios realizados o las tasas de matrícula. En un momento en el que nuestras universidades están cada vez más llenas de policía y represión, como vimos ayer, y de empresas como el Santander, Naturgy, o El Corte Inglés, que ocupan puestos privilegiados en los consejos sociales, esta noticia no es sorpresa, pero sí debería de ser motivo de escándalo.

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Escándalo por un modelo universitario que la pone al servicio del capital, bajo el control de una burocracia compuesta por rectores y decanos represivos, a la que cada vez podemos acceder menos hijes de la clase trabajadora, en la que quieren que no haya resistencia de ningún tipo. La estrategia para enfrentar esta realidad y cambiarla nunca puede ser la enfocada únicamente a negociar mejores condiciones con un rector que nombra alumna ilustre a la neoliberal que está desmantelando todos los servicios públicos de la Comunidad de Madrid.

Sus intereses ni son ni serán los nuestros. Solo con la organización de estudiantes y trabajadores, en alianza con el resto de luchas del momento, como la lucha por una sanidad pública gratuita y de calidad, por la educación pública o como se está viendo en numerosos sectores por subidas salariales acordes al IPC, podremos pelear por esa mejora de nuestras condiciones.