Durante una conferencia nacional de alguaciles, la titular del Departamento de Seguridad Interior, Kristjen Nielsen, defendió que el gobierno estadounidense pudiera separar los niños migrantes de sus familias al ser deportadas. Otra injuria hacia este sector vulnerable.

Óscar Fernández @OscarFdz94
Martes 19 de junio de 2018
"No convertiremos a Estados Unidos en una campo migrante" afirmó Donald Trump. Nielsen, por su parte, afirmó que la política anterior del gobierno de Obama era una “carta en blanco” para liberarlos aunque técnicamente violaban la ley. Por lo tanto, justificó el actuar de la presente administración contra los inmigrantes, a quienes el titular de la Casa Blanca ha relacionado con la mara salvatrucha para sustentar su línea.
De tal manera que para Nielsen y el Departamento de Seguridad Interior, los niños migrantes que provengan de México y Canadá serán repatriados de forma rápida, cosa que no se aplicará con los que provengan de otros países, lo que deja en el limbo a los menores que provienen de países de Centroamérica. El Departamento de Seguridad Interior patea esta situación al Departamento de Salud, quien es el encargado de los albergues infantiles, lo que incluye las cárceles en las encierran a niños en condiciones insalubres y de hacinamiento.
Es así que los adultos que entren al corazón del imperialismo -que no tengan consigo documentos que autoricen su entrada y permanencia en EEUU- serán enviados de vuelta a casa, mientras que sus hijos serán enviados o con custodios legales que residen en el país o sus padres que estén de manera legal. Mientras, tendrán que esperar en las ya mencionadas cárceles disfrazadas de “albergues”.
Reportes dan a conocer que los niños detenidos en estos centros sufren los inicios de trastornos psicológicos y que los más pequeños sufren accidentes sanitarios. Un titular del Business Insider detalló que una chica de 16 años tuvo que enseñarles a otros niños cómo cambiar pañales porque los padres de esos bebés no estaban allí con ellos y lloraban por varias horas.
Desde luego que Nielsen salió a defender esta posición con una retórica “humanista”. En Twitter la titular del Departamento de Seguridad Interior dijo: “la reputación de esta tarjeta para salir de la cárcel libremente se ha esparcido. Los contrabandistas conocen estos vicios legales mejor que los miembros de nuestro Congreso”, confabulando a los migrantes con los “polleros” y traficantes de drogas y personas. Para ella, los padres indocumentados son “criminales por definición” por cruzar una línea imaginaria y arbitraria, pero a la vez “no tenemos una política de separación de familias. Punto”.
La hipocresía de crear virtuales campos de concentración y separar familias de aquellas personas consideradas “ilegales”, mientras lo niega de manera rotunda y las imágenes de niños encarcelados y llorando al ser separados de sus padres ha encendido las redes sociales.
Las familias inmigrantes con estatus legal se vuelven cada vez más vulnerables mientras la ofensiva del ICE de deportar a cualquiera que considere como “ilegal” continúa.
Como hemos planteado en otras notas, para torcerle el brazo a Trump es necesaria la unidad a ambos lados de la frontera y de ese modo terminar con las políticas antimigrantes, conquistar plenos derechos políticos y sociales a los migrantes, latinos, así como frenar el proyecto del muro y, por el contrario, abrir la frontera para el libre tránsito de personas a través de los países de la región.

Óscar Fernández
Politólogo - Universidad Iberoamericana