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Red Internacional
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Alimentación. La agrupación Bordó Leo Norniella debate y se organiza

La Izquierda Diario entrevistó a Camilo Mones (PTS-FIT), delegado de Pepsico y Germán Veinticcinque miembros de la agrupación Bordó Leonardo Norniella del gremio de la alimentación. Una intensa charla donde ambos dan su visión sobre la organización de la agrupación, las luchas que pasaron y la relación con la izquierda.

Viernes 19 de agosto de 2016 08:23

Entre mates y en familia, cuentan cómo surgió la Bordó, las luchas que los marcaron y cómo actuó la burocracia

Camilo relata qué batallas estuvieron en el nacimiento de la Bordo “Surgió bien desde abajo en la alimentación, desde Leo y Katy cuando se rompió la Comisión Interna de Pepsico, en lucha por los compañeros tercerizados, los compañeros de agencia. Nació en Kraft con compañeros como Poke y la agrupación Desde Abajo luchando por la efectivizacion, en Stani con los de agencia, saltando los molinetes como Juan Carlos. Es decir nació luchando contra la precarización laboral, por los compañeros de agencia, tercerizados y precarios de la alimentación. Contra la burocracia sindical, contra las patronales de la alimentación. Nació y se desarrolló en esas luchas con gestas como la de Kraft en el 2009, cuando echaron a la mayoría del activismo y delegados de sector, a muchos de los referentes de lo que en ese momento éramos la agrupación Desde Abajo, y después dejo una camada de compañeros nuevos que fueron comisión interna de Kraft.”

En las experiencias vividas Germán recuerda: “Entré a Pepsico hace seis años. Me acuerdo que Leo se me acercó una vuelta y me dijo “mirá, loco, yo no te quiero decir nada, te voy a hablar así nomás, porque sé que a la gente de agencia los tienen en la mira cuando hablan conmigo”. El tipo cuidaba a la gente. Y después, con el paso del tiempo, empezamos a trabajar, a organizarse afuera. Incluso cuando entró Camilo (yo no sabía quién era). Después me enteré. Cuando me dijeron “hay una charla, venite”, y cuando voy, ¿a quién veo? A Camilo. Si vos supieras las veces que he peleado porque él no se metía. Pero después de eso me enteré que el tipo estaba haciendo un trabajo de hormiga.”

“No hubiese quedado efectivo si no fuese por la lucha. Y la Verde se te acercaba y te decía “quédate tranquilo que vas a quedar efectivo, pero vos me tenés que dar el voto, eh”, decían los tipos. Yo tengo bien claro que por la Comisión Interna y gracias a la lucha que se dio hemos quedado efectivos. A partir de ahí se empezó a organizar la Bordó.”

Al año siguiente la gente de agencia empezó a organizarse porque esa vuelta había despidos, les decían “salen de vacaciones” pero nosotros sabíamos muy bien que esas vacaciones eran para echarlos. Empezamos a pelear, dijimos “bueno, los bancamos”. Se quedaron tres días luchando, hasta que la patronal tuvo que aflojar.
El sindicato decía “esa gente no nos deja trabajar”, eso es lo que decían sabiendo que la empresa estaba en una falta muy grave porque hacía seis u ocho meses que ya habían superado el tiempo para poder quedar efectivos, y los tipos, sin embargo, iban de la mano con la patronal. Eso se vio. Y se sigue viendo hoy con el tema de las cámaras, con el tema de la flexibilización que hay en Pepsico. Hoy por hoy se está plantando la gente en Mar del Plata con respecto a eso. Nosotros habíamos logrado como Bordó llegar a contactar con gente de Mar del Plata e ir, incluso, a la puerta de allá y cortar Mar del Plata como trabajadores, como un organismo “de trabajadores” (porque todos ponemos $50 o $100, y ese granito de arena sirve para la lucha de cada uno”.

Sigue la ronda de mate y avanza la charla: Camilo refiere que la Bordó “tiene dirigentes y referentes que no se vendieron, que mostraron una cierta experiencia en la lucha y que también mostraron su fuerza en los principios. Tiene un desarrollo de autoorganización, de combatividad, de experiencia en la lucha que es muy importante y está ligado siempre a la unidad de los trabajadores y la defensa de los sectores más precarizados de la Alimentación.”

“Con esa experiencia logró el 40% en las elecciones para el gremio en el 2012, transformándose en un referente para todo el gremio y es la primera vez que presentó. Estas elecciones, con fraude incluido y una lista armada por la Verde, la Celeste y Blanca, logramos obtener congresales que no nos reconocen con el 20% de los votos, y hoy es como fue al principio, con una unidad en la acción con compañeros que son militantes del PTS y compañeros que son independientes, pero que tenemos una práctica común de lucha, de auto organización, de defensa de las asambleas, de lucha contra la patronal, contra la Verde, de unidad para la lucha, con internas combativas como la de Pepsico ahora o la que tuvieron en Kraft. Una gran experiencia que hicimos hace años y que hoy, a mi opinión, tiene que pegar un nuevo salto.”

Germán agrega que “dependemos de nosotros mismos, de los mismos trabajadores, porque todo lo bancamos los trabajadores. No nos banca ningún burócrata, no nos banca ningún partido, no nos banca nadie, solamente nosotros, los trabajadores. En cierta forma, porque hay cuestiones donde nos ayuda el PTS.”

“Entre todos los trabajadores tratamos de llevar adelante. Porque se vio que en un momento es factible sacar a Daer del sindicato. Se ve con claridad. Hay mucha gente que está en contra de él. Entonces lo que nosotros somos, en sí, somos una organización donde nos bancamos solos, peleamos, luchamos por nuestros derechos, por los derechos de la mujer, por los derechos del trabajador, contra la burocracia. Hoy en día, en Pepsico, estamos peleando contra la empresa por un sistema de cámaras que están poniendo. La Verde nos dijo en su momento, para esa asamblea, que contra la patronal no hay que ir. Esa es la frase de los tipos. Y nosotros estamos a favor de luchar en beneficio del trabajador.”

“Para mí, la Bordó tiene que estar organizada para que nosotros podamos debatir, hablar, para que más adelante se lleve a cabo lo que es la participación de los trabajadores. Pero hay un punto que nosotros necesitamos, que es que esto crezca y nosotros podamos salir en los medios, podamos salir a hacer un corte tranquilamente sin que tengamos ningún inconveniente de nada, porque a veces tenemos muchos problemas económicos. Para mí, la organización de la Bordó debe prever que tengamos que poner un granito más de arena todos, por ejemplo, “pongamos $200 cada uno por mes” y si somos 100, 200, ese granito va a ir sumando para que nosotros podamos salir a la calle y pelear.”

Camilo da su punto de vista en esta cuestión, “es verdad que se sostiene la agrupación con los trabajadores, y lo que hacía referencia él de la colaboración que hace el PTS. También para fondos de huelga, para bancar la lucha o ser solidarios con otras luchas. Porque opinamos que la Bordó es una gran conquista de los trabajadores como agrupación, por todo lo que contaste vos recién, de la experiencia de Pepsico. Esa experiencia que nos une más allá de las opiniones, esas experiencias hacen que surja en una parte de la clase trabajadora una experiencia clasista, combativa, antripatronal, antiburocrática y de organización que no hay mucha en el país. Es decir, son lugares donde vale la pena hacer una apuesta. No es por algún interés individual como cuando te dicen “vos lo hacés porque te querés llevar algo”, sino es un interés político, que se desarrolle una agrupación de estas características en un lugar como la industria de la Alimentación, que es una industria muy importante, incluso con mucho peso también político. La burocracia siempre nos dice, en las asambleas sobre todo, “a ustedes los banca un partido”. Pasa que la campaña de la Verde es esa: “vos estás acá, te banca un partido”. Como ellos se bancan robando a los trabajadores con la cuota sindical más la cuota de la obra social más la cuota que les pone la patronal, más los $30.000 millones que les manda el gobierno. Ellos, como viven robándole a los trabajadores, opinan que nosotros u otros hacen lo mismo que hacen ellos.”

Se va abriendo así un debate, entre mate y mate, acerca de la relación entre las agrupaciones clasistas y la izquierda, cómo ve cada uno esta relación y cómo consideran que es percibida entre los trabajadores.

“Nosotros salimos con lo que podemos, ya que como dije anteriormente nos bancamos nosotros, los trabajadores y, bueno, en la campaña nos ayudó el FIT. Mucha gente vio, con respecto a la campaña del FIT que hubo para las elecciones presidenciales, que se volcó mucho la gente que milita para la campaña del FIT, pero para la campaña de la Bordó se volcó mucho menos. Yo fui candidato porque me convenció y porque me gusta. Nosotros pensamos y, a veces, te ponés a imaginar que está bueno que se banque esto, que haya una lista hecha por trabajadores para las elecciones. Es muy bueno porque acá vos ves que está organizado por trabajadores. Para mí estuvo muy bueno.” Arranca Germán y continúa explicando:

“Ahora, uno pensaba qué bueno porque ahora para la Bordó va a estar mucho mejor la campaña, y no fue tan así porque no se volcó tanto a la Bordó. Sabemos que es difícil o casi imposible ganar una elección presidencial, pero no es tan imposible recuperar el sindicato. Porque si estamos bien organizados y peleamos para más a las fábricas, ir a los cortes, no pedirle plata de más a algún trabajador porque por ahí no puede. Nosotros, como trabajadores, necesitamos organizarnos, y organizarnos más fuerte en ese sentido, para que podamos salir a las calles, podamos seguir luchando, pero con un grupo más grande. Se vio en las paritarias, donde la Verde hizo una marcha careta, cuando ya estaba todo cocinado. Nosotros tenemos nuestras convicciones; los tipos no tienen convicción. A la primera de cambio a los primeros que van a tocar va a ser a ellos. A nosotros, que luchamos, no creo que nos toquen, porque saben que tienen un quilombo grande. Lo que nosotros pretendemos, lo que yo pretendo para mí, me gustaría que la Bordó, para que crezca un poco más, sea bancada más por los trabajadores. Que tengamos una cuota donde podamos, a la hora de salir a luchar, de hacer campañas, de ir a distintas fábricas. Si queremos sacar a Daer del sindicato, tenemos que organizarnos con más fuerza. Que vengan compañeros a ayudar está buenísimo, a cada lucha, a cada acto que se hace, pero tampoco podemos depender tanto del FIT. Tenemos que ser algo fuerte y cortante para los ojos del país, para poder sacar a Daer del sindicato. Porque la gente, lamentablemente, ve mal a la izquierda. Pero la ve mal porque piensan que es mala palabra la izquierda, y no es así. Nosotros sabemos que no es así, pero el de afuera no lo ve así.

Lamentablemente, el Estado y los gobiernos pretenden que la gente sea ignorante para no luchar, y esto se ve desde hace años y hasta el día de hoy. Necesitamos un espacio que tenga la Bordó, que pueda tener un lugar propio porque mucha gente no quiere ir a los locales de la izquierda.”

Siguiendo atentamente el debate planteado, Camilo desarrolla “tenemos una práctica común, esa práctica hizo que podamos estar organizados con a veces más a veces menos diferencia de opinión. Si hay elecciones del gremio estamos todos de acuerdo, si hay una lucha la apoyamos todos y nos solidarizamos, si hay un paro (como los que convocó hace un tiempo Moyano y la CGT que en ese momento que se hizo opositora) hacemos piquete, apoyamos a Lear, estuvimos apoyando a Madygraf. Germán dice que hay gente que considera a la izquierda una mala palabra. Yo veo una agrupación ligada a la izquierda. Hoy desde el PTS estamos impulsando LID como una herramienta de difusión y organización de los sectores que están luchando contra el gobierno de Macri, mientras los diputados peronistas le están votando las leyes. La izquierda demostró que puede ser una alternativa para los trabajadores, las mujeres, la juventud en contra de las alternativas de los partidos patronales. Que no sea la opción mayoritariamente vista para gobernar es así, porque los cambios que proponemos desde la izquierda son profundos y atacan intereses de los poderes capitalistas concentrados, que tienen sus políticos poderosos. La Bordó esta en fábricas multinacionales, sabemos de intereses poderosos. Es decir la izquierda tiene a gente como Dellecarbonara, los compañeros de Lear, etc. Muestra una alternativa realista. Hoy no hay mucha lucha de clases, pero sectores siguen viendo a la izquierda como una referencia, a Nicolás del Caño o Myriam Bregman.

“Nosotros no queremos que solo hablen los Secretarios Generales, sino la izquierda y delegados y agrupaciones combativas. No se los puede separar de los sectores del movimiento obrero combativo, que se enfrentaron a las patronales porque están ligados a la izquierda por años de lucha. Después hay una idea que te instala la burocracia y la patronal de que la izquierda “solo quiere hacer quilombo”. Pero nosotros les mostramos esa unión con las candidaturas obreras. En las fábricas lo que hubo no fue que “le pusimos todo la onda a las elecciones del FIT y ninguna a la Bordó”. Lo que pasa es que hubo onda de la gente. La gente quería ser candidato y alguno si no le sacabas una foto se enojaba…”

“Claro es lo que se vio… ¿Y por qué no quieren ser candidato de la Bordó?”, interviene Germán. “Porque ser candidato de la Bordó es un compromiso diario incluso laboral, con presiones diarias. Yo soy delegado entro a la fábrica y tengo a mi servicio 80 quilombos y los tengo que solucionar, me tengo que hacer cargo. Pero varios que formamos esto junto con los trabajadores independientes éramos ya militantes desde la agrupación Desde Abajo desde el 2002, por eso la izquierda está ligada a la Bordó” continúa Camilo y agrega “en las PASO muchos compañeros fueron candidatos y de buena gana, nosotros en Pepsico somos algunos compañeros militantes pero hubo 50 candidatos. Creemos que eso estuvo excelente, demostró el entusiasmo y peso de la izquierda en un sector de trabajadores. Haciendo eso vos estás cargando una mochila importante. Ninguno de esos compañeros se vendió. Nosotros tenemos el orgullo de decirlo.”

Germán asiente y continua reflexionando la relación entre la izquierda y el movimiento obrero combativo: “hablamos de la izquierda, pero sabemos que en la alimentación, por ejemplo la Naranja llamó a votar a la Celeste y Blanca indistintamente… Pero es de izquierda!” Camilo retoma: “Lo que queremos nosotros como PTS, es una agrupación referenciada en el FIT como herramienta y que un sector de la clase obrera se haga sujeto político. A diferencia de la estrategia que tienen otros sectores de la izquierda, es que un sector de los trabajadores, empiece a ser militante político de su propia clase consiente de que tiene organizarse políticamente si quiere lograr sacarle el poder a los capitalistas. Un partido revolucionario que quiere llegar al poder necesita cuadros, dirigentes obreros, sujetos políticos que se vayan haciendo en la experiencia como hacemos nosotros, con las patronales, la burocracia y se vayan haciendo dirigentes. Creemos que con La Izquierda Diario junto a la construcción de agrupaciones político sindicales lo podremos lograr.”

“Cuando vos hiciste la nota con las vecinas del barrio que sacas a la luz un drama que tenemos todos en los barrios obreros, sacaste a la luz la miseria de los gobiernos capitalistas fue una denuncia política. Eso es parte de lo que queremos hacer.”

“No queremos separar a la izquierda de los trabajadores combativos. Por ejemplo es como si los de Lear hubieran querido separar a Nicolás del Caño cuando iba con ellos a la Panamericana, no lo hicieron porque veían que estaba de su lado y era importante tener un diputado”. Eso es verdad también para Germán.

La extensa charla va finalizando con el desafío que dejan planteado de extender la Bordó a todas las fábricas para aspirar a recuperar el sindicato para los trabajadores y para eso fortalecer la organización con el compromiso mancomunado de militantes del PTS y de la Bordó, impulsando reuniones y actividades, boletines y disponiendo del diario como una herramienta más que posibilita esa extensión. La charla y el debate seguramente continuarán con una visión ahora enriquecida, pero la noche se va abriendo paso y mientras uno tiene que entrar al turno, el otro necesita descansar para entrar a la mañana a la fábrica.
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