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Red Internacional
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MEMORIA HISTORICA. La Virgen del Pilar quiere ser fascista

La figura de la Virgen del Pilar de la Basílica de Zaragoza luce durante 3 horas el manto de la Falange Española y de las J.O.N.S. en la víspera del 20N.

Jorge Calderón

Jorge Calderón Historiador y Profesor de Secundaria, Zaragoza

Miércoles 21 de noviembre de 2018

En Zaragoza, hay una Jota (canto tradicional aragonés) muy conocida, cuya letra afirma que: “¡La Virgen del Pilar dice que no quiere ser francesa, que quiere ser capitana de la tropa aragonesa!”. Esta letra hace referencia a cuando la capital aragonesa luchó contra la invasión de las tropas napoleónicas en 1808 y 1809 durante la conocida por la mayoría de historiadores como Guerra de la Independencia Española (1808-1814). Este término, hoy en día está siendo cuestionando, ya que no fue una guerra para independizarse de ningún país o territorio. Se trata de una lucha contra el intento de conquista del territorio por parte del I Imperio Frances de Napoleón Bonaparte. Parafraseando esa jota se puede decir que, visto lo que paso ayer, ¡la Virgen del Pilar quiere ser fascista!

El pasado lunes 19 de noviembre, la imagen de esta virgen lució durante casi 3 horas, desde las 18 a las 20:45h, el manto regalado por esta organización fascista. En el mismo se ven unidas la bandera española con la de la Falange, junto con el Yugo y las Flechas, símbolos tanto de este partido como de la dictadura franquista. Precisamente un día antes, 20 de noviembre, es el aniversario del fallecimiento de José Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange, y también del dictador Francisco Franco.

Rápidamente, la foto se hizo viral en las redes sociales, llegando el propio alcalde de la ciudad a criticar dicha imagen. El revuelo ha sido tal, que al día siguiente el Cabildo Metropolitano de Zaragoza, encargados de la Basílica y de dicha imagen religiosa, se ha reunido de urgencias y ha tenido que salir a dar a explicaciones públicamente.

En la rueda de prensa Jesús Domínguez, secretario capitular del Cabildo, y Francisco Martínez, Deán del Cabildo en funciones, han asegurado que no tenían conocimiento de dicha acción. Por lo tanto, han recalcado, la misma no tenía autorización por parte del Cabildo ni del Arzobispado”, y que por consiguiente “este hecho carece de intencionalidad política”. Sí reconocen, no obstante, que el manto de Falange se encuentra en la colección de alrededor de 700 mantos de la que disponen.

Han señalado que se ha tratado de un error personal de uno de los encargados de poner y quitar estos mantos y lo han achacado a que se trata de "un equipo de personas", no solo una, por lo general muy mayores, a veces apoderadas por la rutina y para quienes han pedido comprensión y “paciencia desde el punto de vista cristiano”.

Sin embargo esta opinión de que se trata de un error casual o de un acto espontáneo y no planificado es muy difícil de creer. Decimos esto porque la web de la Falange publicó horas antes de las 18h, una imagen en la que se anunciaba que iba a colocar dicho manto

a la virgen y en que literalmente se podía leer: “Camaradas: no perdáis esta oportunidad histórica, conseguida gracias a la labor del camarada de la jefatura de Aragón.”.

Si fue un error casual no sabido por ellos, como afirma el cabildo, como pudo este grupo fascista animar a sus seguidores a ir a la basílica a ver el manto. Evidentemente, se trató de una actuación perfectamente planificada y acordada por estos fascistas y el Arzobispado de Zaragoza. Además hay que recordad que no es la primera vez que esta imagen, patrona de la ciudad de Zaragoza y venerada con fervor por los católicos maños, luce algún tipo de símbolo fascista. En 2015 lució el manto de la Hermandad de la División Azul, las tropas que el dictador Franco mandó a luchar al frente ruso en ayuda de los solados nazis.

Iglesia y Franquismo una alianza permanente

Lo ocurrido no nos sorprende en absoluto. Desde el mismo 18 de julio de 1936, la iglesia católica española bendijo al bando franquista y definió su lucha por la victoria militar en la contienda como “Santa Cruzada de Liberación Nacional”. Y no solo eso, sino que durante la misma y la posterior dictadura tuvo un papel protagonista en la brutal represión contra todo aquel que cuestionaba al régimen Fueron los que delataban a las víctimas, les daban la bendición, aunque fuera a la fuerza, antes de ser ejecutadas, ejercían de carceleros, en las prisiones o en los campos de concentración.

Además de su labor represora, también ejercieron durante toda la dictadura el control moral y social de toda la población a través del absoluto monopolio de la educación que les dio el franquismo. Es lo que se conoció como el Nacional-Catolicismo.

La iglesia le agradecía este poder absoluto al fascismo español con creces. Franco fue considerado el salvador del catolicismo y un “guía espiritual”, tanto como para entrar él y su esposa en las iglesias bajo palio, como si fueran un santo o una virgen. No solo fue estrecha la relación con la iglesia española, sino también con el Vaticano, que fue el primer país en reconocer el gobierno franquista y homenajear a sus caídos. De hecho, hoy en día, prácticamente no debe quedar ningún religioso o religiosa ejecutados por el bando republicano, que no haya sido beatificado y honrado por la Santa Sede. Que diferencia con los miles de asesinados por el franquismo, que siguen estando “tirados” en cientos de cunetas y fosas comunes repartidas por todo el Estado español.

Esta alianza sigue siendo actualmente muy fuerte como está demostrando todo lo relacionado con la exhumación de los restos del dictador del Valle de los Caídos. La comunidad de benedictinos residentes en la basílica del valle, siguen siendo los que, con más fuerza y energía, se niegan a dicho traslado y, los que cada día, celebran misas en honor a Franco y José Antonio. Pero no solo se trata de los sacerdotes del valle. Este 20N, se han celebrado unas 18 misas en honor de estos personajes por iglesias de todo el país.

La última expresión de que este apoyo eclesial al franquismo continúa muy vigente es que tanto la jerarquía católica española, como la del Vaticano, no han puesto problemas, a que el cadáver del dictador, pueda ser enterrado en la Catedral de la Almudena, en pleno centro de Madrid.

Separación de la Iglesia y el Estado

Todo lo explicado, demuestra una vez más que la lucha contra el régimen del 78 también lo es contra una de las instituciones, que junto a la Monarquía, la Justicia, o el aparato represivo, más mantiene viva la dictadura, como es la Iglesia Católica. Hoy en día, no paga prácticamente impuestos y es una de las mayores propietarias de inmuebles y tierras de país.

Además sigue muy presente en la educación, con la presencia de la religión en la escuela y desde ahí sigue inculcando las ideas más reaccionarias contra el aborto, el colectivo LGTBI, etc. Debemos seguir luchando para que la misma deje de seguir ejerciendo el gran poder político, económico y social que sigue disfrutando en el Estado español. Para que definitivamente se separa a la iglesia del Estado y deje de tener una posición de privilegio.