La Legislatura Porteña aprobó esta semana por unanimidad la ley que establece la ampliación de licencias para los trabajadores de la Ciudad. Esta ley es un triunfo de la lucha que las mujeres dan en las calles.

Patricio del Corro @Patriciodc
Sábado 27 de octubre de 2018
La ley aprobada amplia la licencia por violencia de género, por adopción, además contempla un día por estudios ginecológicos y prostáticos, licencia por tratamiento de fertilización, reconocimiento de horas por adaptación escolar de hijos, reconocimiento de horas por actos escolares de hijos y licencia por hijos con necesidades especiales.
El PTS en el Frente de Izquierda acompañamos con nuestro voto porque consideramos un paso adelante ya que se amplían derechos para la mujer trabajadora del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y que es producto de la lucha de las mujeres no de ninguna graciosa concesión. Introduce además algo que consideramos justo que es la licencia por paternidad.
En el caso nuestro hemos aportado un proyecto de autoría de mi compañera de bloque Myriam Bregman y mío, más integral referido a un plan de emergencia ante la situación de la violencia de género, licencia que también se introduce en esta ley, para las trabajadoras mencionadas.
Adelantamos que vamos a seguir bregando porque los derechos que acá se establecen para los trabajadores y trabajadoras del Gobierno de la Ciudad sean para el conjunto de las trabajadoras y trabajadores de esta Ciudad, y de todo el país, tanto del ámbito público como privado.
Esperemos que esta ley sea puesta rápidamente en práctica, que no pase como la de la creación de los centros integrales de la mujer que votaron en 2015 que planteaba un Centros Integrales de la Mujer (CIM) por comuna y al día de hoy todavía no los terminaron de construir mientras caen las partidas presupuestarias en lo que hace a los programas de la mujer de conjunto.
Vamos a ahorrarnos entonces las felicitaciones que suelen hacerse en este caso, y que los diputados del oficialismo, también algunos opositores, acostumbran a realizar. Todos vimos el escándalo por la votación del presupuesto nacional, la represión, el matonaje de Bullrich y compañía, todo al servicio de madame Lagarde. Mientras acá se vota esto, el presupuesto que aprobaron esta semana peronistas macristas y radicales significa un 17,8 % de reducción interanual de los fondos para el Instituto Nacional de la Mujer (INAM). Mientras, como es sabido hay un incremento del 82 % del presupuesto destinado a pagos de intereses de deuda pública. Así se contemplan $ 596.065 millones para los especuladores y organismos internacionales de crédito, sólo en concepto de intereses de deuda, de un total de $ 746.389 millones anuales y se reducen las partidas presupuestarias para el caso de las necesidades de las mujeres.
En la Ciudad de Buenos Aires votamos esta ley pero la situación para las mujeres trabajadoras no va a ser mejor. El presupuesto que pretenden votar los próximos días también se destaca por el ajuste presupuestario y el magnífico aumento en el peso de los intereses de la deuda pública en común con el presupuesto nacional: todas las partidas (con la única excepción de las transferencias corrientes), sufren una caída en su presupuesto real: medidos contra la proyección oficial de inflación de 34,8 %. Los intereses de la deuda aumentan más del 77 % en un año, producto del proceso devaluatorio de 2018.
La situación de las mujeres en la ciudad es grave. Pero las prioridades del gobierno de la Ciudad están claras y son otras. Esto significa que las partidas destinadas a todo lo que hace a evitar la discriminación, la protección a las víctimas de violencia, salarios dignos cuando las mujeres son la mayoría de la fuerza trabajadora van a bajar. Los compromisos son otros. Se lavan la cara con esta ley.
Respecto a los hogares, aquellos con ingresos menores a la Canasta Básica Alimentaria estipulada por la Ciudad (en enero de 2018 fue de $5050,60), tiene como jefa de hogar a las mujeres en el 4.1 % de los casos contra el 3,8 % de varones. Las diferencias salariales entre varones y mujeres es de un 20 % menos.
El presupuesto que van a votar y que significará una baja para los salarios de lxs trabajadorxs que dependen de la Ciudad va a ser a la baja. Las mujeres son las que sufren la peor parte.
Un hecho reciente que también hace a la vida de las mujeres muestra los agravios que soportan. Gracias a un fallo reciente de la justicia vuelve a tener vigencia el protocolo de Jorge Lemus para la interrupción legal del embarazo, aprobado cuando Mauricio Macri era jefe de gobierno.
El movimiento de mujeres viene denunciando que la resolución firmada por Lemus constituye un agravio a los derechos de las mujeres por la cantidad de requisitos arbitrarios que se exigen para poder tener acceso a una interrupción legal del embarazo.

Patricio del Corro
Sociólogo, dirigente nacional del PTS y legislador MC de CABA por el FIT-U