Hace una semana varios dirigentes del CONFECH hicieron un “mea culpa” con respecto a la legitimidad del movimiento estudiantil y sus contradicciones. En el diario La tercera el presidente de la FEUV y militante de la UNE Carlos Vergara declaro “hay ciertas cosas que el movimiento estudiantil tiene que evaluar y reflexionar” y subrayó que “no se puede apoyar ningún mecanismo que dé pie a la violencia”. Queremos poner acá algunos puntos para el debate.
Jueves 22 de septiembre de 2016
Sin duda el movimiento estudiantil debe reflexionar y ver como no quedar aislado en esta vuelta de la discusión sobre la reforma educacional. Como mantenerse como un actor político frente a los cuestionamientos a la herencia de la dictadura, aislarnos es el principal objetivo del gobierno de la Nueva Mayoría, para atacar por esta vía nuestras demandas históricas, demandas que por lo demás siguen teniendo un alto grado de aprobación. Pero consideramos que el método en como buscan “recobrar legitimidad” los dirigentes del CONFECH de la Izquierda Autónoma, las JJCC, RD y ahora ultimo la UNE no ayuda a fortalecer la organización del movimiento estudiantil, por el contrario, reproduce el discurso del gobierno golpeando a sectores del activismo estudiantil.
El discurso de la violencia
La funa a la rectoría, encabezada por estudiantes de la universidad Alberto Hurtado luego de conocer la decisión que dejaba a más de 250 estudiantes expulsado de esta institución como medidas tras finaliza la toma de dicha universidad generaron un amplio debate. Quienes más utilizaron este hecho fue el gobierno y los medios de comunicación, los calificaron de delincuentes, de haber hechos daños millonarios, de haber hasta secuestrado al rector, todo esto apoyado de una amplia campaña mediática que buscaba generar un clima criminalizado para deslegitimar al movimiento estudiantil, su organización y demandas.
El objetivo político de esta campaña orquestada por el gobierno era disciplinar a los estudiantes, mantener la impunidad que se vive en las universidades privadas en donde es muy difícil organizarse pero que estos últimos tres años se ha levantado como un sector importante del movimiento estudiantil, denunciar la estructura de las universidades empresa que enriquecieron a los partidos del régimen heredado de la dictadura. Por esta vía buscan mantener el actual sistema educativo y cambiar el foco de la discusión: una reforma débil que mantiene en pie los pilares de la educación de mercado.
Lo que no dice este discurso sobre la violencia es que hoy en Chile la policía de investigaciones (PDI) tiene la impunidad de entrar a las universidades para investigar a activistas como sucedió en derecho de la universidad de Chile o que hay 50 Sumarios en la Universidad Católica Silva Henriquez; Federación desfinanciada en la Universidad de Tarapacá; 1200 Afectados por la represión académica tras la toma; 300 expulsados y Federación desfinanciada en la Universidad Alberto Hurtado; 1000 Afectados por represión académica en la Universidad de Viña del Mar; 21 Sumarios en la Universidad Andrés Bello – Concepción; 40 Expulsados por represión económica/académica en la Universidad SEK; 1 Sumario más una querella; Federación desfinanciada en la Universidad de Concepción; 4000 Afectados por la represión académica en la Universidad Católica de Temuco. Bloqueos económicos y académicos en la Universidad Central,20 Sumarios en la Universidad de La Frontera, Censuras sobre "Caso Laurete" en la Universidad de Las Américas.
Sumado a la violencia estructural que ejerce el gobierno y los partidos tradicionales del régimen cerrando universidades como sucedió en la universidad del mar que dejo a 20 mil estudiantes en la calle, la violencia policial en las marchas, detenciones ilegales, torturas y hasta asesinatos a estudiantes como sucedió con Manuel Gutierrez. Violencia es la educación de mercado, el sistema de pensiones, salud y vivienda privatizados.
Las acciones que sucedieron el 21 de Mayo en Valparaíso donde murió Eduardo Lara, el caso del Cristo en Santiago o hace algunas semanas el apuñalamiento a un funcionario en el ex Pedagógico en el marco de una movilización estudiantil, son hechos aislados que no fueron impulsados por ningún organismo estudiantil. Para combatir al gobierno y las instituciones del régimen es necesario fortalecer la organización del conjunto del movimiento en donde sean los organismos estudiantiles los que decidan sus métodos y acciones. Las acciones descolgadas del movimiento de masas permiten que el gobierno aísle al activismo estudiantil y la represión caiga con mucha más profundidad.
La posición de la UNE ¿de qué lado están?
Lo que deben hacer los dirigentes estudiantiles es contar la verdad de los estudiantes, no la de los medios que nos criminalizan y actuar con cuestiones prácticas apuntando a la unidad del movimiento estudiantil, no a su división. Es necesario impulsar una amplia campaña democrática por el derecho a estudiar, por el cese de los sumarios y persecución política, mostrar que esta campaña tiene la finalidad política de desacreditar nuestras demandas, que por lo demás cuentan aún con una amplia aprobación.
Recuperar legitimidad y masividad es una tarea importante, para esto en el discurso de los dirigentes estudiantiles deben estar los principales problemas en materia educativa: la gratuidad nuevamente será aprobada por glosa presupuestaria en un marco en donde los empresarios dicen que “no hay un puto peso”, a la reforma educacional se le harán indicaciones sustanciales que nadie conoce, el movimiento estudiantil debe tener una politica hacia el movimiento por terminar las AFP, esas son las discusiones que deberían estar al centro.
El discurso de la legitimidad no es un argumento que valide el reproducir la campaña de criminalización del gobierno, se tiene que contar la verdad de los estudiantes esa es la única forma recuperar nuestra legitimidad, deslegitimando a quienes realmente se han aprovechado todos estos años a costa nuestra. La UNE ¿De qué lado esta?