En la 23° Conferencia Industrial realizada ayer, el presidente de la Unión Industrial Argentina reafirmó el apoyo al macrismo y su política flexibilizadora.
Jueves 23 de noviembre de 2017 11:52

En la 23° Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina se debatió alrededor de las tres contrarreformas que impulsan el oficialismo nacional: la laboral, tributaria y la previsional.
Después del triunfo electoral que tuvo el oficialismo en las últimas legislativas, el Gobierno puso el foco en las distintas contrarreformas para poder pasar el ajuste a medida que cuenta con el apoyo empresarial. Ayer, una vez más, volvió a recibir el apoyo de las grandes patronales.
"Hay temor de tomar empleados con el actual régimen tributario y laboral", aseguró Miguel Acevedo en conferencia de prensa. El titular de la UIA reflotó los argumentos del mismo gobierno.
Los empresarios quieren asegurarse el despedir libremente y con bajo costo. Por eso respaldan los cambios impulsados por el oficialismo. "No le tengo miedo a la flexibilización laboral. El mundo moderno necesita esto. La ley de Trabajo es del año 74. Hoy no me imagino un trabajador explotado y que no pueda denunciarlo", añadió el empresario. Además enfatizó que “no creo que la relación entre el empleador y el trabajador sea desigual, para nada”.
Sin embargo, la desigualdad evidente entre el trabajador (que se ve obligado a vender su fuerza de trabajo para sobrevivir) y el empleador (dueño de la empresa) es aceptada incluso por la misma normativa del derecho laboral actual. Este era uno de los puntos que el gobierno intentó imponer en el "borrador" de la reforma. Ante el repudio -incluso de la misma CGT con la que luego acordó otros puntos regresivos- tuvo que dejar de lado ese intento.
Recientemente, en una entrevista, Nicolás del Caño afirmó que "la contrarreforma laboral sostiene puntos como el llamado blanqueo donde se indulta a los empresarios que tuvieron trabajadores en negro durante años, mientras que los trabajadores no registrados no podrán reclamar nada y solo se les reconocerá un máximo de 5 años de aportes para la jubilación aunque hayan trabajado toda una vida. Se mantiene el artículo por el que las indemnizaciones no tendrán en cuenta al aguinaldo para su liquidación, lo cual sirve para abaratar los despidos, y se crearán pasantías por lo que la juventud irá a trabajar sin derechos y salarios de miseria, fuera de todo convenio, tirando para abajo el salario del conjunto de los trabajadores y alentando los despidos de los más antiguos”.
El lunes y martes de la próxima semana la conferencia tratará sobre lo que definió como "la burocracia del Estado, la litigiosidad y los costos laborales", entre otros temas. Estarán presentes Nicolás Dujovne, ministro de Hacienda, Alberto Abad, titular de la AFIP, y Luciano Laspina diputado de Cambiemos.
Una agenda abiertamente anti-obrera, se mire por donde se mire.